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La polarización al palo: el Congreso bipartidista que espera a Fernández

El futuro presidente tendrá mayoría propia en el Senado y estará cerca del quórum en Diputados, donde consiguió menos bancas de lo previsto. Juntos por el Cambio será la primera minoría.

Por 28/10/2019 15:59

Un Congreso ultrapolarizado, sin lugar para terceras vías, con mayoría en el Senado pero sin quórum propio en Diputados, donde la primera minoría estará en manos de Juntos por el Cambio. Así será el Poder Legislativo con el que gobernará Alberto Fernández desde el 10 de diciembre y que tendrá al frente a Sergio Massa y a Cristina Fernández de Kirchner.

En Diputados, la oposición se quedará con la primera minoría. Según los resultados de las elecciones de este domingo, después de la remontada que hizo desde las PASO de agosto, Juntos por el Cambio tendrá 119 bancas, mientras que el Frente de Todos se quedará con 110 y las otras 28 se repartirán entre bloques menores con los que Fernández deberá negociar para poder conseguir el quórum y aprobar leyes.

El escenario es distinto del que había proyectado el peronismo después de las primarias de agosto, cuando pensaba que, de acuerdo a los resultados, contaría con seguridad en diciembre con un interbloque de 120 diputados y quedaría muy cerca de los 129 que se necesitan para el quórum, aunque todo indica que no le será difícil conseguir la mayoría en negociaciones con Consenso Federal y los bloques provinciales.  

 

 

En la previa se especulaba, además, con que un sector dialoguista de Juntos por el Cambio, liderado por Emilio Monzó, estaría dispuesto a romper con el ala más dura, que encarnan Elisa Carrió, una parte del radicalismo y la rama del PRO que responde a Mauricio Macri, para armar un grupo de diputados más abierto a las negociaciones.

A ese punto se refirió este lunes el presidente del bloque del Frente para la Victoria (FPV), Agustín Rossi. “Habrá dos bloques mayoritarios y los terceros no van a tener tanta relevancia. Creo que el resultado electoral que tuvieron favorece que la alianza entre la UCR y el PRO se mantenga”, dijo en diálogo con AM530. Resta saber si el inesperado 40,37% que alcanzó Macri logrará mantener cohesionado a su espacio. La destreza de Massa como presidente de la Cámara baja será fundamental en la negociación con el ala más dialoguista del PRO, con la que tiene relación.

En tanto, en el Frente de Todos, ya proyectan la creación de un interbloque que contendrá todas las identidades que forman el espacio: kirchneristas, massistas y peronistas federales.

 

 

Muy lejos de la centena de diputados que tendrán el peronismo y Juntos por el Cambio quedaron Consenso Federal, que ocupará siete bancas, y el Frente Cívico por Santiago, que responde al gobernador Gerardo Zamora, con el mismo número. El resto se repartirá entre el Frente de la Concordia Misionero (3), Córdoba Federal (4), Unidad Justicialista (3), Frente de Izquierda (2), Movimiento Popular Neuquino (1) y Juntos Somos Río Negro (1).

Bajo la presidencia de Cristina, el Senado será el terreno más cómodo para Fernández. Allí, el interbloque Frente de Todos tendrá 39 senadores, dos más de los que se requieren para el quórum. De ese interbloque, 16 serán del Frente para la Victoria, que conduce la vicepresidenta electa, y 12, del Bloque Justicialista, que responde a los gobernadores y preside el cordobés Carlos Caserio. El resto son aliados provinciales.

En tanto, Juntos por el Cambio tendrá 28 bancas, cuatro más de los que tiene actualmente. La mayoría de ese interbloque pertenece al radicalismo, que tendrá 15 senadores. El resto de las bancas se repartirán entre partidos provinciales.