En una jornada ensombrecida por dudas e incertidumbre y con múltiples reuniones en Balcarce 50, el Ejecutivo decidió incomunicarse para preservarse y usar a Carrió para llevar tranquilidad.
Para los mercados la semana corta de tres días, posterior al feriado largo del 1 de mayo, ya transita la última jornada previa a su desenlace. Para los políticos y los economistas, la intensidad de este miércoles y este jueves revivió el viejo trauma criollo que se activa cuando los hechos de una semana se condensan en el vértigo de días u horas. Los memoriosos sostienen que tal aceleración es un síntoma que confirma el desarrollo de una crisis. La lectura, en medio de un estrepitoso silencio oficial, fue compartida a Letra P por los funcionarios de la Casa Rosada que se animaron a hablar con la prensa, en medio de un día de furia cruzado por vehementes desmentidas oficiales sobre reuniones de urgencia del Gabinete Económico. También por esfuerzos para desactivar versiones sobre conferencias de prensa que, al cierre de esta nota, no cuentan con ninguna confirmación de la Casa Rosada.
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La jornada de este jueves desnudó a un Gobierno encerrado en su silencio. Las caras visibles fueron el jefe de Gabinete Marcos Peña que se encargó, sin éxito, de bajarle el tono a la incertidumbre, y la diputada y socia fundadora de Cambiemos, Elisa Carrió, que se paseó por Balcarce 50 para conjurar con gestos la acelerada volatilidad económica de Cambiemos, ante un escenario de creciente desconfianza del mismo establishment que los apoyó para llegar al poder.
Por la mañana el presidente Mauricio Macri encabezó dos reuniones para ordenar su tropa: una del Gabinete y otra de la mesa chica de seguimiento de la gestión. En ambas, el principal protagonista fue el ministro Nicolás Dujovne. Explicó la situación económica en medio de una nueva estampida del dólar, que subió el 7% en 24 horas y completó un incremento cercano al 15% en los primeros dos días de la semana corta que aún no terminó.
Cuando concluyó el primer encuentro, Peña habló con los periodistas acreditados en Casa Rosada, y confirmó a Dujovne en el cargo, luego que Domingo Cavallo dijera que hace falta un ministro de Economía, y que la diputada nacional del Frente Renovador, Graciela Camaño, asegurara la inminente partida del funcionario. Puertas adentro de ambos encuentros, Macri habría ratificado a Dujovne, al presupuesto nacional vigente y a la estrategia oficial para defender el tarifazo.
SILENZIO STAMPA. “Obviamente uno de los temas que más se habló fue la paridad del dólar. Sin duda es un tema del Banco Central, que está trabajando para equilibrar esto en un contexto regional donde Argentina pegó un salto más fuerte que en los demás países, pero está pasando en los demás países. No es una mala política de Dujovne ni el fracaso de nuestra orientación”, atajó una alta fuente de la jefatura de Gabinete luego de reconocer que “hay preocupación, pero sin hacer demagogia, porque hemos visto mucha gente lanzando basura por las redes, insistiendo con las declaraciones de Cavallo y lanzando versiones sobre reuniones que no existieron. Esto no lastima a este Gobierno, nos lastima a todos”, aseguró el funcionario, cuando Carrió salía de la Casa Rosada. Antes del crepúsculo, la mujer dijo que quería "llevarle tranquilidad a los argentinos" y anunció una reunión con Macri para este viernes.
Según las versiones oficiales, cargadas de desmentidas, la visita de la chaqueña estaba prevista de antemano con tres escalas: un café con el ex diputado nacional Fernando Sánchez, que ahora ocupa la Secretaría de Fortalecimiento Institucional dentro del organigrama que comanda Peña; otro encuentro con el secretario de Asuntos Estratégicos Fulvio Pompeo y una reunión con el ministro de Energía, Juan José Aranguren, con quien se fotografió luego del convite. Después utilizó su cuenta personal de Twitter para contar que fue “todo bien” con el ex CEO de Shell y posteriormente sentenció: "No pueden hablar quienes se robar el país y vaciaron el Banco Central de manera fraudulenta".
A la semana corta de 72 horas (que el Gobierno aguardaba desde la semana pasada) todavía le queda un tercer round previsto para este viernes, en un contexto político previo donde las desmentidas oficiales no logran disipar la incertidumbre, ni las dudas, sobre posibles anuncios de ajuste fiscal, o de cambios en la política cambiaria.
La vertiginosidad del dólar, que ya superó las estimaciones oficiales para que no se traslade a los precios, le quitó el rol protagónico de la agenda pública a la polémica sobre la aplicación de la Revisión Tarifaria Integral que desde el mes pasado concretó el tercer tramo de un incremento del 40% en las tarifas del gas.