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El presidente del Banco Central se guía por la expectativa de caída de la inflación. Cree que el año próximo será desafiante por el contexto externo, la transición en Brasil y la tensión preelectoral.
Redacción 05/11/2018 12:18

El presidente del Banco Central, Guido Sandleris, anunció que el año próximo reducirá la velocidad de ajuste al alza de la banda de flotación cambiaria, en línea con lo que espera sea una caída de la inflación. Sin embargo, contrapuso a ese escenario optimista su preocupación por un contexto internacional más desafiante y por las tensiones que puede generar el año electoral.

En declaraciones que brindó a la agencia Bloomberg, Sandleris señaló que "vamos a continuar trabajando con zonas de intervención y no intervención durante el próximo año”. Con todo, su ajuste al alza será "un poco más bajo de lo que es ahora. En este momento es del 3%. Podría ser un poco menos”.

Las declaraciones indican que el presidente de la autoridad monetaria juzga que el duro esquema monetario en vigor está cumpliendo con su cometido, en línea con lo prometido al Fondo Monetario Internacional, lo que se traduce, tras una suba cercana al 100% en el año, en una tendencia a la baja del dólar.

En la actualidad, la "zona (cambiaria) de no intervención" oscila entre cerca de 35 y 45 pesos por dólar, rango que se ajusta cada día un 3% con un criterio intermensual.

 

 

 

Lo pactado con el FMI implicaba que el esquema rigiera hasta fin de año, pero Sandleris le aseguró a Bloomberg que continuará en el próximo, aunque con un ajuste al alza más acotado.

La idea es que el dólar vaya acompañando la inflación y que no vuelva a producirse una situación de apreciación del peso, que volvería a complicar las cuentas externas del país.

Para lo que viene, Sandleris dijo que "mi primera preocupación es el contexto internacional, el cual es mucho más desfavorable de lo que hemos visto en los últimos años”.

"Los años de liquidez internacional extrema que vimos en el pasado están llegando a su fin, y eso crea un contexto mucho más desafiante para los mercados emergentes”.

Un segundo frente de potencial tensión en la transición política en Brasil, con la asunción de Jair Bolsonaro el próximo 1 de enero.

Asimismo, sostuvo que la campaña para las elecciones presidenciales de 2019 también pondrán en tensión la economía.

Esos hechos "podrían crear algo de ruido el año que viene", dijo.

"Mi sueño es que nadie hable del Banco Central en Argentina, que no se hable porque la inflación es baja y hay una moneda estable", finalizó