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El Banco Central logró, con esfuerzo, mantener quieto al dólar este miércoles. Causas externas e internas. Si sigue la presión, ¿convalidará una devaluación?
Por 25/04/2018 17:49

El Banco Central debió vender más de 1.472 millones de dólares de sus reservas en la rueda de este miércoles para conseguir que el billete estadounidense cierre a $ 20,252, prácticamente al mismo nivel del martes.

Con esa venta, el costo de la intervención entre marzo y abril supera los 4.200 millones de dólares.

“Lo que se vio en las últimas dos ruedas tiene que ver con el movimiento de corrección del S&P (ndr: índice de 500 acciones principales de la Bolsa de Nueva York) y una depreciación de todas las monedas contra el dólar, en vinculación con la escalada del rendimiento de los Bonos del Tesoro por encima del 3%”, le dijo a Letra P el director de la consultora EcoGo y profesor de la Maestría de Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella, Federico Furiase.

“Eso genera presión cambiaria no solo en la Argentina sino en todos los países vecinos. Pero en nuestro país el efecto se amplifica porque venimos de un mercado que estaba muy puesto en carry trade (apuesta a las tasas altas para, finalmente, pasarse al dólar y realizar ganancias) y por las dudas sobre si el Banco Central tiene capacidad para subir la tasa si la inflación no baja. En el contexto de una economía en la que el tipo de cambio real se vuelve a atrasar, en la que hay un déficit externo creciente que apunta a llegar a 5 puntos del Producto y en la que hay una relación Lebacs-PBI del 12%, algunos aprovechan para desarmar posiciones y volver al dólar”, añadió. Amílcar Collante, economista del centro de Estudios del Sur (CeSur), explicó que “estamos hablando de una intervención récord, del orden de los 1.200 millones de dólares, equivalentes, por poner un parámetro de la economía real, a tres millones de toneladas de soja”.

 

 

Otro modo de cuantificar lo ocurrido es señalar que Federico Sturzenegger debió quemar en una sola rueda más que los 1.000 millones de dólares aportados por el HSBC el 28 de marzo último para engrosar las reservas, a través de la modalidad “repo”, que consiste en la entrega en garantía de títulos públicos. Ese banco se hizo entonces con una tasa de interés del orden del 5% anual por un préstamo a 18 meses, pero sus ganancias pueden ser mayores debido a la posibilidad de utilizar los bonos del Estado durante ese período.

Collante explicó lo ocurrido en base a lo señalado por Furiase pero agregó un dato doméstico. “Muchos desarmaron posiciones en Lebacs porque empieza a regir el impuesto a la renta financiera a los no residentes y no quieren pagarlo. Ese dinero se pasó al dólar y también fogoneó la demanda”. Aparte, claro, las órdenes de venta hicieron subir la tasa de interés de las Letras en el mercado secundario.

Christian Buteler, analista financiero, explicó que ese combo “hizo que la demanda en el mercado de cambios se disparara de un promedio de 600 o 700 millones de dólares diarios a unos 2.000 millones”.

Mientras el BCRA puso sobre la mesa 1.472 millones de dólares, las reservas cayeron 1.470 millones. ¿Dónde quedó la oferta privada?

El problema es que el Central se ha autoimpuesto mantener fijo el dólar para controlar la inflación, dando por tierra las numerosas alusiones anteriores del propio Sturzenegger sobre las bondades de tener un tipo de cambio flexible para amortiguar shocks externos. Así, el shock se está produciendo, pero la autoridad monetaria vuelve a políticas de dólar prácticamente fijo, como ocurrió, aunque de modo hiperreforzado en la Convertibilidad, o en el kircherismo, “cepo” mediante.

“El Banco Central tiene espalda para bancar la parada, pero en un mes ya vendió la mitad de lo que había comprado en enero tras la colocación de (Luis) Caputo en los mercados internacionales”, advirtió el economista de CeSur. Buteler, en tanto, señaló que “el punto es saber si esto se termina hoy, si es algo puntual que hizo que se perdieran 1.000 millones de dólares que no son nuestros, porque los debemos, pero que es algo que se acaba ahí. Ahora, si esto continúa en los próximos días, hay que saber que no se puede sostener una venta de reservas de este orden de manera cotidiana. En ese caso, yo no creo que lo haga, no al menos no a estos precios”.

El futuro inmediato dirá si este nivel de dólar fue solo una parada en un camino siempre ascendente y si, con eso, el Gobierno sostiene o les dice adiós a buena parte de sus esperanzas de empezar a exhibir una tasa de inflación más presentable a partir del mes que viene.

