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En la última sesión,Unidad Ciudadana apuntó contra una funcionaria de Vidal, pero no logró contener la escapada de sus legisladores, Berni y Carreras, que viajaron a Rusia. Enojo de la jefa de bloque.
Redacción 12/07/2018 12:25

Los senadores kirchneristas de la Cámara baja bonaerense afilan sus garras contra el gobierno de María Eugenia Vidal, aunque esta estrategia choca muchas veces con la liviandad de denuncias apuradas, y con la falta de contención puertas adentro del bloque.

En la última sesión desarrollada el miércoles pasado, el bloque de Unidad Ciudadana apuntó y cuestionó abiertamente a la Secretaria de Legal y Técnica de la provincia, María Fernanda Inza, una de las mujeres de mayor confianza de la gobernadora Vidal.

La funcionaria había sido propuesta por el oficialismo en la terna de candidatos a ocupar la Contaduría General. Aunque había otras dos mujeres recomendadas, se sabía que era Inza la elegida por la mandataria.

 

 

Los senadores K, acompañados en el voto por el bloque del PJ y un legislador del Frente Renovador, vincularon a Inza con la causa por aportantes truchos en la campaña de Cambiemos de 2017. Sucede que la funcionaria fue tesorera del frente electoral oficialista, aunque no está imputada, ni siquiera mencionada en la investigación.

Días después de la denuncia formal presentada por la agrupación, La Alameda, la jefa del bloque de senadores de UC, Teresa García, había elevado una demanda similar, aunque incluyendo a la funcionaria vidalista y a la propia gobernadora, en una suerte de escalada de responsabilidades. También hizo lo propio el senador K, Gustavo Traverso, aunque acotado a su distrito de Junín.

Las denuncias se basaban en un informe periodístico, que luego se fue ampliando, y que mostraba la existencia de al menos 400 aportantes acreditados en la campaña (que sumaban un total de mil millones de pesos) pero que desconocían haber hecho esos aportes.   

García, de conocido perfil alto, tras mucho batallar había logrado unificar criterios con los bloques del PJ unidad y renovación, que responde a la línea de intendentes “dialoguistas” y con un sector del Frente Renovador.

 

 

Aunque la funcionaria de Vidal no estaba en la causa penal, la idea era exponerla y desaprobar el pliego para su designación. Por eso, grande fue el enojo de García cuando observó dos bancas vacías en su bloque. Los senadores Sergio Berni y Santiago Carreras habían faltado a la cita, trascendente para la oposición, porque se encontraban de viaje en Rusia, siguiendo las instancias del mundial de fútbol.

La idea de llevar al reciento un posible caso de corrupción del gobierno de Cambiemos, perdió brillo puertas adentro del bloque kirchnerista, que esperaba marcar una posición unificada y contundente. El pliego finalmente se aprobó por la mayoría que tiene el bloque oficialista, aunque también dio su voto el senador del Frente Renovador, Fernando Carballo.

El kirchnerismo avanza con denuncias mientras sus senadores migran al mundial

En la última sesión,Unidad Ciudadana apuntó contra una funcionaria de Vidal, pero no logró contener la escapada de sus legisladores, Berni y Carreras, que viajaron a Rusia. Enojo de la jefa de bloque.

Los senadores kirchneristas de la Cámara baja bonaerense afilan sus garras contra el gobierno de María Eugenia Vidal, aunque esta estrategia choca muchas veces con la liviandad de denuncias apuradas, y con la falta de contención puertas adentro del bloque.

En la última sesión desarrollada el miércoles pasado, el bloque de Unidad Ciudadana apuntó y cuestionó abiertamente a la Secretaria de Legal y Técnica de la provincia, María Fernanda Inza, una de las mujeres de mayor confianza de la gobernadora Vidal.

La funcionaria había sido propuesta por el oficialismo en la terna de candidatos a ocupar la Contaduría General. Aunque había otras dos mujeres recomendadas, se sabía que era Inza la elegida por la mandataria.

 

 

Los senadores K, acompañados en el voto por el bloque del PJ y un legislador del Frente Renovador, vincularon a Inza con la causa por aportantes truchos en la campaña de Cambiemos de 2017. Sucede que la funcionaria fue tesorera del frente electoral oficialista, aunque no está imputada, ni siquiera mencionada en la investigación.

Días después de la denuncia formal presentada por la agrupación, La Alameda, la jefa del bloque de senadores de UC, Teresa García, había elevado una demanda similar, aunque incluyendo a la funcionaria vidalista y a la propia gobernadora, en una suerte de escalada de responsabilidades. También hizo lo propio el senador K, Gustavo Traverso, aunque acotado a su distrito de Junín.

Las denuncias se basaban en un informe periodístico, que luego se fue ampliando, y que mostraba la existencia de al menos 400 aportantes acreditados en la campaña (que sumaban un total de mil millones de pesos) pero que desconocían haber hecho esos aportes.   

García, de conocido perfil alto, tras mucho batallar había logrado unificar criterios con los bloques del PJ unidad y renovación, que responde a la línea de intendentes “dialoguistas” y con un sector del Frente Renovador.

 

 

Aunque la funcionaria de Vidal no estaba en la causa penal, la idea era exponerla y desaprobar el pliego para su designación. Por eso, grande fue el enojo de García cuando observó dos bancas vacías en su bloque. Los senadores Sergio Berni y Santiago Carreras habían faltado a la cita, trascendente para la oposición, porque se encontraban de viaje en Rusia, siguiendo las instancias del mundial de fútbol.

La idea de llevar al reciento un posible caso de corrupción del gobierno de Cambiemos, perdió brillo puertas adentro del bloque kirchnerista, que esperaba marcar una posición unificada y contundente. El pliego finalmente se aprobó por la mayoría que tiene el bloque oficialista, aunque también dio su voto el senador del Frente Renovador, Fernando Carballo.