X

Magistratura: la UCR sube el tono y denuncia "impericia, mala praxis y desidia" del Gobierno

Los radicales expresaron su “profundo malestar” con el macrismo por la pérdida que sufrieron en el órgano encargado de seleccionar y remover jueces. Los nuevos consejeros asumen este martes.
Redacción 20/11/2018 7:54

En un nuevo cortocircuito que vuelve a subir la tensión entre los dos socios principales de la alianza gobernante, la conducción de la UCR expresó su "profundo malestar" ante la nueva composición del Consejo de la Magistratura, cuestionó la "impericia en las filas del propio oficialismo" y advirtió sobre el posible "retroceso" en las causas judiciales contra ex funcionarios del gobierno anterior.

A través de un duro comunicado que llevó las firmas del presidente del partido, Alfredo Cornejo, y de los dos jefes parlamentarios, Mario Negri y Luis Naidenoff, el histórico partido manifestó "preocupación" no sólo por la nueva integración sino por "la forma en la que se ha llegado a esa conformación".

 

 

El mandato de los consejeros venció el domingo y está previsto que este lunes a las 18 se realice la ceremonia de asunción de los nuevos miembros. El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Carlos Rosenkrantz, será quien le tome juramento durante un acto que se celebrará en el cuarto piso del Palacio de Tribunales.

"El proceso de reformas en la Justicia y especialmente el avance en la investigación de hechos de corrupción han sufrido un duro golpe. Está por verse en el futuro inmediato, si ello además no es un retroceso definitivo", señaló el duro texto.

Al respecto, se refirieron a "las primeras declaraciones de los referentes de las numerosas vertientes del PJ", que -advirtieron- "dejaron por un momento sus diferencias, sus insultos y agravios mutuos, para celebrar un verdadero pacto de impunidad".

"La UCR no está sorprendida por ello. Seria pecar de ingenuidad creer que la lucha por la verdad, las sanciones y el recupero del patrimonio robado, tendría como auxiliares a los mismos que compartieron de un modo u otro la gestión kirchnerista", señaló la conducción radical.

Pero sí señaló que lo que les causa "sorpresa y también profundo malestar" es la "impericia en las filas del propio oficialismo" por la que "se ha afectado una banca en el Consejo de la Magistratura que detentábamos desde su fundación, allá por 1998" y que correspondía a Negri.

 

 

"La impericia, mala praxis y desidia política está a la vista y no estamos dispuestos a minimizarla u ocultarla", alertaron, luego de la sorpresiva maniobra de unidad del peronismo en la cámara de diputados.

Los radicales reconocieron "el enorme esfuerzo político y esencialmente fiscal para negociar con la oposición los apoyos necesarios que aprueben las leyes presupuestarias e impositivas", pero señalaron que "lo que no se entiende, es como a esa agenda económica no se le agregan los temas de agenda institucional".

"Desde nuestro lugar seguiremos aportando y apostando a una Argentina capaz de alejarse de cualquier vestigio de populismo. Lo que no impide que señalemos errores y pidamos su corrección. Es nuestro deber", concluyó el texto de la UCR.

El viernes último, los bloques de diputados del Frente para la Victoria, el Frente Renovador, Argentina Federal y otros sectores de la oposición entablaron un sorpresivo acuerdo para quitarle a Cambiemos un lugar en el Consejo de la Magistratura, una maniobra que dejó al oficialismo lejos de tener número para remover jueces.

Los opositores sumaron 131 firmas -más de la mitad del cuerpo- en un documento que presentaron ante el presidente de la Cámara baja, Emilio Monzó.

En ese escrito, propusieron a Eduardo "Wado" De Pedro (FPV) y a Graciela Camaño (FR) como titulares, y a Vanesa Siley (FPV) y Martín Llaryora (Córdoba Federal) como suplentes.

El oficialismo, que tenía pensado mantener a Pablo Tonelli (PRO) y a Mario Negri (UCR), debió aceptar la jugada opositora y quedó con una sola silla, que fue para el macrista, quedando afuera el radical cordobés.

 

 

La ley establece que la "mayoría" coloca a dos consejeros y el restante va por la "primera minoría", por lo que los opositores hicieron valer el mismo criterio al que había apelado el oficialismo en 2015 para nombrar a Tonelli.

Además, tenían otro antecedente a favor reciente, ya que este jueves el Senado avaló un principio similar para que el bloque Justicialista, acompañado por otras bancadas, se declarara mayoría y colocara dos consejeros: Miguel Ángel Pichetto y Ada Iturrez.

Con esta pérdida en Diputados y la frustración de su plan de sumar otro espacio en el Senado, el frente Cambiemos tendrá muy complicado llegar a una mayoría de dos tercios que le permita remover jueces dentro del Consejo de la Magistratura, que tiene 13 miembros.

El radicalismo, que no descartó la posibilidad de competir en una elección interna contra Mauricio Macri, tuvo varias fricciones este año con los funcionarios de la Casa Rosada. Primero fue por el tarifazo al gas y, luego por el recorte a las asignaciones familiares y el beneficio a zonas desfavorables, que finalmente obligó al Gobierno a dar marcha atrás con esa decisión. 

