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La actividad cayó 5,8% contra igual mes del 2017, y un 1,4% versus abril del corriente. Para el Gobierno, impactó además el shock externo y la heterogeneidad industrial.
Redacción 24/07/2018 18:17

La actividad económica se derrumbó 5,8% en mayo comparada con igual período de 2017, la caída más fuerte desde julio de 2009, y se redujo al 0,6% el crecimiento acumulado en los primeros cinco meses, informó el INDEC. El indicador desestacionalizado se contrajo 1,4% respecto de abril último, mes en que el indicador había registrado una baja interanual del 0,6%.

De este modo, el organismo encargado de las estadísticas públicas reflejó el período recesivo iniciado en el segundo trimestre, especialmente por el impacto de la sequía que afectó a amplias zonas del país. Para el Gobierno, las razones que afectaron fueron la sequía, el shock externo y la corrida cambiaria. "La volatilidad cambiaria producto del shock externo que afectó a la Argentina y el resto de los mercados emergentes impactó también en el consumo, especialmente el vinculado a durables, por el encarecimiento del crédito y el aumento del tipo de cambio. La venta de autos se desaceleró en junio, luego de marcar un récord histórico durante los primeros 5 meses del año", puntualizó un informe del ministerio de la Producción.  Al momento de presentar el Motor de la actividad, la secretaria de Transformación del ministerio que conduce Dante Sica, Paula Szenkman, explicó que además el consumo masivo cayó un 2% en junio por la suba de precios, pero el comportamiento fue dispar de acuerdo con las distintas regiones del país: en la Patagonia creció 6%, se mantuvo sin variaciones en el Área Metropolitana de Buenos Aires y cayó en la región Centro (-6%) y Cuyo (-7%). "Esta caída nos encuentra, sin embargo, mejor parados que en otras oportunidades, tras siete trimestres de crecimiento sobre bases sustentables", afirmó Szenkman.

 

 

Volviendo a las cifras del Indec, en los primeros tres meses los resultados fueron diferentes: en enero el EMAE verificó un incremento del 4%; en febrero subió al 5% y en marzo se ubicó en el 2,1%, siempre en la medición con relación a 2017.

Desde que Mauricio Macri asumió, la baja más fuerte del indicador se había registrado en junio de 2016, con un porcentaje del 4,9% en la medición interanual, seguido por julio de ese mismo año con el 4,5%, en el marco de una profundización de la baja iniciada en abril.

El dato fue el más abultado desde julio de 2009, aunque a partir de ese período el organismo cambió la metodología de medición. Sobre 15 grandes ramas de actividad, el INDEC registró en mayo 6 con signo negativo, de las cuales únicamente dos acusaron disminuciones a tasas de dos dígitos, y muy altos. Agricultura, ganadería, caza y silvicultura fue la rama de actividad de mayor incidencia en la contracción anual del EMAE correspondiente a mayo, indicó el organismo.

Las otras ramas que contribuyeron a la caída del indicador fueron Impuestos netos de subsidios y Transporte y comunicaciones, agregó. En contraposición, actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler, intermediación financiera y construcción fueron los sectores de mayor incidencia positiva. De acuerdo con los datos oficiales, el peor resultado en mayo lo tuvo el rubro agricultura, ganadería, caza y silvicultura, que se desplomó un 35,2% en comparación con igual período de 2017. Asimismo, el sector pesca tuvo en mayo un descenso del 29,2% contra igual período del año pasado, mientras transporte y comunicaciones, retrocedió 4,9%.

El rubro industria manufacturera experimentó en el mes en estudio una baja del 1,4% contra igual período de 2017, mientras que electricidad, gas y agua, tuvo un retroceso similar. Por el contrario, la actividad que experimentó un destacado crecimiento fue intermediación financiera, con el 10,8% de suba en mayo comparado con igual mes de 2017. También obtuvieron resultados positivos los siguientes rubros: construcción, 4,4%; actividades inmobiliarias, 4%; explotación de minas y canteras, 2,6%; servicios sociales y de salud, 1,8%; hoteles y restaurantes, 0,9 y comercio mayorista, 0,6.

