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INVAP por dentro: la empresa estrella que zafó del ajuste

En la Casa Rosada hablan de “previsibilidad” y garantizan períodos de pago. El clima interno se resintió tras la visita de Macri a Bariloche. El temor a una fuga que ya se cobró cien cerebros.
Por 26/07/2018 14:37

El paso del presidente Mauricio Macri por San Carlos de Bariloche, dejó convulsionada a la comunidad científica que es modelo en América Latina -de fluida relación con la NASA-, fabrica radares, satélites y reactores nucleares para todo el mundo. Hoy, los contratos del Estado nacional con la empresa Investigaciones Aplicadas Sociedad del Estado (INVAP) dependen de la decisión política de Cambiemos. “Los contratos que tenía la Nación previstos eran de la época de la magia y la plata no está”, disparó Macri ante la prensa y la atenta mirada del gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, que se dedicó a recorrer medios nacionales y provinciales para calmar las aguas. Y más allá de los anuncios del día, buscando algo de tranquilidad, los más de 1.300 empleados todavía temen por la pérdida de sus puestos, como ya sucedió en los noventa.

Mientras se embala un nuevo satélite (Saocom 1A), que viajará a Estados Unidos para ser lanzado al espacio en septiembre, los integrantes del INVAP atraviesan un período de desconcierto. La palabra del Presidente abrió una incógnita sobre los proyectos que tiene el Estado nacional, principal cliente, pero el jefe de gabinete, Marcos Peña, envió este jueves un mensaje de tranquilidad. "Ratificamos nuestro trabajo en conjunto", dijo al describir pagos pendientes y los cronogramas para los próximos años. 

Como pudo averiguar este medio, la inquietud se sustenta en la repercusión a futuro de una marca con notable prestigio internacional. “Los contratos que hoy tiene INVAP son de 800 millones de dólares, de los cuales 500 millones son privados y 300 millones son con organismos nacionales”, replicó Weretilneck a las versiones del diario Clarín, que anticipó su paso por la Ciudad de Buenos Aires con varios temas en agenda: obras viales y, claro, la realidad del INVAP. Junto a Peña y Lino Barañao, comunicó la buena nueva que le permitirá bajar el nivel de tensión en la localidad más importante de su provincia.

 

 

Una alta fuente de la Casa Rosada, con llegada a la mesa chica del Gobierno, le explicó a Letra P que se acordó definir en conjunto cómo siguen los proyectos. “Hay que darle previsibilidad a la empresa”, resaltó. Lo cierto es que en el predio de ingreso a Bariloche por estas horas todavía hay desconfianza. Si bien en Cambiemos niegan el recorte de contratos y anunciaron que se están poniendo al día los pagos, los trabajadores de la planta demandan una decisión política que no devalúe el nivel del INVAP. 

 

Las instalaciones de INVAP, en Bariloche.

 

DESDE ADENTRO. Antes de que el directorio reclamara silencio a sus profesionales, este medio se comunicó con el ingeniero Christian Tissot -quien trabajó en el desarrollo de ARSAT 1, entre otros proyectos- y explicó las sensaciones que vive junto a sus colegas. "Vemos una perspectiva triste”, comentó. “Nosotros somos parte del país, no nos escapamos de la realidad de otros”, le dijo más temprano al programa Formato 740, de AM 740 (La Carretera), de Allen. “Los problemas financieros y económicos hacen peligrar los puestos de trabajo”, insistió.

INVAP, a pesar de ser una sociedad del Estado, no recibe aportes de ningún tipo. El dinero, entonces, entra de los contratos que firma. “Naturalmente, se espera que haya contratos. Se maneja como una empresa, con contratos de exportación. Nosotros fuimos respondientes (cuando gobernaba Cristina Fernández de Kirchner) a la situación del país, que hoy cambió”, enumeró Tissot sobre las importancias de viejos proyectos que actualmente no existen.

Los destinos de lo que se produce llegan a Europa -Holanda, el caso más destacado del último tiempo-, África, Asia y Oceanía. Como pocas empresas, INVAP avanzó desde su creación en 1976 por los mercados internacionales más exigentes. El reactor ETRR-2, construido para la Autoridad de Energía Atómica, se encuentra a unos kilómetros de El Cairo, en Egipto. Otro de los grandes trabajos llegó hasta Australia.

La transición en el gobierno de Cambiemos no le dio tiempo a que INVAP se aggiorne, o por lo menos esa idea se ramifica entre la planta de profesionales, que se alteró en el paso de Macri por la ciudad. Mientras se busca alternativas, el ritmo actual no alcanza para cubrir toda la estructura que se gestó y el flujo de fondos se congeló y afectó a productos que se ejecutaron o se certificaron. Sin capital de trabajo, la empresa debe endeudarse para sobrevivir. Un claro ejemplo se demuestra en el balance que figura en la Comisión Nacional de Valores (CNV), o en la página del INVAP.

