A minutos de la toma del poder, Alberto Fernández, dio una serie de definiciones importantes sobre el futuro de la economía y, en particular, sobre la renegociación de la deuda, uno de los principales problemas que deberá enfrentar desde este martes. “Con el FMI venimos trabajando desde hace semanas, en silencio, como debe ser. Con ellos se pueden prorrogar pagos, posponer, acordar. El mayor problema lo tenemos con los bonos privados, ahí hay un grado de problema”, advirtió en una entrevista que concedió a Radio Con Vos.
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En lo que respecta a los tenedores privados, la idea es lograr un período de gracia de entre dos y tres años, durante los cuales se evite cualquier pago en concepto de capital e intereses, de modo de darle tiempo a la economía para salir de la recesión. Sin embargo, más allá de eso, una de las dudas que persisten en el mercado es si el diálogo implicará, adicionalmente, alguna quita sobre los montos adeudados, lo que convertiría las tratativas en menos amigables que lo prometido inicialmente.