Elecciones 2019

Como dos extraños: el peronismo y el desafío de pelearle a Macri la clase media

Enfrascado en la disputa interna y a la espera de la definición de Cristina, el amplio espectro justicialista intenta hablarle al electorado que entronizó a Cambiemos y recordarle un pasado mejor.

A la espera de que Cristina Fernández de Kirchner defina cuál será su rol en las próximas elecciones, el peronismo busca la manera de volver a interpelar al electorado que entronizó a Cambiemos y que lo esquiva a pesar de la bonanza económica que le garantizaron sus gobiernos en distintas etapas. Enroscado en sus internas, intenta llegar con su mensaje a la clase media, siempre inasible, volátil, independiente y difusa, con la que aún no logra reconciliarse, mientras el Gobierno avanza con su estrategia de seducción a medida.

 

¿Le habla realmente el peronismo a la clase media? Consultados por Letra P, asesores de distintos sectores del amplio espectro justicialista afirmaron que en ese electorado está la gran apuesta del PJ, que aún no logra afinar su mensaje.

 

"¿Qué le ofrece el peronismo? El recuerdo de que antes estaba mejor. Y eso no es suficiente." (Ignacio Ramírez) 

"El primer intento de crear un peronismo clasemediero lo hizo el massismo. El peronismo trata, hace el esfuerzo de hablares a los comerciantes, a las pymes, a los trabajadores. No hace pobrismo", dice el sociólogo Ignacio Ramírez, director del Posgrado de Opinión Publica y Comunicación Política de Flacso.

 

Aún así, el desencanto es transversal y no solo clasemediero, sostienen en el peronismo. La crisis se universalizó. "No es solo la clase media. Es un voto independiente que va y viene. El problema es cuál es la oferta a ese electorado. ¿Qué le ofrece el peronismo? El recuerdo de que antes estaba mejor. Y eso no es suficiente. Hay que anclar el discurso en algo diferente, en el futuro ", dice un consultor político que conoce de cerca todas las tribus peronistas e identifica la falencia en el discurso.

 

"La clase media está en un estado de disonancia cognitiva, que es la pelea entre tu experiencia cotidiana con tus prejuicios y certezas", apunta Ramírez, para quien Cambiemos había llegado para resolverle a la clase media su eterna relación de conflicto con el peronismo. Pero el encanto duró poco.

 

 

"Cambiemos fue la solución política electoral para la clase media que había quedado huérfana con la extinción política del radicalismo, el partido que la representó sociológicamente durante décadas. Cambiemos fue diseñado especialmente para la clase media-media, media alta y media baja. Fue muy eficaz en ese sentido. Pero al Gobierno le fue realmente muy mal. Y sus votantes no pueden creer ese proceso, que pone en crisis su estética. Toda la identidad antiperonista de la clase media, su identidad imaginaria, entra en crisis al ver el fracaso de Cambiemos", explica Ramírez.

 

Si bien todos los analistas coinciden en que el kirchnerismo tiene en su ADN un importante componente de clase media progresista, es el sector que fue parte del 54 por ciento de 2011 y que luego se mudó a Cambiemos el universo a reconquistar. "Es un sector de clase media que tuvo cierta coincidencia coyuntural con el kirchnerismo en tiempos de bonanza, pero que sentía que ése no era su lugar natural", describe Ramírez. Pero la estrategia de seducción no aparece. "Lo que pasa es que el peronismo no logra ordenar la política. Entonces no puede ampliar su voz", explica un consultor de diálogo con distintos sectores del PJ.

 

 

 

El ordenamiento de la política vendrá, creen los analistas, cuando la ex presidenta defina si finalmente será candidata. "El peronismo está estático. Todos dependen demasiado de lo que decida Cristina. Mientras tanto, hacen fotos. Pero los candidatos no está claros y falta iniciativa política, saber cuál es la plataforma", dice el mismo analista.

 

"El Gobierno que Espert y Olmedo les hablen a sus desencantados; sus votos vuelven a Cambiemos en un ballotage." (Pablo Mandia)

"La clase media quiere volver a su situación económica anterior, pero en un punto compró el discurso de que el peronismo que se fue era muy corrupto. Eso está muy instalado. Entonces, todo depende de cuál sea el discurso del peronismo. ¿Qué le ofrece a la clase media? Poco. Porque el problema es que todavía está atravesando un proceso de crisis interna muy profundo", analiza una consultora de larga trayectoria.

 

EN CARRERA. El oficialismo corre con ventaja. Mientras lanza candidatos propios en las provincias, deja hacer a referentes que le hablan al universo que hoy figura entre los indecisos de las encuestas pero que forma parte de su propio electorado. Tanto el economista José Luis Espert como el diputado Alfredo Olmedo interpelan los desencantados de Cambiemos. "El Gobierno entiende que a esos votantes enojados en este momento no les puede hablar, entonces se dedica a consolidar el voto duro mientras deja que Espert u Olmedo les hablen a sus desencantados. Esto obstaculiza el mensaje de otros candidatos y los votos tanto de Espert como de Olmedo, que pueden sumar seis o siete puntos a nivel nacional, vuelven a Cambiemos en un ballotage", explica Pablo Mandia, director de la encuestadora Analogías.   

 

El kirchnerismo revisa su estrategia. Para Ramírez, los años de macrismo obligaron a gran parte de la dirigencia a repensar el abordaje que hizo de la clase media durante su gobierno, aunque subsiste "una mirada demasiado economicista", que parte de la hipótesis de que la crisis económica, por sí sola, hará que el electorado vuelva al kirchnerismo pidiendo perdón. A ocho meses de las primarias, las encuestas muestran que la clase media, siempre escurridiza, que inspira libros, categorías de análisis, teorías y esfuerzos desmedidos de comprensión, aún metaboliza su desencanto con Cambiemos, su espacio hecho a medida, y todavía resiste.

 

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