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La cumbre por dentro: de la ciudad militarizada al lujoso búnker de Parque Norte

El microcentro se minó de gendarmes que habilitaron Corrientes como pasillo de desconcentración. En Costa Salguero y el IMC, otro mundo: mega salas con tecnología, restó, lounge y seguridad extrema.
El microcentro se minó de gendarmes que habilitaron Corrientes como pasillo de desconcentración. En Costa Salguero y el IMC, otro mundo: mega salas con tecnología, restó, lounge y seguridad extrema.
Por 29/11/2018 16:36

Pareció un éxodo por la calle Corrientes. La Gendarmería cerró el anillo en la city porteña bastante antes de las 15, la hora señalada para cortar los metrobuses, incluido el del Bajo. Así, con el asueto decretado al mediodía en casi todas las empresas, la Ciudad desagotó por esa arteria hacia la 9 de Julio. Sólo con credenciales se pudo ingresar en la zona del CCK, donde esperaban los únicos micros directos que llevan y traen gente, periodistas y expositores hacia la sede del G20. A pocos kilómetros de la ciudad sitiada, otro mundo: en Costa Salguero, donde se harán las conferencias de los líderes del mundo, y Parque Norte, sede del centro de prensa (IMC), la organización montó dos gigantes acondicionados con máxima seguridad y todo los servicios imaginables. 

 

 

Patricia Bullrich, la ministra de Seguridad, eligió hablarle a la prensa en el escenario que se erige dentro mismo restó del predio que es propiedad del Sindicato de Empleados de Comercio (SEC). La escucharon desde cerca los medios nacionales presentes, mientras que los extranjeros prefirieron, en su mayoría, oírla mientras degustaban un catering variopinto: carnes, pastas, fiambres y empanadas, vino, agua y jugos. Cerca, una amplia mesa dulce. Para entrar al IMC la única forma es con carritos de golf que conectan la puerta de acceso al predio con el primer control de seguridad.

 

 

Scanners de metales. En Costa Salguera la seguridad es aún mayor. No se puede ingresar sin una entrevista concertada o, en el caso de ser seleccionados, asistir a reuniones de prensa con las diferentes comitivas. Si este último fuera el caso, se necesita contar con acompañantes especiales que llevan a los medios desde el IMC hasta Costa Salguero y, una vez terminada la actividad, los regresan a Parque Norte. 

 

 

"Esto no es nada, mañana va a ser peor", contó uno de los que pilotean el carrito de golf. Es que el G20 recién carretea y arranca formalmente con los lideres el viernes, culminando el domingo.

Los técnicos de informática trabajan con un problema no menor en la sala de prensa, instalada en dos pisos y con lugar para más de 400 medios. "Tengo a un japonés que no encuentra los símbolos", asegura uno de los empleados por handy. La variedad de idiomas de los periodistas que cubren el evento hace casi nadie logra hacer pie en los teclados. Los más rápidos, la configuran en su idioma natal.

Letra P sondeó entre empresarios y la voluntad es que se acerquen lo menos posible a la cumbre o al centro en las próximas horas. Sí se verá a todos los popes de la política, el oficialismo, la oposición y el sector corporativo en la gala del viernes por la noche, en el Teatro Colón.