"Es una sorpresa, me parece que el compañero perdió el equilibrio", dijo Héctor Daer luego que su par de la central obrera, Carlos Acuña, asegurara que su rechazo a adherir a la marcha del 22 de febrero convocado por Camioneros se debía a una “defensa de la patronal”.
La relación entre Carlos Acuña, Héctor Daer y Juan Carlos Schmid se tensó en las últimas horas antes las expresiones vertidas por el titular del sindicato que nuclea a los trabajadores de estaciones de servicio, quien tildó de “carnero” a su par de Sanidad ante su negativa a participar de la movilización organizada por Hugo Moyano.
"La verdad que es una sorpresa porque me parece que el compañero perdió el equilibrio. Primero tenemos que analizarnos cada uno y saber entre todos nosotros, saber quién es quién y pensar en que lo que tenemos qué hacer es defender el colectivo de los trabajadores”, indicó Daer en el programa “Fin de la metáfora” que se emite por Radio 10 y agregó que su postura no es una decisión `personal. “Siempre asumo decisiones que tienen que ver con colectivos que trascienden a uno y siempre a partir de mi organización", dijo.
En esa línea, y repasando los dichos de Acuña, señaló: "Me extraña de Carlos que salga con esta bravuconada porque en diciembre presentó la renuncia. Acuña hizo adjetivaciones que nada que ver, si hay algo que defiendo a ultranza son los convenios colectivos de trabajo. Jamás diría que un miembro del movimiento obrero defiende a los patrones, son agravios gratuitos. Lo peor que se puede hacer es perder el equilibrio"
Sobre el rechazo a la marcha motorizada por Moyano, indicó: "Hay que analizar concretamente qué pasó en diciembre. Porque se generó una conflictividad y no se terminaba de debatir una estrategia concreta para la reforma laboral. Muchos de los que fomentan alguna acción belicosa y se decidía una acción concreta, se borraban. Hay que tener una agenda clara de que vamos a resolver y cómo resolvemos concretamente los problemas del poder adquisitivo. La CGT trasciende a un sindicato".
Además, aseguró que en el encuentro de Mar del Plata “el peso específico de la CGT no concurrió a esa reunión. El tema está en tomar las decisiones que el movimiento obrero tenga que tomar en funciones colectivas y no en función de los 5 o 6 dirigentes que se juntaron”, remarcó e insistió que cuando se plantea que se defiendo a los CEOs, es una agresión gratuita”.
“Hay que estar unidos porque estamos frente a un gobierno que vive haciendo ajustes a la economía, que cada vez perjudica más a los trabajadores. Si esta conducción tiene estos problemas, hay que ir a un congreso y a partir de ahí si hay que elegir una nueva conducción, se elegirá una nueva conducción", señaló y agregó: "No tenemos que permitir que la CGT se rompa. Tenemos que plantear la unidad del movimiento obrero y si esto no sucede hay que ir a un congreso"