Ferrocarriles amarillos

Aportes K y vientos PRO: el emisario del primer negocio del tanque ruso TMH

La firma ganó su primera licitación de la mano de Mario Maxit, un ex Isolux que aportó a la campaña de CFK en 2007 y fue directivo de parques eólicos hasta la venta a empresas ligadas al Grupo Macri.

"Empresas rusas están interesadas en incursionar en los proyectos ferroviarios en Argentina, por ejemplo, Transmashholding”, sostuvo el presidente ruso, Vladimir Putin, durante la conferencia de prensa celebrada el pasado 23 de enero en Moscú. A su lado estaba Mauricio Macri. Sólo 28 minutos fueron el trecho entre esos dichos y los hechos. A las 10:51 de ese día, pero en la sede porteña de la Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado (Sofse), Transmashholding (TMH) hacía una de sus primeras incursiones en los procesos licitatorios argentinos. Una semana más tarde, se presentó en otra compulsa, referida a la reparación de material rodante de la Línea San Martín, que, recientemente, se transformó en la primera adjudicación que logra este tanque ferroviario ruso sobre los rieles criollos administrados por el Ministerio de Transporte, al mando de Guillermo Dietrich.
 

 


Tal como contó Letra P en diciembre del año pasado, TMH comenzó a abrirse vías en el mercado argentino mediante un acuerdo con la administración macrista a partir del cual el Estado le cede a la empresa rusa “de forma provisoria y por el lapso de tres años” el predio del centenario taller ferroviario de la localidad bonaerense de Mechita. Por esos días, TMH Argentina tenía como director general a Thibault Desteract, un empresario francés que, según detalló Infobae, fue procesado en noviembre último por “cohecho activo” en el marco de la causa por sospechas de soborno en la infructuosa realización del tren bala. Allí, Desteract está implicado como representante de Alstom, firma que, además, posee una participación accionaria en TMH.

 

De las gestiones para hacerse con el taller de Mechita, participó, por la firma rusa, Pablo Emilio Basualdo, socio en la consultora KBR Argentina S.A. de otro de los nexos en esas negociaciones, Edgardo Saúl Srodek, quien supo ser aportante y jefe de campaña de la alianza Recrear-PRO en terreno bonaerense en 2005, además de hermano del ex diputado macrista y actual jefe de Gabinete del Ministerio de Agroindustria de la provincia de Buenos Aires, Jorge Srodek. KBR Group es una consultora apuntada en 2010 en la denuncia por corrupción en una emisión de deuda del Gobierno de la Ciudad a cargo de Macri.

 

Pero para la flamante adjudicación referida a la reparación de material rodante de la Línea San Martín (que se hará en parte en los talleres de Mechita), el tanque ruso no tuvo como intermediarios ni a Basualdo ni a Srodek. Tampoco a Desteract, que renunció a su cargo de director titular y presidente de TMH Argentina el 29 de enero último, aunque sigue en la empresa a escala global.
 

 

VIENTOS DE CAMBIO. Quien ofició de representante de TMH Argentina durante el acto de apertura de sobres de la compulsa que recientemente ganó fue Mario José Maxit, un ex directivo de la española Isolux que supo financiar la campaña de CFK en 2007 e integró la cúpula de parques eólicos Loma Blanca, en Chubut, hasta la venta de los mismos a empresas ligadas al Grupo Macri.


 


Maxit comenzó su incursión en el Grupo Isolux en agosto de 2006. Un año más tarde, su nombre apareció como uno de los aportantes más generosos del listado de contribuciones y donaciones privadas de personas físicas a la campaña presidencial del Frente para la Victoria que erigió a la fórmula Cristina Fernández de Kirchner-Julio César Cleto Cobos. Su aporte fue de $40 mil.

 


En enero de 2008, Isolux acompañó a Alstom, Emepa e Iecsa -en esos días, manejada formalmente por el primo de Mauricio Macri, Ángelo Calcaterra- en la oferta que se impuso en la licitación del tren bala, que finalmente no vio la luz y que complica a un hombre que actualmente vuelve a compartir intereses con Maxit: Desteract.

 

Por esos tiempos, la firma española también se había quedado con la construcción de la central termoeléctrica carbonífera de la localidad santacruceña de Río Turbio en unión transitoria con otras empresas, entre las que figuraba Tecna, donde Isolux Corsán es su principal accionista. En marzo último, el Gobierno decidió rescindir el contrato aduciendo que la contratista "no ha cumplido con su obligación de ejecutar, mantener y reparar las obras conforme a los pliegos licitatorios”.

