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Cornejo se diferencia de Macri: desdobla en Mendoza y mira al Congreso

El Presidente y el gobernador acordaron que no habrá unificación en la provincia cuyana. "Es lo mejor para ambos y para la estrategia nacional", dicen en la Casa Rosada. El pedido de los intendentes.
Por 05/02/2019 11:11

El gobernador de la provincia de Mendoza, el radical Alfredo Cornejo, se distancia de Mauricio Macri y no unificará las elecciones en su provincia con de presidente. Así, anunció que los mendocinos irán a las urnas el 29 de septiembre para votar gobernador, intendentes y legisladores provinciales.

A pesar de que el Gobierno aspiraba a unificar todas las elecciones de Cambiemos bajo la reelección de Macri, el Presidente y el titular de la Unión Cívica Radical (UCR) acordaron separar los comicios y dieron de baja la posibilidad de modificar la ley electoral mendocina que fija esa fecha para elección de autoridades y, además, reserva en el gobernador la facultad de desdoblar los comicios de las nacionales.

El Presidente y el gobernador habían conversado sobre esta posibilidad en Villa La Angostura, pero fue en vano: los mandatarios radicales no mostraron mucho entusiasmo en la unificación electoral. De todas formas, Macri y Cornejo lo hablaron el fin de semana por teléfono y acordaron dar de baja ese escenario.

La Casa Rosada le baja el tono a la decisión de Cornejo y sostiene que fue "en acuerdo" con el Presidente, que avaló la jugada y se "entusiasma con un empuje" de un triunfo de Cambiemos en la previa a las elecciones de octubre. "Les sirve a ambos y potencia la estrategia nacional", explicaron fuentes gubernamentales a Letra P. En tanto, en el oficialismo mendocino advierten de un pedido "insistente" de los intendentes de separar la contienda provincial de la nacional.

 

 

En rigor, este mar de especulaciones se revuelve cuando se miran las encuestas: Macri mantiene una buena imagen en Mendoza, pero cuando se cruzan los números de aprobación de su gestión con la de Cornejo, el radical supera al Presidente. Bajo esa lógica, los jefes comunales de la provincia apuestan a "municipalizar la campaña" y por eso buscaron, a toda costa, evitar enfrascarse en una discusión nacional.

"Mendoza no es la provincia de Buenos Aires y Cornejo no es (María Eugenia) Vidal. La incidencia es distinta", sostienen fuentes de la Casa Rosada. La explicación pasa por dos vías: una numérica y la otra política. Para los cerebros electorales de Cambiemos, el "aporte" de Mendoza al padrón electoral nacional es "bajo" (4,25% del total de votantes) en comparación con Buenos Aires. En tanto, la razón política descansa en que un desdoblamiento de Vidal se habría leído como un desplante de la gobernadora bonaerense a Macri. "El ruido político es distinto", confiesan en el PRO.

 

 

"No hay un mensaje político al Gobierno. Es una cuestión estratégica de la provincia para conservar la gobernación y los municipios. En octubre, Alfredo será candidato a diputado por Cambiemos", adelantan en la gobernación cuyana. Tanto en la Casa Rosada como en Mendoza se ilusionan con una "fórmula" Macri-Cornejo, pero no para la presidencia. Las boletas de ambos se cruzarían en octubre: el Presidente irá por un nuevo mandato y Cornejo, imposibilitado de buscar la reelección, apunta al Congreso.

"Macri cree que un triunfo en Mendoza potencia la estrategia de la reelección para octubre", sostienen en la Jefatura de Gabinete. En el Gobierno, con los números de Mendoza en la mano, advierten que "cada provincia" gobernada por Cambiemos deberá tener "una estrategia particular". Lo mismo podría ocurrir en Jujuy con Gerardo Morales, cuya figura supera a la de Macri. Sin embargo, Horacio Rodríguez Larreta en la Ciudad y Vidal en la provincia de Buenos Aires decidieron, forzados por la Casa Rosada, unificar con el Presidente.

