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La híper de Mauricio

La extinción de dominio es el primer paso de una serie de medidas que buscarán llevar los antagonismos al punto máximo y minimizar opciones alternativas. La unificación, una señal de largada.
La extinción de dominio es el primer paso de una serie de medidas que buscarán llevar los antagonismos al punto máximo y minimizar opciones alternativas. La unificación, una señal de largada.
Por 31/01/2019 10:19

En la Casa Rosada aseguran que “la gestión” será el único mensaje que utilizará el presidente Mauricio Macri para atravesar la recesión. La reciente aplicación por decreto del régimen de extinción de dominio es parte de esa estrategia. Pero también es uno de los pilares que buscará instalar el Gobierno para profundizar el antagonismo con la oposición, antes del inicio de la campaña electoral que se diseña en las mismas oficinas. El primer anuncio del año, que Macri lanzó desde el Salón Blanco, fue la primera pieza de una agenda donde la crisis de Venezuela permitió continuar el camino hacia “la hiperpolarización” que pronostica y también construye el jefe de Gabinete, Marcos Peña, para este año electoral.

 

 

FEDERALIZAR LA EXTINCIÓN. La ofensiva, según supo este medio de distintas fuentes de Cambiemos, estará protagonizada por el señalamiento público de funcionarios y candidatos del oficialismo hacia aquellos que se opongan a medidas como la aplicación del DNU. La ruta discursiva estuvo inicialmente a cargo de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y de su ex compañera de bancada, la actual titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso. “Vamos a ver cuántos diputados o senadores son capaces de voltear esta ley”, advirtió Bullrich poco antes de sumarse a la primera recorrida presidencial de la “pre campaña”, que se concretó este lunes en Mar del Plata, donde Macri caminó flanqueado por la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, y el posible candidato a intendente de ese distrito, el diputado y ex ministro de Seguridad porteño Guillermo Montenegro.  

 

El presidente encabezó en Mar del Plata, este lunes, una de las primeras pruebas de su elenco bonaerense de campaña, junto a Vidal, Bullrich y Montenegro.

 

Poco después de esa escena marplatense, Alonso rompió el silencio autoimpuesto durante meses. Concedió un nuevo reportaje al canal de cable TN y le puso nombre y fecha al principal objetivo que, hasta hace días, los demás miembros del Ejecutivo no se animaban a mencionar. "En un mes tenemos el inicio del juicio contra Cristina Kirchner por asociación ilícita de la obra pública, de 2003 a 2015", recordó. "Esto me parece importante decirlo porque los Kirchner adquirieron sus famosos hoteles en el año 2008 y como esta causa cubre ese año, son bienes a los que se les puede aplicar la extinción de dominio", dijo antes de lanzar la frase más taquillera, casi de campaña: "Cristina Kirchner va a terminar sin un peso". 

La movida será reeditada en los territorios gobernados por Cambiemos, como Mendoza, donde el gobernador Alfredo Cornejo presentó este miércoles su proyecto local de extinción de dominio, en un efecto dominó que también se repetirá en provincias gobernadas por el peronismo, donde los legisladores macristas, radicales y lilitos insistirán con el mismo producto electoral.

 

El gobernador mendocino, Alfredo Cornejo, lanzó este miércoles su versión local de extinción de dominio. (Foto: Prensa Gobierno de Mendoza)

 

UNIFICAR PARA POLARIZAR. Los dardos hacia el corazón del kirchnerismo forman parte de una de las líneas de trabajo para la campaña, que este martes sumó otro componente cuando Vidal decidió  resignar el desdoblamiento de los comicios bonaerenses y juntar su boleta con la de Macri en las presidenciales de octubre. El alineamiento sumará al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, en un despliegue de campaña que incluirá el desembarco de la diputada nacional Elisa Carrió en territorios clave como el conurbano bonaerense, Córdoba y Santa Fe.

 

 

Las cuatro figuras más visibles de Cambiemos buscarán mostrar un frente monolítico, sin fisuras, con un libreto destinado a profundizar los antagonismos. “La decisión de unificar en Buenos Aires también es parte de la polarización que buscamos, porque al no existir una agenda diferenciada de la nacional, no quedan márgenes para terceras posiciones. Una muestra está en el impacto que tendrá para Sergio Massa”, interpretó otra fuente de la Casa Rosada, que incluye a la decisión de Vidal como parte de la misma escalada.

 

A partir de este encuentro entre Macri y Vidal, Cambiemos comenzó a perfilar la imagen proselitista de sus principales candidatos. 

 

ANTAGONIZAR PARA DEFINIR. En el entorno de Peña, dicen tener la convicción de un escenario de "hiperpolarización", donde no habrá atenuantes en caso de una virtual postulación del ex ministro Roberto Lavagna, ante la hipótesis de que Cristina resigne su candidatura, o que todos midan sus aspiraciones en las primarias de agosto, donde Cambiemos apuesta a ir con lista única.

Esa frontera de opciones electorales será demarcada por medidas del Ejecutivo que en la Casa Rosada bautizan como "rupturistas". Todas están vinculadas a la gestión, pero con alto impacto electoral. Cerca del Presidente opinan que en muchos casos pondrán a la oposición frente a una encrucijada, pero especialmente al peronismo, como ya ocurrió respecto a la extinción de dominio, en un fenómeno que podría repetirse con las posiciones sobre Venezuela y respecto a medidas de carácter migratorio, como la posible deportación de unos mil extranjeros procesados por cometer delitos.

 

 

TARGET: INDECISOS Y CONVENCIDOS. Por momentos, la perspectiva totalizante del Gobierno, concentrada en meter dentro de una misma bolsa a todos los precandidatos opositores, parece más vinculada a la preocupación oficial por el panorama sombrío de la economía que a una ofensiva electoral. Por el contrario, cerca del ministro coordinador deslizan que la creencia está sostenida por una gestión que, debido a sus orientaciones y decisiones, ahondará las diferencias con la oposición.

 

 

Se trata de la previa a una contienda electoral, en la que los miembros del equipo de campaña Cambiemos apuestan a agudizar todo antagonismo con la oposición para acelerar las definiciones de una amplia porción de indecisos y para diluir la performance de proyectos que busquen sortear la polarización construida. Es decir, para reducir el margen de acción de terceras posiciones o candidatos, que posiblemente queden erosionados luego de pronunciarse sobre temas de la agenda política, promovidos por el Gobierno para no hablar de economía. Ejes que los encuestadores identifican como "temas sustitutos" y que la administración de Cambiemos instalará, aunque eso implique afrontar altos costos institucionales por arrogarse facultades de otros poderes.

Luego vendrá el momento de la campaña. Para entonces, el laboratorio electoral de Cambiemos buscará capitalizar los hechos que la gestión haya sembrado. Los candidatos oficiales ya están sobre la mesa.