 

 

INTERNO. La degradación en el apoyo estatal y la dilución del flujo de las partidas a las diferentes reparticiones que tienen contratos vigentes afectó la armonía de INVAP. Cuando diferentes organismos gubernamentales contratan el servicio, ya sea en el área satelital, nuclear, o tecnológica, impacta en el organigrama. Como brazo ejecutor de programas de Gobierno, INVAP -con el kirchnerismo- asumió un rol preponderante. “En los países desarrollados, empresas tipos de INVAP, tienen sentido cuando hay un Estado que le interese mantener el conocimiento en determinados temas sensibles. Hoy, INVAP está siendo dejado de lado en ese tipo de decisiones”, razonó una fuente que transita a diario el predio científico de Bariloche.

 

El satélite Saocom viajará a Estados Unidos y será puesto en órbita en septiembre.

 

Dos ejemplos concretos desvelan a quienes trabajan ahí. En el área nuclear, actualmente hay dos proyectos de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) que INVAP participa -contratado- de su diseño y construcción: el RA-10 y Carem, que año a año se sustentan por partidas presupuestarias. En 2018 incluyó -sobre el final- una partida de 1.400 millones que se habría retrasado. En cuanto al proyecto ARSAT, la discontinuidad bajó el ánimo. “La preocupación se nota hace tiempo”, resaltó la fuente a Letra P. Sin desbordes, existe una situación tensa con rumores entre profesionales, técnicos y administrativos. El traspaso de un área a otra es un tema que altera. “Traspasar profesionales como del área espacial al área nuclear (...) la formación de profesionales no puede hacerse de un día para otro”, describió la fuente. El proceso de desgaste, que degrada la formación de excelencia, genera un clima tenso.

En cuanto a la posible fuga de cerebros, una merma por goteo de profesionales se gestó por las malas condiciones del último tiempo. “Más de cien personas se fueron”, insistió. Antes de que se anuncien recortes, INVAP avanzaba en su estructura. Tras la compra del total de las acciones de Frontec al grupo agropecuario Los Grobo, de Gustavo Grobocopatel, el proceso de expansión iba hacia una nueva área, como la agrícola. Por ahora, y mientras se negocia con la Casa Rosada, el futuro de la empresa parece incierto.

 

 

OFICIAL. Este miércoles, la comunicación oficial de INVAP decidió emitir un texto para explicar los números que trascendieron. "Algunos de los contratos firmados con el Estado Nacional se encuentran en estado de revisión, pero esta situación no afecta al backlog (trabajos confirmados pendientes de ejecución) que es de 800 millones de dólares, como mencionamos anteriormente. Es importante remarcar que este backlog se mantiene constante ya que INVAP ha logrado compensar los proyectos nacionales, actualmente en revisión, con la firma de tres grandes proyectos de exportación (Brasil, Bolivia y Holanda)", resalta uno de los párrafos. Y cierra: "La empresa y el Gobierno de la provincia de Río Negro se encuentran en constante y muy buen diálogo con el Gobierno nacional para mitigar el impacto de los contratos en revisión, como así también para la búsqueda de nuevas oportunidades de negocios, nacionales e internacionales".

POLÍTICA. Desde diferentes sectores políticos, nacionales y provinciales, se manifestaron. La oposición a Macri, sea más radicalizada o "responsable", demostró preocupación. El senador Miguel Ángel Pichetto fue uno de los que se sumó. "Impacta fuertemente en la capacidad tecnológica de la Argentina", sostuvo el ex candidato gobernador del PJ. A la par, los bloques del Frente para la Victoria (FpV), y Juntos Somos Río Negro (JSRN), también hablaron. El primer grupo apuntó a Weretilneck, y el segundo defendió el rol provincialista. "Creemos que debe quedar al margen de especulaciones partidarias oportunistas, ni debe ser usada para disparar frases de desprestigio de un lado u otro de la grieta", repitieron en JSRN.

La ex intendenta de Bariloche, María Eugenia Martini, opinó del profundo cambio en las políticas que se llevaron adelante por los años que gobernaba el principal distrito de esta provincia. "Tuve el placer de compartir el lanzamiento del ARSAT 1 y ARSAT 2 con los técnicos de INVAP. Por la pasión y compromiso que dedican y por ser partícipes de grandes logros tecnológicos de nuestra historia, no merecen este destrato”, evaluó, requiriendo que se respeten los contratos y se preserve al personal.

