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La rosca, los temores y las propuestas que ponen en duda la Convención radical

Un sector promueve romper y otro quiere ratificar la alianza con el PRO. Esas tensiones ponen en duda su realización. Quieren que primero "hable" Córdoba. Los rebeldes y el juego ambiguo del Coti.
Por 29/03/2019 19:08

Un dilema silencioso atraviesa a los principales dirigentes de la Unión Cívica Radical (UCR) sobre la realización de su próxima Convención Nacional. La máxima instancia deliberativa del partido debería reunirse antes de las PASO del 11 de agosto para definir la política de alianzas y las candidaturas. Su principal misión gira en torno a refrendar o impugnar la decisión adoptada en 2015, en el encuentro de Gualeguaychú, donde ganó la posición de sumarse a Cambiemos, junto al PRO y la Coalición Civica, pero dirimir la candidatura presidencial en primarias. 

Por primera vez en cuatro años luego de esa primaria abierta dentro de Cambiemos, avanza un sector del partido que busca corporizar su malestar por la escasa participación en las decisiones del Gobierno y por el desacuerdo con la política económica. Ese abanico de dirigentes evalúa desde salirse de la alianza oficialista hasta disputar las candidaturas dentro de las PASO como en 2015 o pactar un compañero de fórmula radical para el operativo reelección de Macri. Ante semejante abanico de riesgos para Cambiemos, otros dirigentes prefieren que no se haga.

Desde la conducción partidaria, en manos del gobernador mendocino, Alfredo Cornejo, apuestan a desarrollarla en Jujuy, conducida por el radical Gerardo Morales, después de la elección cordobesa del 12 de mayo o, incluso, después de alguna elección provincial más. Aunque, en diálogo con Letra P, aclararon que sólo se realizará "siempre y cuando no sea transformada en un papelón por los opositores". 

Fuentes del partido confiaron a Letra P que la continuidad radical en Cambiemos será "el tema principal" del plenario de convencionales, divididos entre los que buscarán ratificar al partido como socio integrante de la alianza y los que eligen la "libertad de acción" para participar de otros espacios políticos, un escenario que implicaría el final de la coalición oficialista tal como fue constituída hace cuatro años. 

 

 

Un integrante de la conducción partidaria confirmó a Letra P que ronda con mucha fuerza la posibilidad de hacerla después de las elecciones de Córdoba del 12 de mayo. "Queremos ver qué dice la ciudadanía cordobesa en las urnas", sostuvo un destacado dirigente nacional de la UCR, mientras que un radical entrerriano consultado por este medio agregó que podría realizarse en "julio, cuando haya pasado Córdoba y las elecciones de junio". 

SACAR LOS PIES DEL PLATO. Para otros miembros del partido consultados, habrá un escenario de "mayorías y minorías, pero con una gran parte del partido a favor de continuar en Cambiemos". Es una perspectiva que contrasta con las advertencias del vicepresidente del Comité Nacional, Federico Storani, que hace dos semanas aseguró que, "por ahora", la UCR continuará en Cambiemos, pero, "si no hay un cambio de reglas importantes, no tiene sentido la continuidad". Este miércoles redobló la apuesta y dijo que "no sería una locura que la UCR rompiera con Cambiemos para apoyar a (el ex ministro de Economía Roberto) Lavagna. Todas las opciones están sobre la mesa”, disparó en línea con los planteos que deslizan desde los entornos del candidato a gobernador cordobés por la UCR, Ramón Mestre, y el ex ministro, empresario y miembro de la Comisión de Acción Política del partido Enrique "Coti" Nosiglia.

 

 

Diez días antes, el titular de la Convención Nacional, Jorge Sappia, firmó un documento del organismo que cuestionó la política económica del Gobierno. "Tenemos serias diferencias con el criterio con el que se ha manejado el país estos últimos tres años y queremos marcar la diferencia para mostrarle al país una visión distinta que nos sirva para empezar a salir de la crisis”, sostiene el texto. 

