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El economista que negoció el default con Kirchner, amigo del presidente electo, trabaja en ese frente y se aleja de Energía. Tironeos internos con el núcleo duro albertista.
Por 08/11/2019 17:55

En las flamantes oficinas de Alberto Fernández en Puerto Madero ya hay parte de sus equipos trabajando en la transición. El resto, los 40 “ministeriables” que tendrán lugares en la estructura del gabinete, llegarán allí el lunes, cuando el presidente electo empiece a dar pistas concretas sobre su elenco de colaboradores. Economía, más allá de los indicios, sigue siendo un misterio, pero las diferencias internas cuentan historias. La más reciente, que Fernández quiere una secretaría de la deuda para Guillermo Nielsen.

 

 

Experto negociar del default en su rol de secretario de Finanzas de Néstor Kirchner, el economista es amigo personal de Fernández. Lo que a priori parece un beneficio, es un poco un karma para los de su estirpe, que no pertenecen al núcleo duro del presidente electo, el Grupo Callao. Casi que hay dos bandos en el armado, con preponderancia de los hombres de su think tank, los históricos que lo acompañan desde los años en que no era candidato a nada.

Por todo esto y ante el expertisse de Nielsen, hay sugerencias para que se arme una división exclusiva que se ponga al frente del mayor problema que afrontará Fernández en el corto plazo: la deuda con acreedores privados y con el Fondo Monetario (FMI).

Nielsen ya venía caminando los mercados y viajando al exterior para hablar con tenedores de títulos, bajando una línea clara: la idea es que haya quita con el organismo y cumplir con los privados como prioridad uno. En las próximas horas, casi por casualidad, el economista se cruzará en un evento en Miami con el jefe del FMI para Latinoamérica, Alejandro Werner.

 

Fernández con el Fondo. La deuda, un problema central. 

 

En el inicio, Fernández le había encargado la tarea de dedicarse a los temas energéticos. Así, elaboró un proyecto de ley para reactivar Vaca Muerta, un polo que el Frente de Todos entiende clave para atraer divisas frescas. Pero el de la energía parece haber quedado como un coto de caza de la política, sobre todo en YPF, donde está pisando fuerte la vice electa, Cristina Fernández. De a poco, Nielsen fue cediendo esa plaza para estar de lleno en la deuda.