Cornejo se diferencia de Macri: desdobla en Mendoza y mira al Congreso

El Presidente y el gobernador acordaron que no habrá unificación en la provincia cuyana. "Es lo mejor para ambos y para la estrategia nacional", dicen en la Casa Rosada. El pedido de los intendentes.

El gobernador de la provincia de Mendoza, el radical Alfredo Cornejo, se distancia de Mauricio Macri y no unificará las elecciones en su provincia con de presidente. Así, anunció que los mendocinos irán a las urnas el 29 de septiembre para votar gobernador, intendentes y legisladores provinciales.

A pesar de que el Gobierno aspiraba a unificar todas las elecciones de Cambiemos bajo la reelección de Macri, el Presidente y el titular de la Unión Cívica Radical (UCR) acordaron separar los comicios y dieron de baja la posibilidad de modificar la ley electoral mendocina que fija esa fecha para elección de autoridades y, además, reserva en el gobernador la facultad de desdoblar los comicios de las nacionales.

El Presidente y el gobernador habían conversado sobre esta posibilidad en Villa La Angostura, pero fue en vano: los mandatarios radicales no mostraron mucho entusiasmo en la unificación electoral. De todas formas, Macri y Cornejo lo hablaron el fin de semana por teléfono y acordaron dar de baja ese escenario.

La Casa Rosada le baja el tono a la decisión de Cornejo y sostiene que fue "en acuerdo" con el Presidente, que avaló la jugada y se "entusiasma con un empuje" de un triunfo de Cambiemos en la previa a las elecciones de octubre. "Les sirve a ambos y potencia la estrategia nacional", explicaron fuentes gubernamentales a Letra P. En tanto, en el oficialismo mendocino advierten de un pedido "insistente" de los intendentes de separar la contienda provincial de la nacional.

 

 

En rigor, este mar de especulaciones se revuelve cuando se miran las encuestas: Macri mantiene una buena imagen en Mendoza, pero cuando se cruzan los números de aprobación de su gestión con la de Cornejo, el radical supera al Presidente. Bajo esa lógica, los jefes comunales de la provincia apuestan a "municipalizar la campaña" y por eso buscaron, a toda costa, evitar enfrascarse en una discusión nacional.

"Mendoza no es la provincia de Buenos Aires y Cornejo no es (María Eugenia) Vidal. La incidencia es distinta", sostienen fuentes de la Casa Rosada. La explicación pasa por dos vías: una numérica y la otra política. Para los cerebros electorales de Cambiemos, el "aporte" de Mendoza al padrón electoral nacional es "bajo" (4,25% del total de votantes) en comparación con Buenos Aires. En tanto, la razón política descansa en que un desdoblamiento de Vidal se habría leído como un desplante de la gobernadora bonaerense a Macri. "El ruido político es distinto", confiesan en el PRO.

 

 

"No hay un mensaje político al Gobierno. Es una cuestión estratégica de la provincia para conservar la gobernación y los municipios. En octubre, Alfredo será candidato a diputado por Cambiemos", adelantan en la gobernación cuyana. Tanto en la Casa Rosada como en Mendoza se ilusionan con una "fórmula" Macri-Cornejo, pero no para la presidencia. Las boletas de ambos se cruzarían en octubre: el Presidente irá por un nuevo mandato y Cornejo, imposibilitado de buscar la reelección, apunta al Congreso.

"Macri cree que un triunfo en Mendoza potencia la estrategia de la reelección para octubre", sostienen en la Jefatura de Gabinete. En el Gobierno, con los números de Mendoza en la mano, advierten que "cada provincia" gobernada por Cambiemos deberá tener "una estrategia particular". Lo mismo podría ocurrir en Jujuy con Gerardo Morales, cuya figura supera a la de Macri. Sin embargo, Horacio Rodríguez Larreta en la Ciudad y Vidal en la provincia de Buenos Aires decidieron, forzados por la Casa Rosada, unificar con el Presidente.