El domingo pasado, Sappia le dijo a La Voz del Interior que no puede asegurar que se realizará. "No sé qué piensa el Comité Nacional. He pedido que nos reunamos y no me contestaron nada. Creo que no van a convocar a la Convención porque llamar a un plenario así es para hacerlo en 30 o 40 días, cuando tenemos las elecciones en Córdoba y las primarias en Santa Fe. Y, en ese contexto, ¿qué va a discutir la Convención Nacional? Va a terminar en un escándalo. Me parece que no hay tiempo para hacerla", dijo el cordobés, ex ministro de Trabajo del gobierno de Raúl Alfonsín e integrante del sector más crítico sobre la presencia del partido en Cambiemos. 
 

 

EL PLAN DE LA UCR CAMBIEMOS. Córdoba es uno de los comités más indóciles desde donde salen intenciones de distanciamiento por parte de Mestre, pero también señales contrarias de su antagonista, el diputado Mario Negri: el otro candidato radical, que tiene el respaldo de la Casa Rosada y apuesta por Cambiemos. Córdoba no es el único comité indócil para la ruta de Gualguaychú. En Santa Fe la convención provincial rechazó participar de Cambiemos, en contra de la posición del intendente capitalino José Corral. Los aliados radicales al socialismo que buscaban mantener la presencia del partido en el Frente Progresista Cívico y Social quedaron inhabilitados luego de una intervención dispuesta por el Comité Nacional. En los planes de la conducción partidaria no aseguran la fecha de la Convención Nacional pero admiten que "su realización por ahora está en una nebulosa". 

Si bien sostienen que los planteos de romper Cambiemos son de un sector "minoritario del partido", reconocen una duda inquietante: que no tiene sentido realizar la Convención "para que termine en un papelón que debilite a la coalición, cuando la idea es realizarla para reforzarla", explicó una fuente vinculada a Ernesto Sanz, ex presidente de la UCR y precandidato presidencial, consagrado en la Convención de Gualguaychú donde se selló la alianza con el PRO.

"Respecto a la libertad de acción, todos los actores consideran que la Convención tiene que expedirse. Habrá una mayoría y una minoría, pero no hay un clima que legitime la libertad de acción", explicó un dirigente radical que da por sentada la realización de la Convención. "Hay una mayoría para la permanencia de Cambiemos, hay distritos que son cambiemistas y que son cuestionadores de la estrategia con distinto tono, pero no hay ningún distrito que esté netamente en contra de Cambiemos", detalló un diputado bonaerense de activa participación en la conducción partidaria. 

 


LOS RULOS DE LAVAGNA. Nosigilia tiene una relación con Macri hace más de tres décadas, pero es el garante en las sombras del sector que tensionó la interna cordobesa y promueve al diputado nacional y ex candidato porteño Martín Lousteau como candidato de la UCR a acompañar al líder del PRO en la fórmula por su reelección, o que dispute internas dentro de Cambiemos en las PASO de agosto. No son las únicas posibilidades: también recibió señales de acercamiento de Alternativa Federal para mostrarse junto a Lavagna con el auspicio del líder del Frente Renovador, Sergio Massa

La figura de Lavagna seduce al sector del radicalismo que reclama la "libertad de acción". El ex secretario de Industria de Alfonsín ya tiene un camino recorrido con los radicales: en 2007 fue candidato a presidente por la alianza Una Nación Avanzada (UNA), cuando la UCR le puso a Morales como compañero de fórmula. Los críticos de la experiencia radical con Lavagna consideran que detrás del ex ministro "están, sobre todo, los viejos dirigentes radicales de la provincia de Buenos Aires que están cartelizados con el duhaldismo". Otro mensaje dirigido al "nosiglismo". 

El diputado nacional por Córdoba y hermano del candidato a gobernador, Diego Mestre, dijo este martes en declaraciones radiales a FM La Patriada que "en Córdoba no existe Cambiemos por decisión del PRO”, pero aseguró que “no hay apuro para decidir si nos vamos de Cambiemos”. Dos días después, Ramón dijo que quiere seguir en la alianza, pero con más poder para el partido