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El socialista vio en privado y por separado a los dos economistas. Salvo con macristas y kirchneristas, se encuentra con todos. Esta semana compartirá acto con Redrado.
Por 10/12/2018 18:22

“Quiero ser parte”, reconoce el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, a sus cercanos. El mandatario socialista aceleró en los últimos días su objetivo de “ser protagonista nacional” y se reunió de manera privada con el economista Roberto Lavagna y el radical Martín Lousteau. Prepara para el jueves, por otro lado, un acto junto a Martín Redrado y otros economistas reconocidos.

“Hace un trabajo de hormiga cada vez que va a Buenos Aires”, cuentan a su lado. Pragmático, guarda bajo siete llaves sus cartas. Tiene una agenda pública al alcance de unas 30 personas, pero tiene otra privada a la cual solo acceden cinco. Es tan celoso de sus movimientos, que a veces se mueve como si tuviera “una paralela a la privada”.

El socialista cree, enceguecido, que hay margen para construir su tan ansiada tercera vía, lejos de Cambiemos y el kirchnerismo, junto a peronistas, radicales y sus amigos y amigas progresistas.

 

 

Lifschitz mantuvo en los últimos diez días reuniones de tono privado con Lavagna y Lousteau; se mostró y consiguió más que una foto junto a Matías Lammens; habló por teléfono con Sergio Massa antes de que presente en Rosario su “Agenda Argentina” y se encontró con otros dirigentes radicales.

El perfil bajo del encuentro que tuvo con el candidato a presidente en 2007 fue acordado entre ambos. Lavagna no está apagado, pero no quiere levantar suspicacias ni darles razones a aquellos que lo levantaron como el indicado para vencer a Mauricio Macri en 2019.

El gobernador socialista busca encontrarse con dirigentes de peso de todo el arco nacional que queden por fuera de los dos extremos agrietados. No significa que con todos ellos quiera construir una alianza, un espacio para competir en las presidenciales, pero pretende conocer en detalle la mirada de país que tienen sus interlocutores. Y avanzar si es que encuentra coincidencias.

Lifschitz elige cuáles encuentros son privados y cuáles, públicos. No hay foto de las reuniones con los ex ministros de Economía. Pero sí logrará una imagen de tenor el jueves, cuando, en el marco de “Santa Fe debate ideas”, comparta escenario y acto con siete economistas. Se mostrará en un hotel de Puerto Madero junto a Redrado, el propio Lousteau, Marina Dal Poggetto y Martín Guzmán, entre otros. Fueron invitados dirigentes “de todo el arco político” y empresarios. Se impone la pregunta: ¿Redrado? “Es muy buen economista; si estamos más o menos de acuerdo es otra historia. Queremos mostrar la visión de Santa Fe sobre la economía argentina”.

Lifschitz se reunió con Lavagna y Lousteau y acelera el proyecto 2019

El socialista vio en privado y por separado a los dos economistas. Salvo con macristas y kirchneristas, se encuentra con todos. Esta semana compartirá acto con Redrado.

“Quiero ser parte”, reconoce el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, a sus cercanos. El mandatario socialista aceleró en los últimos días su objetivo de “ser protagonista nacional” y se reunió de manera privada con el economista Roberto Lavagna y el radical Martín Lousteau. Prepara para el jueves, por otro lado, un acto junto a Martín Redrado y otros economistas reconocidos.

“Hace un trabajo de hormiga cada vez que va a Buenos Aires”, cuentan a su lado. Pragmático, guarda bajo siete llaves sus cartas. Tiene una agenda pública al alcance de unas 30 personas, pero tiene otra privada a la cual solo acceden cinco. Es tan celoso de sus movimientos, que a veces se mueve como si tuviera “una paralela a la privada”.

El socialista cree, enceguecido, que hay margen para construir su tan ansiada tercera vía, lejos de Cambiemos y el kirchnerismo, junto a peronistas, radicales y sus amigos y amigas progresistas.

 

 

Lifschitz mantuvo en los últimos diez días reuniones de tono privado con Lavagna y Lousteau; se mostró y consiguió más que una foto junto a Matías Lammens; habló por teléfono con Sergio Massa antes de que presente en Rosario su “Agenda Argentina” y se encontró con otros dirigentes radicales.

El perfil bajo del encuentro que tuvo con el candidato a presidente en 2007 fue acordado entre ambos. Lavagna no está apagado, pero no quiere levantar suspicacias ni darles razones a aquellos que lo levantaron como el indicado para vencer a Mauricio Macri en 2019.

El gobernador socialista busca encontrarse con dirigentes de peso de todo el arco nacional que queden por fuera de los dos extremos agrietados. No significa que con todos ellos quiera construir una alianza, un espacio para competir en las presidenciales, pero pretende conocer en detalle la mirada de país que tienen sus interlocutores. Y avanzar si es que encuentra coincidencias.

Lifschitz elige cuáles encuentros son privados y cuáles, públicos. No hay foto de las reuniones con los ex ministros de Economía. Pero sí logrará una imagen de tenor el jueves, cuando, en el marco de “Santa Fe debate ideas”, comparta escenario y acto con siete economistas. Se mostrará en un hotel de Puerto Madero junto a Redrado, el propio Lousteau, Marina Dal Poggetto y Martín Guzmán, entre otros. Fueron invitados dirigentes “de todo el arco político” y empresarios. Se impone la pregunta: ¿Redrado? “Es muy buen economista; si estamos más o menos de acuerdo es otra historia. Queremos mostrar la visión de Santa Fe sobre la economía argentina”.