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En más de 40 minutos de cadena nacional, el Presidente expuso una oleada de datos sin mención a la pobreza, minimizando la deuda, lamentando "chocar" con el dólar y explicando la crisis por las PASO.

Redacción 05/12/2019 20:52

A cinco días de entregarle el poder a su sucesor, el presidente Mauricio Macri utilizó la cadena nacional para realizar un balance de 40 minutos sobre su gestión del Estado Nacional. Con su mensaje de despedida, el líder del PRO concluye un ciclo que inició echándole la culpa a la "herencia recibida" del peronismo. Cuatro años después lo cerró con un mensaje que buscó responsabilizar al resultado de las PASO, del 11 de agosto, por el fracaso de su política económica. 

Con imágenes editadas para darle anclaje a sus palabras, el mandatario intentó con escaso éxito mostrarse autocrítico por la crisis. Orientó su mensaje para anticipar cómo será su futuro rol opositor, pero lo concluyó con "un hasta pronto", para deslizar que buscará volver a la Casa Rosada. Sin embargo, durante todo su discurso el jefe del Estado hizo escasas referencias al incremento de la pobreza, la indigencia, el desempleo, la recesión y la caída de la actividad económica durante su administración. Por el contrario: defendió las reformas impulsadas desde que asumió el cargo y reconoció que el incremento de la inflación le provoca “frustración”, pero deja las bases para “empezar a crecer”.

 

 

“Por única vez en estos cuatro años voy a utilizar la cadena nacional para hablarle a todos. Muchos me pidieron que la utilizara y no lo hice, pero creo que es más constructivo hacerlo hoy, porque estamos más cerca de fin de año, para repasar de manera clara el lugar en el que estamos parados porque nuestro país es muy diferente al de 2015”, enunció el Presidente cuando comenzó el discurso que grabó en la Casa Rosada antes de realizar su último viaje a Brasil.

 

 

Con una puesta en escena que replicó los mensajes que enunció durante la campaña por su reelección, el Presidente saliente concentró la mayor cantidad de hitos favorables en obras públicas, infraestructura, energía, “cultura del poder”, libertad de prensa, políticas sociales, educativas, relaciones exteriores, seguridad y lucha contra el narcotráfico. 

En la enumeración de logros, Macri se aferró a su política institucional. Aseguró que deja "una democracia más sólida", una Justicia "más independiente", con un país más integrado "al mundo" y más seguridad frente al delito y el tráfico de drogas".

 

 

DE POBREZA, CERO
Aunque Macri hizo su campaña proselitista en 2015 con la promesa de reducir drásticamente la pobreza y llevarla a cero, ese tema no formó parte de su discurso. A pesar de la cantidad de ediciones y cambios que se vieron en la transmisión, el Presidente no asumió el fracaso de esa promesa, aunque él había pedido que lo juzgaran por eso. Todo en una jornada donde el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica reveló que deja un índice de pobreza por encima del 40% y con un 60% en algunos rangos de edad.
En vez de aludir al incremento de la pobreza estructural y las consecuencias generadas por el ajuste, Macri se concentró en hablar del INDEC y defender su política económica. “Recibimos un INDEC que manipulaba y escondía la información" dijo y aseguró que el próximo 10 de diciembre dejará "un Estado que dice la verdad y no esconde la información a los ciudadanos", pero no dijo una palabra sobre el incremento de la pobreza que reflejó el organismo en los últimos cuatro años. Sólo se limitó a decir: “Había estadísticas falsas en muchas áreas como educación y seguridad, no se imaginan lo difícil que fue tomar decisiones".

 

 

En el capítulo de desarrollo humano el incremento de la pobreza fue el mayor ausente. Eligió decir que “la protección social es una política de Estado en la Argentina” y sostuvo que en su gestión pudo “ayudar a las personas que lo necesitan sin intermediarios ni clientelismo”.

Luego de eludir la crisis social, Macri entró habló de economía. Se lamentó por "no" haber podido "recuperar" a la Argentina "de la crisis económica que empezó hace un año y medio" y defendió el endeudamiento inédito que contrajo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). En su interpretación, la crisis de profundizó luego de la derrota que sufrió en las PASO, un argumento que ya enunció el 12 de agosto pasado.

 

 

La línea de tiempo que delineó el presidente saliente arranca “en 2015”, cuando “afrontamos una situación delicada”, pero “durante más de dos años tuvimos éxito”, aseguró. Sin embargo, “nos pusimos nosotros mismos en una situación demasiado frágil y cuando se terminó el financiamiento y la sequía entramos en una situación que no pudimos revertir”. Después, dijo Macri, “vinieron los resultados de las PASO por el miedo al futuro”. En su lectura “ese miedo y la falta de un esquema macroeconómico” profundizaron la crisis actual.

 

 

En materia de seguridad, se jactó de dejar "una sociedad en paz, con menos delitos", porque "en estos años bajaron más de un 30% los homicidios, ya casi no hay secuestros, y hay menos denuncias de robos y además, tuvimos récord histórico de incautación de drogas", celebró.

Luego de la enumeración, Macri anticipó su futuro rol opositor. "Jamás haría algo para entorpecer al gobierno entrante", prometió. "En unos días asumirá un nuevo presidente y comienza una nueva etapa y voy a seguir acompañando desde la oposición", aseguró.