Las causas de la primera pulseada entre el campo y el Gobierno
Fernández no cumplió con el diálogo prometido, alegan los productores, que temen ahora un revalúo de tierras y descuentan el impacto de la suba de Bienes Personales. Tipo de cambio paralelo e insumos.
Por esa manera, agregan, el cuadro de retenciones no difiere más que marginalmente del que había impuesto el presidente anterior en septiembre del año pasado.
Fuente: La Nación.
Sin embargo, en el sector sienten que están en un permanente Juego de la Oca, ya que las promesas del poder político (de la administración anterior, en realidad) de ir reduciendo esa carga que parece darse de bruces con la necesidad del país de generar dólares de exportación terminan siempre en el punto de partida. Así, explican, si habían aceptado a regañadientes las retenciones macristas fue porque incluía justamente ese esquema de $4 por dólar, esto es una promesa de licuación que ahora desaparece.
Por otro lado, incluso antes de su asunción, Fernández dejó en claro que incrementaría también el impuesto a los Bienes Personales, lo que impactará en el sector debido a la propiedad sobre tierras, maquinaria e instalaciones. Asimismo, crece la presunción de que habrá un revalúo de tierras en la provincia de Buenos Aires y en otras.
Todo eso hace que no haya mayor alivio a pesar de que el esquema de 30% para la soja y de 12% para maíz y trigo sea menor que el que parecía barajarse: 35, 20 y 15, respectivamente.
Por último, en el sector señalan que es habitual que los insumos importados del campo se coticen a un tipo de cambio que no es el oficial sino que surge de una mixtura entre este y los paralelos, como el contado con liquidación, algo que, afirman, les quita más rentabilidad.