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La revolución de octubre que sueñan en la Rosada

En el Gobierno admiten que hay que guardar la economía en desgracia hasta que aclare. Con indicadores que ya se mueven, esperan que la recuperación coincida con los tiempos de la primera vuelta.
En el Gobierno admiten que hay que guardar la economía en desgracia hasta que aclare. Con indicadores que ya se mueven, esperan que la recuperación coincida con los tiempos de la primera vuelta.
Por 07/02/2019 17:46

Con la foto de hoy suena a fantasía, pero la expectativa del Gobierno en materia económica difiere bastante de lo que consultores y empresarios observan para el corto plazo. Puertas adentro de la Casa Rosada, el segundo semestre fue sustituido por octubre, el mes en el que lejos de números rojos el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, espera se dé una mejora palpable en los niveles de actividad.

“Es la última oportunidad. Creemos que en ese período, que justo coincide con la hora de votar, la gente va a sentir una mejora”, se esperanzan en el entorno del superministro de Hacienda y coordinador del gabinete. Hasta tanto, la orden del Gobierno es esconder a la economía en recesión y alejarla de la campaña hasta que aclare

 

La cúpula del Banco Central, clave en la reducción de tasas y la estabilidad cambiaria. Sandleris con el futuro en sus manos. 

 

Los que a diario lo visitan le llevan cifras que el funcionario ya conoce, como el derrumbe en la industria y la construcción de entre 15 y 20% en diciembre, y los números de la inflación, que se prevé estarán entre 2 y 3% mensual al menos hasta mitad de año. En este escenario, Letra P les preguntó a los técnicos de Hacienda cómo harían para lograr un repunte cuando el panorama parece más bien sombrío. Lo que más los entusiasma de la hipotética revolución de octubre es el nivel de retroceso que han venido teniendo las tasas de interés en los últimos meses, al pasar de 70% a menos de 50%. “Esperamos que en el transcurso del año estemos en condiciones de decir que vuelve el crédito”, se apresuran.

 

 

El segundo elemento es que en el Gobierno aseguran que “habrá estabilidad cambiaria” incluso después de marzo, mes que se estima empezarán a verse las cartas de los candidatos que se perfilan, en el oficialismo y la oposición, de cara a las presidenciales de 2019.

 

Confían en el Gobierno que los aumentos anunciados por Lopetegui cesaron y no habrá más impacto inflacionario. 

 

El tercer punto que en el Ejecutivo consideran positivo es un síntoma, por el momento, invisible: una desaceleración de la inflación que sólo considera que ya fueron hechos los ajustes en las tarifas de los servicios públicos. Como para el Banco Central (BCRA) que conduce Guido Sandleris habrá emisión cero, no observan que haya otro factor que pueda generar nuevas alteraciones en precios. Sobre este tema, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), el trabajo que hacen las consultoras, muestra que el proceso de desinflación no es lineal. Esperan para el primer trimestre de 2019 se mantenga en niveles similares a los actuales: en enero 2,5%, en febrero 2,6% y en marzo 2,5%, aguardan una disminución a 2,0% para junio.

Respecto a la inflación núcleo, la de la canasta básica, creen que habrá una disminución y se instalará, para los próximos 12 meses, en torno al 26,2%, 0,7 puntos por debajo de lo esperado.

Si se observa lo que dice el REM sobre el tipo de cambio, se percibe que suponen que el dólar estará por encima de los 48 pesos a fin de año, una perspectiva radicalmente diferente a la que tiene el Gobierno.