 

Al menos hasta noviembre de 2016, Maxit mantuvo audiencias con funcionarios del gobierno de Macri, con motivo del contrato en la central térmica. Aunque también por esos días, en su rol de director comercial de Isolux, se reunió con el director Ejecutivo de la Administración de Infraestructura Ferroviaria Sociedad del Estado –ADIFSE, Guillermo Fiad, para abordar algunas “licitaciones”.

 

Pero Maxit ya no integra Isolux. Tras una investigación interna enmarcada en un cambio de conducción de la firma española a comienzos de 2017, en la que se detectaron “irregularidades” en los manejos de la filial argentina, Mario José abandonó la empresa junto con la cúpula directiva, corrida en el marco de un “despido disciplinario”. En abril de ese año, también se produjo la salida de Maxit de Tecna.

 



Aquí, se dejó constancia de que los accionistas –encabezados por Isolux- “no aprueban la gestión de los directores Juan Carlos De Goycoechea y Mario José Maxit por considerar que han incurrido en grave incumplimiento de los deberes a su cargo y que no han actuado con la lealtad debida a la sociedad, reservándose el derecho de iniciar las acciones que consideren oportunas”.

 

Vale señalar que De Goycoechea también supo integrar el directorio de Corpus Energía S.A. con Ángelo Calcaterra, donde otro Maxit (Ernesto Alejo) era síndico titular de esta sociedad donde el hombre de Iecsa e Isolux unieron objetivos.

 

Pero, antes de las turbulencias de Río Turbio, Mario José Maxit integró, junto con De Goycoechea, los directorios de los Parques Eólicos Loma Blanca, los cuales, hacia octubre de 2016 –y envuelta Isolux en casos de corrupción y crisis financiera-, fueron vendidos a Sideli SA y Sidsel SA, que, junto con Usir Argentina, Parques Eólico Miramar SA, fueron todas fundadas durante la era Cambiemos y encabezadas por el contador Mariano Payaslian, quien supo ser síndico de Sideco Americana y de Iecsa, ambas conectadas directamente a la familia presidencial, según se desprendió de una investigación realizada por Perfil a comienzos de este año.
 

 


En tanto, siempre de acuerdo a lo informado por Perfil, un 10 o un 12 % de este conglomerado de empresas es de Sideco Americana, mientras que Socma (Sociedades Macri) también figura como parte de estas compañías, con menor porcentaje. Por la primera parte del paquete, las empresas pagaron 25 millones de dólares y durante el siguiente año revendieron esos parques –visitados por Macri en su primera actividad oficial de 2018- a la empresa Genneia, del Grupo Macri y a una compañía china. Con sólo uno de los parques, las compañías cercanas al Presidente hicieron una ganancia de alrededor de 15 millones de dólares. En un segundo informe realizado por el mencionado medio, se conoció que fue de 48 millones de dólares la ganancia que le dejó la reventa de parques eólicos a cuatro firmas conformadas por sociedades del holding de la familia presidencial, pero también por operadores cercanos.

 

En esto último es donde los lazos se vuelven a unir. Dentro de los socios de Sideli, Sidsel, Usir y Parques Eólicos Miramar figuran, además, las compañías financieras Helios Partners S.A. y Selena Partners S.A., ambas creadas en 2016 y dirigidas por los ejecutivos Pablo Emilio Basualdo, Mariano Arrigo y Juan Edgardo Srodek, quienes forman parte de la cúpula directiva de KBR Group y también están ligados al impulso inicial del tanque ferroviario ruso THM, el mismo que representó Maxit durante la apertura de sobres de la compulsa para la reparación de material rodante de origen chino destinado a la línea San Martín. La oferta fue de 29,7 millones dólares y se impuso a las de la UTE que integran Roggio y Emepa, Material Ferroviario S.A y CRRC International.

 

NUEVO DIRECTOR. Con la renuncia de Desteract al frente de la empresa en Argentina a finales de enero último, quedó a la cabeza de la filial local Franco Comparato, un ex Aeropuertos Argentina 2000 (Eurnekian) que supo ser socio en Southtech S.A., de Juan Pablo Trípodi, quien el año pasado fue anunciado por el Ministerio de Producción, a cargo de Francisco Cabrera, como presidente ejecutivo de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional.

 

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