Elecciones 2019. Buenos Aires

Gambeta a Macri y campaña local, el plan de intendentes radicales del interior

Van por la reelección. Les preocupa el impacto de la mala imagen presidencial en la gestión local. Malestar con Lacunza. La dormilona de Vidal en torno al vice.

La relación entre la UCR y el PRO en la esfera bonaerense, signada mayormente por una armónica convivencia, no atraviesa el mejor momento al inicio del año electoral. La posibilidad de plantarle al presidente Mauricio Macri una fórmula radical que le compita en la PASO y la discusión por el compañero de fórmula de María Eugenia Vidal enrarecen el clima en la alianza gobernante. Con esa situación como telón de fondo, los intendentes del partido centenario deben afrontar preocupaciones en sus pagos chicos: cómo encarar la propia campaña por la reelección, para lo cual la situación económica -es decir, la marca Cambiemos- es un contrapeso. Los números inquietan a muchos: sondeos indican una diferencia abismal entre la imagen presidencial y la consideración de la gente hacia la gestión municipal.

 

En diálogo con Letra P, un intendente fue elocuente. Dijo que en su municipio Macri no alcanza el 35% de imagen positiva, contra el 65% de aprobación que posee el gobierno local. Coincide con lo dicho por otro jefe comunal, encuesta en mano: la brecha entre la visión sobre administración local y la nacional es de “casi el doble”.

 

No es un dato menor. El grueso de los intendentes UCR comandan distritos del interior, corazón del voto macrista. Todos los consultados por este medio coincidieron en el problema que deben afrontar en la intentona por revalidad triunfos en 2017. “Antes, la gente tenía la esperanza de que iba a estar mejor. Ahora está desesperanzada. Hay que aflojar con los tarifazos”, indicó un intendente parafraseando a los vecinos de su distrito.

 


Por eso, muchos concentrarán su campaña en los logros de gestión local y sumando aquel mensaje que, en años anteriores, era más propio de los radicales díscolos: en el orden nacional, Cambiemos es una alianza legislativa, pero “el que gobierna es el PRO”.

 

SIN PREDICCIONES 2019. No todas las críticas sobre la situación económica son para la Casa Rosada. También apuntan al ministro de Economía de Vidal, Hernán Lacunza. El viernes pasado, en el marco del foro de intendentes realizado en el comité provincial, en La Plata, hubo quienes recordaron que, previo al inicio de cada año, Lacunza los llamaba para detallar sus proyecciones y, a partir de ahí, bajar las pautas a seguir por cada comuna en materia tributaria, salarial y de planta municipal, entre otros aspectos. Ahora, Lacunza brilla por su ausencia.

 

La armonización de las tasas municipales fue uno de los cometidos centrales que, en junio pasado y ante los propios intendentes radicales en el comité provincia, se ponderó como uno de los “legados” a dejar en 2019. Sin embargo, la gruesa brecha entre sus predicciones e instrucciones para 2018 y lo que finalmente sucedió hizo que estuviera ausente para este 2019 la llamada del hombre de los números “para bajar línea”.

 

Muchos intendentes radicales no ocultan su malestar por los desbarajustes que esos errores de cálculo provocaron en las arcas municipales y el impacto en el humor social –y en la imagen de la gestión local- que genera aumentar las tasas más de una vez al año: “No puedo llamar a una asamblea de mayores contribuyentes (para la aprobación de aumentos de tasas) cada seis meses, no resiste”, se quejó un intendente por lo bajo.

 

 


RELACIÓN ENFRIADA. Tal como contó Letra P el viernes pasado, en el foro radical se buscó públicamente bajar los decibeles en lo que refiere a la discusión por el compañero de fórmula de Vidal. Pero eso no quiere decir que el tema no haya sido abordado, mientras miran de reojo el rebote de la interna nacional en la convivencia bonaerense.

 

No lo dicen en público, pero algunos intendentes consideran injusto que la gobernadora sostenga el halo de incertidumbre en torno a su compañero de fórmula, teniendo en cuenta el perfil que sostuvo Daniel Salvador a lo largo de la gestión, con un rol armonizador y de nexo entre los planteos de municipios UCR y la respuesta –no muchas veces inmediata- de la administración bonaerense. No fue casual en ese sentido que, dentro de las conclusiones foristas, se hayan puesto sobre la mesa abiertamente algunos desbarajustes administrativos en la coordinación entre ambas jurisdicciones: retrasos en pagos del IOMA o demoras en la ejecución de obras, entre otros puntos.

 

Pero, más allá de la figura específica de Salvador, algunos intendentes creen que Vidal retrasa el anuncio de su compañero de fórmula para congelar los reclamos radicales por casilleros en las listas seccionales, una discusión en la que tienen particular interés muchos caciques boina blanca del interior bonaerense.

 

Marcha de los municipales en Córdoba. Según CEPA, la provincia es una de las tantas que no puede cerrar ningún frente paritario con los gremios estatales. 
Maximiliano Pullaro y su ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, en una reunión con Toto Caputo.

Las Más Leídas

También te puede interesar