INVAP por dentro: la empresa estrella que zafó del ajuste

En la Casa Rosada hablan de “previsibilidad” y garantizan períodos de pago. El clima interno se resintió tras la visita de Macri a Bariloche. El temor a una fuga que ya se cobró cien cerebros.

El paso del presidente Mauricio Macri por San Carlos de Bariloche, dejó convulsionada a la comunidad científica que es modelo en América Latina -de fluida relación con la NASA-, fabrica radares, satélites y reactores nucleares para todo el mundo. Hoy, los contratos del Estado nacional con la empresa Investigaciones Aplicadas Sociedad del Estado (INVAP) dependen de la decisión política de Cambiemos. “Los contratos que tenía la Nación previstos eran de la época de la magia y la plata no está”, disparó Macri ante la prensa y la atenta mirada del gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, que se dedicó a recorrer medios nacionales y provinciales para calmar las aguas. Y más allá de los anuncios del día, buscando algo de tranquilidad, los más de 1.300 empleados todavía temen por la pérdida de sus puestos, como ya sucedió en los noventa.

Mientras se embala un nuevo satélite (Saocom 1A), que viajará a Estados Unidos para ser lanzado al espacio en septiembre, los integrantes del INVAP atraviesan un período de desconcierto. La palabra del Presidente abrió una incógnita sobre los proyectos que tiene el Estado nacional, principal cliente, pero el jefe de gabinete, Marcos Peña, envió este jueves un mensaje de tranquilidad. "Ratificamos nuestro trabajo en conjunto", dijo al describir pagos pendientes y los cronogramas para los próximos años. 

Como pudo averiguar este medio, la inquietud se sustenta en la repercusión a futuro de una marca con notable prestigio internacional. “Los contratos que hoy tiene INVAP son de 800 millones de dólares, de los cuales 500 millones son privados y 300 millones son con organismos nacionales”, replicó Weretilneck a las versiones del diario Clarín, que anticipó su paso por la Ciudad de Buenos Aires con varios temas en agenda: obras viales y, claro, la realidad del INVAP. Junto a Peña y Lino Barañao, comunicó la buena nueva que le permitirá bajar el nivel de tensión en la localidad más importante de su provincia.

 

 

Una alta fuente de la Casa Rosada, con llegada a la mesa chica del Gobierno, le explicó a Letra P que se acordó definir en conjunto cómo siguen los proyectos. “Hay que darle previsibilidad a la empresa”, resaltó. Lo cierto es que en el predio de ingreso a Bariloche por estas horas todavía hay desconfianza. Si bien en Cambiemos niegan el recorte de contratos y anunciaron que se están poniendo al día los pagos, los trabajadores de la planta demandan una decisión política que no devalúe el nivel del INVAP. 

 

Las instalaciones de INVAP, en Bariloche.

 

DESDE ADENTRO. Antes de que el directorio reclamara silencio a sus profesionales, este medio se comunicó con el ingeniero Christian Tissot -quien trabajó en el desarrollo de ARSAT 1, entre otros proyectos- y explicó las sensaciones que vive junto a sus colegas. "Vemos una perspectiva triste”, comentó. “Nosotros somos parte del país, no nos escapamos de la realidad de otros”, le dijo más temprano al programa Formato 740, de AM 740 (La Carretera), de Allen. “Los problemas financieros y económicos hacen peligrar los puestos de trabajo”, insistió.

INVAP, a pesar de ser una sociedad del Estado, no recibe aportes de ningún tipo. El dinero, entonces, entra de los contratos que firma. “Naturalmente, se espera que haya contratos. Se maneja como una empresa, con contratos de exportación. Nosotros fuimos respondientes (cuando gobernaba Cristina Fernández de Kirchner) a la situación del país, que hoy cambió”, enumeró Tissot sobre las importancias de viejos proyectos que actualmente no existen.

Los destinos de lo que se produce llegan a Europa -Holanda, el caso más destacado del último tiempo-, África, Asia y Oceanía. Como pocas empresas, INVAP avanzó desde su creación en 1976 por los mercados internacionales más exigentes. El reactor ETRR-2, construido para la Autoridad de Energía Atómica, se encuentra a unos kilómetros de El Cairo, en Egipto. Otro de los grandes trabajos llegó hasta Australia.

La transición en el gobierno de Cambiemos no le dio tiempo a que INVAP se aggiorne, o por lo menos esa idea se ramifica entre la planta de profesionales, que se alteró en el paso de Macri por la ciudad. Mientras se busca alternativas, el ritmo actual no alcanza para cubrir toda la estructura que se gestó y el flujo de fondos se congeló y afectó a productos que se ejecutaron o se certificaron. Sin capital de trabajo, la empresa debe endeudarse para sobrevivir. Un claro ejemplo se demuestra en el balance que figura en la Comisión Nacional de Valores (CNV), o en la página del INVAP.

