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Distinguió a los organismos de seguridad de EE.UU. que operan en la región. Destacó los pactos de cooperación y la formación de agentes locales bajo la doctrina norteamericana durante su gestión.

Por 27/11/2019 7:09

Quince días antes de dejar el cargo, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, protagonizó una de las despedidas más importantes de su gestión con el acto de homenaje y agradecimiento a los organismos de seguridad y espionaje de los Estados Unidos por su colaboración en “la lucha contra el crimen organizado, el narcotráfico y el lavado de dinero”.

La ceremonia contó con la presencia de unos 30 representantes de la DEA, el FBI y los organismos del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, que llegaron a la sede de la cartera de seguridad encabezados por el embajador Edward Prado y su flamante ministra consejera, MaryKay Carlson, que venían de reunirse al mediodía con el presidente electo, Alberto Fernández.

“Quizás en otra década Colombia estaba a la vanguardia de la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico y el crimen organizado. A nosotros, como estamos más al sur, quizás nos veían menos y por eso estábamos más abandonados y no había tanta colaboración como ahora con los Estados Unidos”, celebró Bullrich frente a la treintena de funcionarios norteamericanos, que luego recibieron placas de reconocimiento y agradecimiento por parte del jefe de Gabinete de la cartera, Gerardo Millman; el secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco, y el subsecretario de Políticas de Seguridad e Intervención Federal, Darío Oroquieta.

Amparada en un vínculo de cercanía con Washington que ya acumula dos décadas, Bullrich repasó los acuerdos de cooperación firmados desde marzo de 2016, cuando el entonces presidente norteamericano, Barack Obama, visitó a su par Mauricio Macri cuando recién llevaba cuatro meses en la Presidencia. Desde entonces, el gobierno argentino rubricó una serie de pactos de cooperación que permitieron multiplicar el desembarco en el país de los principales organismos de seguridad e inteligencia del gobierno norteamericano.

 

 

Con empeño, la ministra reivindicó los acuerdos firmados con el Departamento de Justicia para combatir el crimen grave y con el Homeland Security (Seguridad Nacional) para la facilitación de visas y la seguridad a bordo de los vuelos, que le permitió a la Argentina contar “con los primeros marshalls de América Latina y estamos muy orgullosos por eso”, festejó, para destacar la presencia de agentes policiales armados en algunos vuelos.

En el repaso de las misiones argentinas que viajaron para participar de distintos eventos vinculados a la “lucha contra el terrorismo”, la ministra destacó la Conferencia Internacional de Lucha Contra el Terrorismo (CICTE) de diciembre de 2018 y volvió a compararse con Colombia a través de un dato que, desde 2016, había pasado prácticamente inadvertido. “Quizás nos gana Colombia, pero somos el segundo país de América Latina que tiene un fusion center”, destacó Bullrich, en referencia a la instalación de un “centro de reunión de inteligencia” entre organismos norteamericanos y argentinos en la triple frontera. 

Esos centros de fusión son parte de los primeros acuerdos de cooperación firmados entre Macri y la administración Obama en 2016 pero, cuatro años después, según la ministra, la Argentina recibió “más de 40 capacitaciones” para instalarlo y para ello “desde Estados Unidos vinieron 14 funcionarios que estuvieron 15 días trabajando en este centro". "Por eso queremos destacar las capacitaciones con el FBI, que nos permitieron llegar a dos por mes para formar más de 500 funcionarios", detalló.

En el capítulo dedicado a la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (DEA), la funcionaria agradeció “las operaciones de intercambio de información que permitieron el secuestro de toneladas y toneladas de droga junto a la Policía Federal y a la Gendarmería”. En ese punto Bullrich celebró que “la Argentina está a un paso de formar el tercer Grupo de Operaciones Conjuntas, luego de instalar uno en Salta y otro en Misiones. Esperamos que se pueda abrir el tercero en la Ciudad de Buenos Aires. Por eso, muchas gracias a la DEA”, resaltó.

 

 

También agradeció “toda la ayuda en inteligencia a la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal (DNIC) a través de los viajes que tuvieron nuestros funcionarios de inteligencia a Estados Unidos” y los aportes financieros de la oficina de lucha contra el narcotráfico del Departamento de Estado.

“En definitiva, quiero decirles que Argentina aprovechó mucho esta colaboración. ¿En qué lo devolvemos? En que somos el país de América Latina que más ha luchado contra el terrorismo, contra el narcotráfico y el crimen organizado”, festejó la ministra. “No se por qué, pero desde que estamos en el gobierno, durante los cuatro años hemos viajado a Estados Unidos las más altas autoridades y año por año siempre hemos tenido temas para coordinar. Hemos estado en Washington una gran cantidad de oportunidades y no quiero dejar de agradecer al grupo que está en Miami, en el cayo Key West, porque ahora allí tenemos a un representante de Gendarmería”, aseguró la funcionaria, para destacar la presencia de un “enlace” argentino desde 2018 en la Fuerza de Trabajo Conjunta de Interagencias del Sur, que está instalado en ese cayo de Miami, a pocos kilómetros de la sede del Comando Sur de los Estados Unidos.

A su turno, Prado agradeció los elogios. “El trabajo que han hecho ustedes no se podría haber hecho sin el apoyo de la ministra Bullrich trabajando con los Estados Unidos. La vamos a extrañar, pero el trabajo debe seguir porque el crimen sigue y tenemos que estar preparados para pelear mejor que ellos”, sostuvo el ex juez de Texas designado embajador político por el presidente Donald Trump, que recibió una placa recordatoria de agradecimiento, junto a los representantes de la DEA, el FBI, el Homeland Security, el área de Seguridad Diplomática y la oficina de lucha contra el narcotráfico del Departamento de Estado, conocida como INL.

Luego llegó el momento de la camaradería, sin espacio para preguntas de la prensa. El brindis, posiblemente el clímax de la despedida diplomática para Bullrich, recién comenzó cuando sus voceros garantizaron que la zona estuviera libre de periodistas. A la ministra le quedan dos semanas de gestión y luego, antes de fin de año, asumirá la presidencia del PRO, por decisión y voluntad de Macri