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Adentro, se vivió con respeto y camaradería. Afuera, hubo cánticos e insultos para Larreta.
Por 11/10/2019 12:21

A lo largo del primer debate obligatorio (fijado por el Código Electoral) de candidatos a jefe de Gobierno reinó la camaradería y el respeto entre las partes. Adelante y detrás de cámara se vivió el mismo clima, alimentado por un prolijo silencio de la tribuna que el equipo de producción del Canal de la Ciudad pedía con insistencia. Sin embargo, en "exteriores" la grieta se vivió al rojo vivo: al ingreso, Horacio Rodríguez Larreta recibió aplausos, pero también silbidos e insultos. En tanto, a Matías Lammens se le atrasó la entrada por los pedidos de selfies y saludos en el ingreso.

 

 

"Vamos el Cuervo, Matías", le gritó a Lammens un pizzero que salió corriendo de su comercio para abrazar al candidato a jefe de Gobierno del Frente de Todos. Hubo foto y un abrazo entre el trabajador y el presidente de San Lorenzo, que tuvo dos interrupciones más con pedidos de selfies y un intercambio con el empleado de un kiosco de la vereda opuesta al estudio de televisión.

 

 

Lammens llegó junto a su mujer, la investigadora Mariana Gené (doctora en Ciencias Sociales). Segundos antes de ingresar al set de TV charló con sus colaboradores y con los medios presentes, mientras un grupo de vecinos que se acercaron a la puerta le gritaban "ganale al Pelado".

El alcalde llegó sobre la hora flanqueado por su esposa, la wedding planner Bárbara Diez. Su ingreso estuvo marcado por la grieta: un vecino lo siguió hasta la puerta mezclando silbidos e insultos, pero Larreta no hizo ni una muesca. Al mismo tiempo, sucedió una escena de comedia desopilante: dos vecinos del edificio de la vereda enfrentada a los estudios del debate porteño empezaron a gritar en un volumen insoportable para ver quién hacía llegar su mensaje. En el noveno piso, una mujer repetía: "Vamos el PRO, vamos Horacio". En el quinto, devolvían: "Andate, Gato". 

A la salida, a Larreta lo sorprendió un grupo de mujeres que reclamaba por obras en las comunas 4 y 8 (donde perdió el PRO en las PASO) y con los cánticos "Si vos querés, Larreta también", que inmortalizó la banda Sudor Marika. En paralelo, otro grupo de vecinos empezó a corear el "Sí, se puede".