 

 

INTERNO. La degradación en el apoyo estatal y la dilución del flujo de las partidas a las diferentes reparticiones que tienen contratos vigentes afectó la armonía de INVAP. Cuando diferentes organismos gubernamentales contratan el servicio, ya sea en el área satelital, nuclear, o tecnológica, impacta en el organigrama. Como brazo ejecutor de programas de Gobierno, INVAP -con el kirchnerismo- asumió un rol preponderante. “En los países desarrollados, empresas tipos de INVAP, tienen sentido cuando hay un Estado que le interese mantener el conocimiento en determinados temas sensibles. Hoy, INVAP está siendo dejado de lado en ese tipo de decisiones”, razonó una fuente que transita a diario el predio científico de Bariloche.

 

El satélite Saocom viajará a Estados Unidos y será puesto en órbita en septiembre.

 

Dos ejemplos concretos desvelan a quienes trabajan ahí. En el área nuclear, actualmente hay dos proyectos de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) que INVAP participa -contratado- de su diseño y construcción: el RA-10 y Carem, que año a año se sustentan por partidas presupuestarias. En 2018 incluyó -sobre el final- una partida de 1.400 millones que se habría retrasado. En cuanto al proyecto ARSAT, la discontinuidad bajó el ánimo. “La preocupación se nota hace tiempo”, resaltó la fuente a Letra P. Sin desbordes, existe una situación tensa con rumores entre profesionales, técnicos y administrativos. El traspaso de un área a otra es un tema que altera. “Traspasar profesionales como del área espacial al área nuclear (...) la formación de profesionales no puede hacerse de un día para otro”, describió la fuente. El proceso de desgaste, que degrada la formación de excelencia, genera un clima tenso.

En cuanto a la posible fuga de cerebros, una merma por goteo de profesionales se gestó por las malas condiciones del último tiempo. “Más de cien personas se fueron”, insistió. Antes de que se anuncien recortes, INVAP avanzaba en su estructura. Tras la compra del total de las acciones de Frontec al grupo agropecuario Los Grobo, de Gustavo Grobocopatel, el proceso de expansión iba hacia una nueva área, como la agrícola. Por ahora, y mientras se negocia con la Casa Rosada, el futuro de la empresa parece incierto.

 

 

OFICIAL. Este miércoles, la comunicación oficial de INVAP decidió emitir un texto para explicar los números que trascendieron. "Algunos de los contratos firmados con el Estado Nacional se encuentran en estado de revisión, pero esta situación no afecta al backlog (trabajos confirmados pendientes de ejecución) que es de 800 millones de dólares, como mencionamos anteriormente. Es importante remarcar que este backlog se mantiene constante ya que INVAP ha logrado compensar los proyectos nacionales, actualmente en revisión, con la firma de tres grandes proyectos de exportación (Brasil, Bolivia y Holanda)", resalta uno de los párrafos. Y cierra: "La empresa y el Gobierno de la provincia de Río Negro se encuentran en constante y muy buen diálogo con el Gobierno nacional para mitigar el impacto de los contratos en revisión, como así también para la búsqueda de nuevas oportunidades de negocios, nacionales e internacionales".

POLÍTICA. Desde diferentes sectores políticos, nacionales y provinciales, se manifestaron. La oposición a Macri, sea más radicalizada o "responsable", demostró preocupación. El senador Miguel Ángel Pichetto fue uno de los que se sumó. "Impacta fuertemente en la capacidad tecnológica de la Argentina", sostuvo el ex candidato gobernador del PJ. A la par, los bloques del Frente para la Victoria (FpV), y Juntos Somos Río Negro (JSRN), también hablaron. El primer grupo apuntó a Weretilneck, y el segundo defendió el rol provincialista. "Creemos que debe quedar al margen de especulaciones partidarias oportunistas, ni debe ser usada para disparar frases de desprestigio de un lado u otro de la grieta", repitieron en JSRN.

La ex intendenta de Bariloche, María Eugenia Martini, opinó del profundo cambio en las políticas que se llevaron adelante por los años que gobernaba el principal distrito de esta provincia. "Tuve el placer de compartir el lanzamiento del ARSAT 1 y ARSAT 2 con los técnicos de INVAP. Por la pasión y compromiso que dedican y por ser partícipes de grandes logros tecnológicos de nuestra historia, no merecen este destrato”, evaluó, requiriendo que se respeten los contratos y se preserve al personal.