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Crisis lechera: tamberos movilizarán a La Serenísima y apuntan al Gobierno

En la principal cuenca bonaerense, los productores preparan medidas. “Se necesita precio ya para evitar un desastre”, marcan para destacar que el Ejecutivo “no advierte la gravedad de la situación”.
Redacción 26/09/2018 16:36

En un contexto donde se agudiza la crisis láctea, dirigentes de la Sociedad Rural de Trenque Lauquen, la principal cuenca lechera de la provincia de Buenos Aires, remarcaron que los tamberos están organizando una movilización a La Serenísima para pedir un aumento de precio que evite “un desastre”. Actualmente, la industria paga un promedio de $7,30 el litro de leche, valor que los productores alertan que no alcanza siquiera para cubrir los costos. Asimismo, apuntaron contra el Gobierno al destacar que “no advierte la gravedad de la situación”.

“Hoy los únicos que pueden parar la sangría que está sucediendo en los tambos, son los industriales pagando lo que corresponde. Sabemos que hay capacidad de pago que no se está percibiendo y los tambos siguen enviando rodeos completos al Mercado de Liniers”, retrataron los tamberos de la cuenca oeste bonaerense que exigen a La Serenísima y al resto de las industrias que reaccionen ante “la extrema situación de quebranto de los que les proveen a diario la materia prima necesaria para su negocio”.

Con el dólar merodeando los $40, los tamberos resaltaron que se abrieron mercados para exportar y que además las industrias “elaboran los productos para el mercado interno que no paran de aumentar en la góndola mientras que la leche mueve de a centavos, en el mejor de los casos, cada 45 días”.
 


Así, se responsabilizó directamente a la industria que “no está haciendo nada para frenar la caída de producción que tarde o temprano afectará al resto de los eslabones de esta cadena”.

De este modo, y en un comunicado dado a conocer en las últimas horas por la entidad ruralista de Trenque Lauquen, se señaló que los tambos están “retaceando el alimento, aspirando a una primavera con pasto y evaluando plazos para seguir achicándose y especulando con el endeudamiento, pensando en cómo van a encarar la siembra de los cultivos que darán de comer el año que viene a sus vacas con un dólar a cuarenta pesos”.

Además, se advirtió que los créditos anunciados por las bancas oficiales “todavía no están en vigencia y distan mucho de ser una herramienta paliativa en este crítico escenario”.

Mientras los datos estadísticos marcan la peor relación de precio en los últimos 14 años, los tamberos recuerdan: “La leche se ordeña todos los días. No hay forma de acopiar sin entregar a la industria que no está dando respuestas. Los tambos de gran escala que lograron diversificar están subvencionando la actividad con otras producciones. Los de mediana y baja escala están cargando vacas al mercado. Vendiendo lotes de vaquillonas baratas en remates y pensando en dejar la actividad para pasar a la agricultura. En el medio la retracción comercial en nuestros pueblos”.
 


En lo que va de septiembre, detallaron que “todos los días se sacan guías municipales para enviar al Mercado o a frigorífico vacas con 30 litros de promedio por día porque lo que era vaca de descarte ya se vendió todo”.

“¿Cómo se puede permitir que se aniquilen años de mejoramiento en genética arriba de una jaula que las lleva al matadero?; ¿Cómo se puede entender que hasta ayer producían leche y mañana estén en el gancho de una carnicería?”, se preguntaron.

Al enfocarse en el rol gubernamental, apuntaron: “Hace poco más de 10 años, debido a malas políticas ganaderas, se destruyó la producción de carne y todavía no se han podido recuperar los stocks de diferentes categorías que enorgullecían  en cualquier lugar del mundo. No aprendimos nada. Hoy estamos masacrando los mejores rodeos lecheros porque el gobierno no advierte la gravedad de la situación donde el relato del boom lechero fue superado por la crisis más larga de la lechería”.

“Los tamberos quieren respuestas concretas. Si no se toman medidas inmediatamente para evitar que queden unos pocos, para luego pensar en el mediano y largo plazo, el destino de la lechería argentina ya está cantado. Rodeos lácteos en las carnicerías, las industrias que apostaron al valor agregado de los alimentos que insumen los tambos con cartel de remate, los lotes de pastura pasan rápidamente a la soja y que nadie se asuste cuando importemos leche cuando somos la gran vaca mundial”, puntualizaron.