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El dirigente camioneros presiona para que la central anticipe la renovación de su conducción y avisa que no irá al plenario de secretarios generales de este viernes.
Por 04/11/2019 18:33

La primera cumbre entre Alberto Fernández y la CGT tras el triunfo electoral del peronismo, prevista para este viernes 8, corre el riesgo de transformarse en la primera batalla por la conducción de la central obrera. Por estas horas, el camionero Hugo Moyano tiene resuelto no participar del plenario de secretarios generales organizado para recibir al presidente electo y presiona para que la renovación del Consejo Directivo sindical coincida con la llegada del nuevo mandatario a la Casa Rosada.

"Cuando asumió Néstor Kirchner, la CGT resolvió renovar sus autoridades. Ahora debería suceder lo mismo", repite Moyano entre los sindicalistas de su círculo más cercano y reaviva una discusión que parecía saldada.

"Cuando asumió Néstor Kirchner, la CGT resolvió renovar sus autoridades. Ahora debería suceder lo mismo", repite Moyano entre los sindicalistas de su círculo más cercano y reaviva una discusión que hasta antes de las elecciones generales parecía saldada. En el reencuentro entre los dirigentes que integran el Frente Sindical por el Modelo Nacional, el bloque de gremios alineados con el camionero, y la cúpula de CGT a fines de agosto, había surgido el compromiso de respetar el mandato de la directiva que encabezan Héctor Daer y Carlos Acuña. El mandato del Consejo Directivo vence en agosto del año que viene.

El desaire de Moyano a la CGT quedará aún más evidencia cuando el martes se muestre junto a Hugo Yasky en el acto de conmemoración de los 14 años del "No al ALCA". El líder de la CTA anunció hace tres semanas la intención de reintegrarse a la CGT, algo que fue recibido con frialdad por los popes sindicales. Más allá de que el propio Moyano no comulgue con el anuncio de Yasky, ambos coinciden en que la CGT debe reconocer en su nueva conducción "a los que resistieron a (Mauricio) Macri", una posición que también es respaldada por el bancario Sergio Palazzo.

El perfil de quien o quienes vayan a conducir la próxima CGT es quizás un elemento más trascendente que la fecha en la que asuman. En medio de declaraciones de dirigentes de peso que piden moderación en los reclamos y paz social para la etapa que arranca el 10 de diciembre, el moyanismo, la CTA y los gremios de la Corriente Federal de Trabajadores reclaman puestos de relevancia en la nueva conducción por, aseguran, haber defendido en las calles los derechos laborales.

 

 

Entre los bloques de gremios opositores no hay una posición monolítica respecto del encuentro con Fernández, que se realizará en el salón Felipe Vallese de la histórica sede sindical del bajo porteño. Por caso, los principales referentes de la Corriente Federal resolvieron este lunes participar del acto como muestra de respaldo a Fernández.

Como fuere, el movimiento del líder camionero expone la fragilidad de la unidad sindical en momentos en los que se empieza a discutir cómo serán los acuerdos de gobernabilidad del próximo presidente, pero también los nombres de quienes integrarán el gabinete de ministros. Es probable que la clave de la incipiente pelea sindical esté también en ese último tema.