En el año electoral, éstas serán las caras del tarifazo
Vidal y Larreta absorberán los subsidios al transporte y a la luz y la tarifa social de AySA. Entre los dos, deben custodiar para Cambiemos territorios que concentran el 45% del padrón nacional.
No es un dato menor. Larreta y Vidal gobiernan la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, los dos fuertes electorales más importantes de la alianza Cambiemos. Eso conlleva una respponsabilidad mayúscula: custodiar un territorio que concentra el 45% del padrón nacional.
El encargado de comunicar el nuevo cuadro tarifario fue el ministro de Transporte,Guillermo Dietrich. A diferencia de otros anuncios, estuvo escoltado por dos funcionarios ajenos al Gobierno nacional: el secretario de Transporte porteño, Juan José Méndez, y el subsecretario de Transporte de la provincia, Fernando Raviec. Esta conferencia, realizada en el microcine del Palacio de Hacienda, fue un adelanto de lo que sucederá desde el 1 de enero de 2019, cuando la Ciudad y la provincia de Buenos Aires reciban estos servicios públicos. Aún se desconoce quiénes serán los funcionarios de Larreta y Vidal que comuniquen los próximos incrementos, pero la foto de este jueves podría repetirse durante el año de campaña electoral.
En el caso del transporte, se acordó una especie de integración progresiva que se ejecutará a través de la Agencia Metropolitana de Transporte, que ahora tendrá un rol central en la interrelación entre la Casa Rosada y las gobernaciones bonaerense y porteña. Este aspecto tiene una explicación lógica: debe haber acuerdo tarifario entre las tres jurisdicciones, porque algunos colectivos que atraviesan la Ciudad y la Provincia tienen un boleto mínimo distinto a los servicios que circulan, por ejemplo, únicamente dentro de la Capital.
La Ciudad y la provincia de Buenos Aires se harán cargo de esta masa de subsidios y deberán poner la cara producto de este debate, que se prolongó durante toda la negociación del Presupuesto 2019 que se aprobó en el Congreso. Aún restan definiciones sobre el traspaso y su instrumentación: se sabe que ambos gobiernos pagarán los subsidios y que deberán comunicar futuros aumentos, ya previstos y autorizados por el Gobierno nacional. Sin embargo, aún se negocia que el control de esos servicios también pase a la órbita porteña.