Sturzenegger debió quemar U$S 1.472 millones de reservas en una sola rueda

El Banco Central logró, con esfuerzo, mantener quieto al dólar este miércoles. Causas externas e internas. Si sigue la presión, ¿convalidará una devaluación?

El Banco Central debió vender más de 1.472 millones de dólares de sus reservas en la rueda de este miércoles para conseguir que el billete estadounidense cierre a $ 20,252, prácticamente al mismo nivel del martes.

Con esa venta, el costo de la intervención entre marzo y abril supera los 4.200 millones de dólares.

“Lo que se vio en las últimas dos ruedas tiene que ver con el movimiento de corrección del S&P (ndr: índice de 500 acciones principales de la Bolsa de Nueva York) y una depreciación de todas las monedas contra el dólar, en vinculación con la escalada del rendimiento de los Bonos del Tesoro por encima del 3%”, le dijo a Letra P el director de la consultora EcoGo y profesor de la Maestría de Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella, Federico Furiase.

“Eso genera presión cambiaria no solo en la Argentina sino en todos los países vecinos. Pero en nuestro país el efecto se amplifica porque venimos de un mercado que estaba muy puesto en carry trade (apuesta a las tasas altas para, finalmente, pasarse al dólar y realizar ganancias) y por las dudas sobre si el Banco Central tiene capacidad para subir la tasa si la inflación no baja. En el contexto de una economía en la que el tipo de cambio real se vuelve a atrasar, en la que hay un déficit externo creciente que apunta a llegar a 5 puntos del Producto y en la que hay una relación Lebacs-PBI del 12%, algunos aprovechan para desarmar posiciones y volver al dólar”, añadió. Amílcar Collante, economista del centro de Estudios del Sur (CeSur), explicó que “estamos hablando de una intervención récord, del orden de los 1.200 millones de dólares, equivalentes, por poner un parámetro de la economía real, a tres millones de toneladas de soja”.

 

 

Otro modo de cuantificar lo ocurrido es señalar que Federico Sturzenegger debió quemar en una sola rueda más que los 1.000 millones de dólares aportados por el HSBC el 28 de marzo último para engrosar las reservas, a través de la modalidad “repo”, que consiste en la entrega en garantía de títulos públicos. Ese banco se hizo entonces con una tasa de interés del orden del 5% anual por un préstamo a 18 meses, pero sus ganancias pueden ser mayores debido a la posibilidad de utilizar los bonos del Estado durante ese período.

Collante explicó lo ocurrido en base a lo señalado por Furiase pero agregó un dato doméstico. “Muchos desarmaron posiciones en Lebacs porque empieza a regir el impuesto a la renta financiera a los no residentes y no quieren pagarlo. Ese dinero se pasó al dólar y también fogoneó la demanda”. Aparte, claro, las órdenes de venta hicieron subir la tasa de interés de las Letras en el mercado secundario.

Christian Buteler, analista financiero, explicó que ese combo “hizo que la demanda en el mercado de cambios se disparara de un promedio de 600 o 700 millones de dólares diarios a unos 2.000 millones”.

Mientras el BCRA puso sobre la mesa 1.472 millones de dólares, las reservas cayeron 1.470 millones. ¿Dónde quedó la oferta privada?

El problema es que el Central se ha autoimpuesto mantener fijo el dólar para controlar la inflación, dando por tierra las numerosas alusiones anteriores del propio Sturzenegger sobre las bondades de tener un tipo de cambio flexible para amortiguar shocks externos. Así, el shock se está produciendo, pero la autoridad monetaria vuelve a políticas de dólar prácticamente fijo, como ocurrió, aunque de modo hiperreforzado en la Convertibilidad, o en el kircherismo, “cepo” mediante.

“El Banco Central tiene espalda para bancar la parada, pero en un mes ya vendió la mitad de lo que había comprado en enero tras la colocación de (Luis) Caputo en los mercados internacionales”, advirtió el economista de CeSur. Buteler, en tanto, señaló que “el punto es saber si esto se termina hoy, si es algo puntual que hizo que se perdieran 1.000 millones de dólares que no son nuestros, porque los debemos, pero que es algo que se acaba ahí. Ahora, si esto continúa en los próximos días, hay que saber que no se puede sostener una venta de reservas de este orden de manera cotidiana. En ese caso, yo no creo que lo haga, no al menos no a estos precios”.

El futuro inmediato dirá si este nivel de dólar fue solo una parada en un camino siempre ascendente y si, con eso, el Gobierno sostiene o les dice adiós a buena parte de sus esperanzas de empezar a exhibir una tasa de inflación más presentable a partir del mes que viene.