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El jefe de Gabinete se reunió con el mando de tropa del clero para explicarle la política social del Gobierno. En 20 días, los obispos viajan a Roma para ver al papa.

Por 04/04/2019 19:49

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, concretó la tercera reunión que mantiene con la cúpula del Episcopado desde noviembre pasado. A diferencia de las dos anteriores, que fueron reservadas, esta vez el encuentro duró casi dos horas y fue comunicado oficialmente por la Comisión Episcopal Argentina (CEA). Según detallaron sus voceros, fue a “agenda abierta”, pero fuentes de la Casa Rosada confiaron que se realizó a pedido del ministro coordinador, que solicitó la reunión la semana pasada y el titular del Episcopado, Oscar Ojea, propuso realizarla este jueves, a solo 20 días de que el mando de tropa del clero argentino viaje a Roma para encontrarse con el papa Jorge Mario Bergoglio en la reunión ad límina que se realiza cada diez años entre el Episcopado y el jefe de la Santa Sede.

Fuentes eclesiásticas y del Gobierno confirmaron a Letra P que el ministro coordinador ofreció un detallado informe sobre la política social del Gobierno ante la crisis económica. “A nadie le sobra nada; el Gobierno está en una situación complicada, la Iglesia lo sabe y por eso escucha con atención todo lo que Peña tenga para decir”, confió una de las fuentes consultadas, que retrató la cita como un tercer intercambio de este tipo, donde el funcionario contesta las preguntas de los sacerdotes y toma nota de las preocupaciones sociales planteadas por cada obispado. Por fuera de esas reuniones reservadas, el único encuentro público fue en diciembre y de tono protocolar, cuando el presidente Mauricio Macri recibió el saludo de año nuevo de los prelados junto a Peña y a la ministra de Salud y Desarrollo Social, Carolina Stanley

 

 

Además de la distante y, a veces, tensa relación que mantiene Francisco con Macri y con Peña, otro de los temores políticos que atraviesa a la Casa Rosada desde principios de este año giraba en torno al pronunciamiento del Episcopado sobre la situación económica y el incremento de la pobreza en un año electoral clave. La atención estaba concentrada en el resultado de la 117 conferencia plenaria del Epíscopado realizada del 11 al 14 de marzo. 

 

 

A contrapelo de las discusiones internas, el pronunciamiento fue más suave que los señalamientos que aguardaba el Gobierno. “Como obispos presentes a lo largo y ancho de nuestro país, escuchamos el dramático pedido de trabajo. Junto a la educación, constituyen los ejes más importantes de la cuestión social. Estamos convencidos de que debe superarse para siempre la lógica de la dádiva, de la especulación financiera y del enriquecimiento a costa de los otros”, sostuvo el documento final, donde los prelados remarcaron que “en una realidad que nos golpea y nos duele por su pobreza creciente, no queremos perder la esperanza de salir adelante”, opinaron los obispos y arzobispos argentinos, que también pidieron a los candidatos una campaña proselitista austera y sin mentiras. 

 

 

“El texto fue mucho más liviano de lo que esperábamos”, confió una fuente oficial que confirmó las dos citas anteriores y los esfuerzos de ambas partes por mantenerlos en reserva, algo que cambió drásticamente en esta oportunidad.

En la plenaria de marzo, los prelados también “trabajaron en la preparación de la visita” que realizarán al Vaticano entre el 28 de abril y el 18 de mayo y también analizaron otro de los frentes abiertos que mantienen con el Gobierno: el proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), aprobado por la Cámara de Diputados el año pasado en respuesta a un reclamo masivo y multitudinario para legalizar el aborto. En medio de la crisis económica, la Casa Rosada promovió el debate en el segundo semestre del año y se ganó la inquina eclesiástica a pesar de haber recibido alertas oficiales previas. El Epíscopado no hizo tronar el escarmiento en su relación con el Ejecutivo, pero sus interlocutores políticos tejieron acuerdos con las iglesias evangélicas y promovieron a sectores conservadores para que salieran a defender "las dos vidas" y negaran las consecuencias humanas de los abortos clandestinos, que se siguen realizando sistemáticamente en todo el territorio nacional.

 

 

“La última visita de estas características se realizó en 2009”, recordó el Episcopado. “Diez años después se vuelve a realizar, siendo la primera vez con Francisco como sumo pontífice. Los obispos argentinos peregrinarán a Roma llevando un detallado informe de la realidad pastoral de cada una de las diócesis del país. Los informes son enviados previamente a los dicasterios para favorecer las reuniones y los encuentros que se realizan”, agregó.

La presencia de Peña en la sede episcopal de la calle Suipacha estuvo concentrada precisamente en esa dinámica, que contará con la atención de Bergoglio.

De la reunión participaron tres de los cuatro miembros de la Mesa Ejecutiva de la CEA: el titular del organismo, Oscar Ojea; el vice primero y arzobispo de Buenos Aires, Mario Poli, y el secretario general, Humberto Malfa. Junto a Peña, estuvo el secretario de Culto, Alfredo Albriani.