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En tono de campaña, Vidal apuntaló su vínculo con el ruralismo

En la cena de Expoagro, calificó a las retenciones como “un impuesto distorsivo”. Ponderó obras y afirmó: “Le hemos devuelto al campo mucho más de lo que le hemos pedido”.
Redacción 12/03/2019 8:45

En el año electoral, la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal salió a apuntalar su relación con el campo, a la búsqueda de afinar la sintonía con un sector en el que se posa buena parte del núcleo duro amarillo y con el que, no obstante, ha mantenido varios cortocircuitos a lo largo de su gestión. En su discurso durante la cena de Expoagro, la mandataria provincial calificó a las retenciones como “un impuesto distorsivo” y “de emergencia”, ponderó obras de interés directo para el sector, desestimó un aumento de la presión tributaria y afirmó: “Le hemos devuelto al campo mucho más de lo que le hemos pedido”.

"Este es un sector muy noble que vuelve a apostar y los resultados están a la vista, lo que nos demuestra que no bajar los brazos vale la pena", arrancó Vidal este lunes por la noche en San Nicolás ante un auditorio colmado de empresarios del rubro. Allí, aludió de lleno al contexto de campaña y su interlocución con el agro: "En un año donde vamos a escuchar chicanas y diferentes interpretaciones, lo importante son los hechos, la Argentina tiene que discutir sobre hechos sin vuelta atrás y que ya sucedieron. Hoy es una realidad que se avanzó en obras como la ruta del cereal", enfatizó para también dar cuenta de “12 mil kilómetros de caminos rurales”, cifra que muchos ruralistas ponen en duda.

Al abordar la fibra más sensible para el campo agroexportador, las retenciones, Vidal sostuvo: “Hay que reconocer con humildad lo que falta hacer, el Presidente y yo sabemos que las retenciones son un impuesto distorsivo y no creemos que sea un impuesto que llegue para quedarse. Es un impuesto de emergencia, lo queremos considerar así”, aseveró para disparar el aplauso más ferviente de la noche.
 


Y añadió: "No queremos más la Argentina de la emergencia agropecuaria o de la gente que se inunda”. Así, Vidal prometió “dar todos los debates posibles sobre cómo gasta el Estado y cómo tenemos que administrarnos para que la producción no tenga un pie en la cabeza”.

También indicó que “el saldo impositivo en la provincia es positivo. En los últimos dos años, con la quita de ingresos brutos que cumplimos y que nos comprometimos aún antes de firmar el pacto fiscal, la provincia de Buenos Aires le devolvió al campo $4.500 millones y del impuesto inmobiliario, $ 600 millones”.

“Le hemos devuelto al campo mucho más de lo que le hemos pedido y vamos a seguir en ese camino, vamos a seguir rebajando ingresos públicos, vamos a seguir en esa cultura en la que se grave mucho más el patrimonio y mucho menos la producción, porque cuando gravamos la producción somos absolutamente conscientes de que lo que gravamos es el empleo y estoy hablando de cosas que ya pasaron, no de las que prometemos”, recalcó para cerrar:  “Demostramos que podemos ponernos de pie en un sector que había sido muy castigado y donde hasta Uruguay había empezado a ganarnos”.

En tono de campaña, Vidal apuntaló su vínculo con el ruralismo

En la cena de Expoagro, calificó a las retenciones como “un impuesto distorsivo”. Ponderó obras y afirmó: “Le hemos devuelto al campo mucho más de lo que le hemos pedido”.

En el año electoral, la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal salió a apuntalar su relación con el campo, a la búsqueda de afinar la sintonía con un sector en el que se posa buena parte del núcleo duro amarillo y con el que, no obstante, ha mantenido varios cortocircuitos a lo largo de su gestión. En su discurso durante la cena de Expoagro, la mandataria provincial calificó a las retenciones como “un impuesto distorsivo” y “de emergencia”, ponderó obras de interés directo para el sector, desestimó un aumento de la presión tributaria y afirmó: “Le hemos devuelto al campo mucho más de lo que le hemos pedido”.

"Este es un sector muy noble que vuelve a apostar y los resultados están a la vista, lo que nos demuestra que no bajar los brazos vale la pena", arrancó Vidal este lunes por la noche en San Nicolás ante un auditorio colmado de empresarios del rubro. Allí, aludió de lleno al contexto de campaña y su interlocución con el agro: "En un año donde vamos a escuchar chicanas y diferentes interpretaciones, lo importante son los hechos, la Argentina tiene que discutir sobre hechos sin vuelta atrás y que ya sucedieron. Hoy es una realidad que se avanzó en obras como la ruta del cereal", enfatizó para también dar cuenta de “12 mil kilómetros de caminos rurales”, cifra que muchos ruralistas ponen en duda.

Al abordar la fibra más sensible para el campo agroexportador, las retenciones, Vidal sostuvo: “Hay que reconocer con humildad lo que falta hacer, el Presidente y yo sabemos que las retenciones son un impuesto distorsivo y no creemos que sea un impuesto que llegue para quedarse. Es un impuesto de emergencia, lo queremos considerar así”, aseveró para disparar el aplauso más ferviente de la noche.
 


Y añadió: "No queremos más la Argentina de la emergencia agropecuaria o de la gente que se inunda”. Así, Vidal prometió “dar todos los debates posibles sobre cómo gasta el Estado y cómo tenemos que administrarnos para que la producción no tenga un pie en la cabeza”.

También indicó que “el saldo impositivo en la provincia es positivo. En los últimos dos años, con la quita de ingresos brutos que cumplimos y que nos comprometimos aún antes de firmar el pacto fiscal, la provincia de Buenos Aires le devolvió al campo $4.500 millones y del impuesto inmobiliario, $ 600 millones”.

“Le hemos devuelto al campo mucho más de lo que le hemos pedido y vamos a seguir en ese camino, vamos a seguir rebajando ingresos públicos, vamos a seguir en esa cultura en la que se grave mucho más el patrimonio y mucho menos la producción, porque cuando gravamos la producción somos absolutamente conscientes de que lo que gravamos es el empleo y estoy hablando de cosas que ya pasaron, no de las que prometemos”, recalcó para cerrar:  “Demostramos que podemos ponernos de pie en un sector que había sido muy castigado y donde hasta Uruguay había empezado a ganarnos”.