Candidato en acción: Peña manda a Ritondo a patrullar el conurbano peronista
El jefe de Gabinete sumó al ministro de Seguridad a la mesa de campaña. Como candidato a diputado, acompañará full time a Vidal, con foco en el GBA. La campaña permanente del comisario mayor.
En la primera reunión en la Casa Rosada, apenas una aproximación a la campaña que se viene, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, le pidió al ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, que se reúna con sus referentes de Florencio Varela y le habló de otros municipios peronistas del Gran Buenos Aires a los que precisaba que fuera a visitar, ya en un plan de militancia Cambiemos.
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Ritondo, elegido para encabezar la nómina de diputados nacionales por Buenos Aires y futuro presidente de la Cámara baja si Mauricio Macri consiguiese la reelección, será entonces el encargado de profetizar en los 40 distritos más complejos de la provincia, aquellos donde el Gobierno busca recuperar el voto original de Cambiemos. Se trata, en su mayoría, de localidades de raíz y gobierno peronista, donde el oficialismo logró en 2015 capturar una porción de voluntades, pero golpeados ahora por la desilusión que generan los resultados de las políticas de la alianza que comanda la Casa Rosada.
Rutina proselitista. Ritondo nunca se baja de la moto. Ahora saldrá vestido de candidato.
La elección de Ritondo como uno de las figuras de la campaña no resulta arbitraria, sino que responde a la posibilidad que tiene el ministro de caminar con mayor fluidez que otros el conurbano y sostener, desde su rol de brazo ejecutor de la “lucha contra las mafias” pregonada por la gobernadora María Eugenia Vidal, el discurso de seguridad que quiere marcar el Gobierno; una tarea en la que colabora su diálogo constante con los jefes comunales de la oposición.
Ritondo junto a los intendentes peronistas Gray y Ferraresi.
A eso se suma que Ritondo fue una de las voces del oficialismo que defendió a Macri cuando fue tocado de manera directa por el caso de las escuchas ilegales, una causa que dejó fuera de carrera al entonces titular de la Policía Metropolitana, Jorge Palacios e hizo tambalear la gestión del entonces jefe porteño.
CAMPAÑA PERMANENTE. Desde que inició su tarea, el ministro de Seguridad se encargó de mostrar su rol en la gestión Vidal en los ámbitos de la comunicación formal y no formal.
Con un método riguroso, el ministro mezcla en las redes las imágenes de un nuevo búnker de drogas destruido en el conurbano -asegura que lleva 107 hasta la fecha–, la captura de una banda de narcotraficantes, la entrega de patrulleros a un municipio, alguna reunión de gestión y noticias que muestran a la Policía en un rol sensible, como el de una oficial amamantando a un bebe que lloraba o un uniformado distinguido por salvar una vida.
El ciclo se repite, aunque los lugares y los personajes vayan cambiando. El funcionario es el más prolífero en la lógica de publicidad PRO. Y, también, el más audaz y de perfil más alto del gabinete bonaerense.
La intención de Ritondo es dejar al funcionario como su sucesor, una apuesta muy difícil. En la pelea por su sucesión se anotan otros candidatos, como el jefe de la Cámara de Diputados bonaerense, Manuel Mosca, y el diputado de su bancada Guillermo Castello, quienes dejaron correr el chisme de su voluntad de tomar el mando de la cartera de Seguridad.