26|9|2021

Sólo el 13% ocupa un cargo directivo. En Clarín.com el universo femenino apenas araña el 5% y en la producción de los noticieros hay una mujer entre 20 editores. Fútbol y economía, sin chicas.

En el Grupo Clarín son pocas las mujeres que llegan a ocupar un puesto jerárquico y menos son las que rompen con una cultura periodística androcéntrica, aquella que dicta que en las redacciones y en la “cocina” de los noticieros” hay ciertas secciones, roles y nichos temáticos que son reducto varonil. Lo muestran los datos. El 86,7% de los cargos directivos en el sector periodístico de Clarín/AGEA es ocupado por hombres, en tanto al interior del Departamento de Noticias de Clarín/Artear apenas cinco mujeres ocupan espacios de decisión de un total de 24 jefaturas y producciones ejecutivas. Una de las secciones del diario con mayor peso editorial es la que concentra la agenda de política y economía (“País”). Allí, la presencia femenina es del 23%. ¿Una cifra baja? No tanto si se lo compara con lo que ocurre al interior del diario deportivo Olé: el 95% de los trabajadores de prensa son hombres, no hay jefas ni editoras mujeres y las pocas redactoras que resisten escriben sobre cualquier disciplina menos fútbol, el deporte que se lleva, por lejos, la mayor cantidad de páginas y de jerarquía informativa.

 

Estos son algunos de los datos brindados por el colectivo de Mujeres Autoconvocadas de Clarín y la Comisión Interna de Delegados, en colaboración con el Sindicato de Prensa Buenos Aires (SiPreBA). Las encuestas se hicieron durante febrero y marzo de este año en las redacciones de todas las secciones del diario y de los productos gráficos que corresponden a Clarín/AGEA, además del diario deportivo Olé y la planta de periodistas del sitio Clarín.com. También se recogieron cifras en el Departamento de Noticias de Clarín/Artear que nuclea a todos los noticieros de Canal 13 y de la señal de cable Todo Noticias.

 

El 60% del sector periodístico gráfico y online (Clarín/AGEA) está constituido por trabajadores varones y la brecha se hace notoria en los “estamentos jerárquicos”. Mientras que en los puestos de menor escalafón (Pasantes, Cronistas, Colaboradores, Redactores, Fotógrafos y Diseñadores) el porcentaje entre hombres y mujeres es similar (56,2% y 43,8%, respectivamente), en los cargos de jerarquía media (editores y columnistas) comienza el cuello de botella y la inserción femenina desciende a un 29,5%. En la cima de la pirámide, la inequidad es más preocupante ya que el 85,5% de los cargos de jerarquía alta (jefes de sección, secretarios de redacción, directivos) es ocupado por varones. Es decir: a mayor puesto de decisión, más baja es la participación de las mujeres.

 

 

 

De un total de 296 trabajadores en el Departamento de Noticias de Clarín/Artear, sólo 93 son mujeres. Una brecha similar confluye entre los movileros: son 16 en total, de los cuales sólo seis son mujeres. Al igual que en el sector gráfico del Grupo, la distancia es más destacada respecto a los espacios de poder: en las producciones de los noticieros de Canal 13 y Todo Noticias sólo hay una mujer entre 20 editores, un puesto de jerarquía media (detrás de los jefes de sección) y sólo hay cinco mujeres a la cabeza de 24 jefaturas y producciones ejecutivas.

 

Hay áreas en los canales de televisión que forman parte del Grupo que parecen estar reservada para los varones. Es el caso del Departamento de Cámaras: allí no hay ninguna camarógrafa dentro del personal de planta y la única que suele ocupar ese puesto es una corresponsal de Artear y “en condiciones de precarización, porque hace años pertenece al sector tercerizado”, señala una de las delegadas de Canal 13. En el mundo de la televisión hay, además, un patrón vinculado con lo estético. La misma fuente agrega: “Cuando aporto un currículum, si es mujer me preguntan qué tal está y si es varón dónde laburó. O sea, ella tiene que dar bien en cámara y él no nos importa, tiene que tener experiencia. Es la lucha que tenemos y en eso todavía seguimos desparejos”.

 

Hay secciones y productos que en el ambiente de las redacciones fueron históricamente considerados espacios femeninos como las revistas de moda, de interés general y de cocina. Esto da lugar al encasillamiento y la feminización de las tareas, al asociar lo femenino con ciertos temas, generalmente vinculados al hogar, la familia, las emociones. Los porcentajes que se muestran en el siguiente gráfico hablan por sí solos: 

 

 

 

Los hombres lideran secciones como policiales (62,5%) o internacionales (66,6% hombres). El mundo del deporte del diario Clarín es un ejemplo elocuente: son dos mujeres entre 40 trabajadores, mientras que en el diario deportivo Olé las mujeres sólo constituyen el 5% de la plantilla y directamente no hay editoras ni jefas de sección. Se cuela, de ese modo, una visión del fútbol como narrativa nacional y masculina y como diario donde la construcción del destinatario es cosa de hombres.

 

En Olé las mujeres prácticamente no ocupan espacios de decisión en cuanto a nivel jerárquico y en cuanto a tipo de temáticas que abordan. Ellas no eligen. A las mujeres se les asigna el lugar de redactoras de polideportivo: vóley, hockey, atletismo; todo menos fútbol. Las poquitas que pueden tener el privilegio de escribir sobre el deporte más popular del país, lo harán... pero en el fútbol de ascenso. Es decir, en una categoría menor. El fútbol de primera división es reservado para ellos y, en todo caso, prueba de fuego para alguna que otra pasante que, como la mayoría en Clarín en tiempos de ajuste, no suele quedar como personal permanente de la empresa.

 

Llama la atención el dato sobre Clarín.com. Según el relevamiento, apenas el 5,3% de la redacción es femenina y, al igual que en el diario papel, ellas suelen escribir sobre temas considerados “secundarios”, “blandos” y por fuera de la coyuntura. Los datos refuerzan lo que ya publicaron en Letra P Carolina Rubini y Esteban Zunino.

 

 

 

Clarín es el mayor grupo info-comunicacional del país: tiene presencia en todos los sectores y en casi todos ellos lidera (Becerra y Mastrini, 2017). Además, se constituye como espejo para otros medios. Por eso lo que ocurre en su interior es relevante como muestra de un sistema mediático que en el país no sólo es concentrado en su propiedad, sino que reproduce un modelo productivo con hegemonía masculina.

 

Las encuestas aquí publicadas muestran que el 67% de las mujeres del sector periodístico gráfico de Clarín/AGEA se encuentra en secciones “blandas”: como la sección “Sociedad”, Revista Ñ, Revista Viva, Zonales, Mesa de Audiencia (redes sociales). Esta división del trabajo no hace más que reforzar roles y estereotipos de género que demuestran que todavía falta mucho en términos de equidad de género: no sólo porque hay menos mujeres. También porque se ven menos.