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El funcionario judicial que investiga la corrupción en la obra pública durante el kirchnerismo es acusado de cobrar sobornos y extorsionar a un empresario para que no vaya a prisión.
Redacción 08/02/2019 14:34

​​​​​El fiscal federal Carlos Stornelli, uno de los funcionarios judiciales a cargo de la investigación conocida como Los Cuadernos de las Coimas, quedó en el ojo de la tormenta luego de una investigación del periodista Horacio Verbitsky en donde se lo acusa de haber recibido coimas y extorsionar a un empresario para garantizarle que no quedaría detenido.

Según la denuncia, radicada en un juzgado de Dolores, el abogado experto en narcotráfico Marcelo D'Alessio le habría pedido 500.000 dólares al productor agropecuario Pedro Etchebest a cambio de que no se investigara su presunta participación en delitos mencionados por el arrepentido ex presidente de la ONCA, Juan Manuel Campillo.

 

 

Además, este ex funcionario kirchnerista había sindicado a Etchebest como recaudador “entre propietarios de campos de orientación ganadera a cambio de beneficios” de la ex Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario. Ante la repercusión de la información, Stornelli rechazó la acusación y sostuvo que "es una clara operación", aunque admitió que existe una denuncia que se tramita en la provincia de Buenos Aires.

 

 

"Es una clara operación, no puedo decir más porque no sé", sostuvo Stornelli en diálogo con Radio Mitre, donde afirmó que "esperaba hace tiempo" algo de este tipo y que "se demoraron los muchachos". Por otra parte, el fiscal federal sostuvo que conoce a D'Alessio "por haber ido a la fiscalía a declarar algunas veces, por ejemplo en el tema del gas licuado". "No es amigo ni mucho menos", explicó.

En tanto, Stornelli manifestó que "el denunciante es una persona que no conozco" pero que está seguro de que la operación está vinculada con apartarlo de la causa en la que, junto al fiscal Carlos Rívolo, investiga una red de coimas y sobornos entre ex funcionarios y empresarios mediante contratos de obras públicas durante los gobiernos de Néstor y Cristina Fernández de Kichner. "Calculo que esto se hace con el objeto de ensuciar, dañar y embarrar la causa de los cuadernos", avaluó el fiscal.