 

Sequía, consumo y corrida: la economía tuvo su nivel más bajo en 9 años

La actividad cayó 5,8% contra igual mes del 2017, y un 1,4% versus abril del corriente. Para el Gobierno, impactó además el shock externo y la heterogeneidad industrial.

La actividad económica se derrumbó 5,8% en mayo comparada con igual período de 2017, la caída más fuerte desde julio de 2009, y se redujo al 0,6% el crecimiento acumulado en los primeros cinco meses, informó el INDEC. El indicador desestacionalizado se contrajo 1,4% respecto de abril último, mes en que el indicador había registrado una baja interanual del 0,6%.

De este modo, el organismo encargado de las estadísticas públicas reflejó el período recesivo iniciado en el segundo trimestre, especialmente por el impacto de la sequía que afectó a amplias zonas del país. Para el Gobierno, las razones que afectaron fueron la sequía, el shock externo y la corrida cambiaria. "La volatilidad cambiaria producto del shock externo que afectó a la Argentina y el resto de los mercados emergentes impactó también en el consumo, especialmente el vinculado a durables, por el encarecimiento del crédito y el aumento del tipo de cambio. La venta de autos se desaceleró en junio, luego de marcar un récord histórico durante los primeros 5 meses del año", puntualizó un informe del ministerio de la Producción.  Al momento de presentar el Motor de la actividad, la secretaria de Transformación del ministerio que conduce Dante Sica, Paula Szenkman, explicó que además el consumo masivo cayó un 2% en junio por la suba de precios, pero el comportamiento fue dispar de acuerdo con las distintas regiones del país: en la Patagonia creció 6%, se mantuvo sin variaciones en el Área Metropolitana de Buenos Aires y cayó en la región Centro (-6%) y Cuyo (-7%). "Esta caída nos encuentra, sin embargo, mejor parados que en otras oportunidades, tras siete trimestres de crecimiento sobre bases sustentables", afirmó Szenkman.

 

 

Volviendo a las cifras del Indec, en los primeros tres meses los resultados fueron diferentes: en enero el EMAE verificó un incremento del 4%; en febrero subió al 5% y en marzo se ubicó en el 2,1%, siempre en la medición con relación a 2017.

Desde que Mauricio Macri asumió, la baja más fuerte del indicador se había registrado en junio de 2016, con un porcentaje del 4,9% en la medición interanual, seguido por julio de ese mismo año con el 4,5%, en el marco de una profundización de la baja iniciada en abril.

El dato fue el más abultado desde julio de 2009, aunque a partir de ese período el organismo cambió la metodología de medición. Sobre 15 grandes ramas de actividad, el INDEC registró en mayo 6 con signo negativo, de las cuales únicamente dos acusaron disminuciones a tasas de dos dígitos, y muy altos. Agricultura, ganadería, caza y silvicultura fue la rama de actividad de mayor incidencia en la contracción anual del EMAE correspondiente a mayo, indicó el organismo.

Las otras ramas que contribuyeron a la caída del indicador fueron Impuestos netos de subsidios y Transporte y comunicaciones, agregó. En contraposición, actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler, intermediación financiera y construcción fueron los sectores de mayor incidencia positiva. De acuerdo con los datos oficiales, el peor resultado en mayo lo tuvo el rubro agricultura, ganadería, caza y silvicultura, que se desplomó un 35,2% en comparación con igual período de 2017. Asimismo, el sector pesca tuvo en mayo un descenso del 29,2% contra igual período del año pasado, mientras transporte y comunicaciones, retrocedió 4,9%.

El rubro industria manufacturera experimentó en el mes en estudio una baja del 1,4% contra igual período de 2017, mientras que electricidad, gas y agua, tuvo un retroceso similar. Por el contrario, la actividad que experimentó un destacado crecimiento fue intermediación financiera, con el 10,8% de suba en mayo comparado con igual mes de 2017. También obtuvieron resultados positivos los siguientes rubros: construcción, 4,4%; actividades inmobiliarias, 4%; explotación de minas y canteras, 2,6%; servicios sociales y de salud, 1,8%; hoteles y restaurantes, 0,9 y comercio mayorista, 0,6.