Magistratura: la UCR sube el tono y denuncia "impericia, mala praxis y desidia" del Gobierno

Los radicales expresaron su “profundo malestar” con el macrismo por la pérdida que sufrieron en el órgano encargado de seleccionar y remover jueces. Los nuevos consejeros asumen este martes.

En un nuevo cortocircuito que vuelve a subir la tensión entre los dos socios principales de la alianza gobernante, la conducción de la UCR expresó su "profundo malestar" ante la nueva composición del Consejo de la Magistratura, cuestionó la "impericia en las filas del propio oficialismo" y advirtió sobre el posible "retroceso" en las causas judiciales contra ex funcionarios del gobierno anterior.

A través de un duro comunicado que llevó las firmas del presidente del partido, Alfredo Cornejo, y de los dos jefes parlamentarios, Mario Negri y Luis Naidenoff, el histórico partido manifestó "preocupación" no sólo por la nueva integración sino por "la forma en la que se ha llegado a esa conformación".

 

 

El mandato de los consejeros venció el domingo y está previsto que este lunes a las 18 se realice la ceremonia de asunción de los nuevos miembros. El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Carlos Rosenkrantz, será quien le tome juramento durante un acto que se celebrará en el cuarto piso del Palacio de Tribunales.

"El proceso de reformas en la Justicia y especialmente el avance en la investigación de hechos de corrupción han sufrido un duro golpe. Está por verse en el futuro inmediato, si ello además no es un retroceso definitivo", señaló el duro texto.

Al respecto, se refirieron a "las primeras declaraciones de los referentes de las numerosas vertientes del PJ", que -advirtieron- "dejaron por un momento sus diferencias, sus insultos y agravios mutuos, para celebrar un verdadero pacto de impunidad".

"La UCR no está sorprendida por ello. Seria pecar de ingenuidad creer que la lucha por la verdad, las sanciones y el recupero del patrimonio robado, tendría como auxiliares a los mismos que compartieron de un modo u otro la gestión kirchnerista", señaló la conducción radical.

Pero sí señaló que lo que les causa "sorpresa y también profundo malestar" es la "impericia en las filas del propio oficialismo" por la que "se ha afectado una banca en el Consejo de la Magistratura que detentábamos desde su fundación, allá por 1998" y que correspondía a Negri.

 

 

"La impericia, mala praxis y desidia política está a la vista y no estamos dispuestos a minimizarla u ocultarla", alertaron, luego de la sorpresiva maniobra de unidad del peronismo en la cámara de diputados.

Los radicales reconocieron "el enorme esfuerzo político y esencialmente fiscal para negociar con la oposición los apoyos necesarios que aprueben las leyes presupuestarias e impositivas", pero señalaron que "lo que no se entiende, es como a esa agenda económica no se le agregan los temas de agenda institucional".

"Desde nuestro lugar seguiremos aportando y apostando a una Argentina capaz de alejarse de cualquier vestigio de populismo. Lo que no impide que señalemos errores y pidamos su corrección. Es nuestro deber", concluyó el texto de la UCR.

El viernes último, los bloques de diputados del Frente para la Victoria, el Frente Renovador, Argentina Federal y otros sectores de la oposición entablaron un sorpresivo acuerdo para quitarle a Cambiemos un lugar en el Consejo de la Magistratura, una maniobra que dejó al oficialismo lejos de tener número para remover jueces.

Los opositores sumaron 131 firmas -más de la mitad del cuerpo- en un documento que presentaron ante el presidente de la Cámara baja, Emilio Monzó.

En ese escrito, propusieron a Eduardo "Wado" De Pedro (FPV) y a Graciela Camaño (FR) como titulares, y a Vanesa Siley (FPV) y Martín Llaryora (Córdoba Federal) como suplentes.

El oficialismo, que tenía pensado mantener a Pablo Tonelli (PRO) y a Mario Negri (UCR), debió aceptar la jugada opositora y quedó con una sola silla, que fue para el macrista, quedando afuera el radical cordobés.

 

 

La ley establece que la "mayoría" coloca a dos consejeros y el restante va por la "primera minoría", por lo que los opositores hicieron valer el mismo criterio al que había apelado el oficialismo en 2015 para nombrar a Tonelli.

Además, tenían otro antecedente a favor reciente, ya que este jueves el Senado avaló un principio similar para que el bloque Justicialista, acompañado por otras bancadas, se declarara mayoría y colocara dos consejeros: Miguel Ángel Pichetto y Ada Iturrez.

Con esta pérdida en Diputados y la frustración de su plan de sumar otro espacio en el Senado, el frente Cambiemos tendrá muy complicado llegar a una mayoría de dos tercios que le permita remover jueces dentro del Consejo de la Magistratura, que tiene 13 miembros.

El radicalismo, que no descartó la posibilidad de competir en una elección interna contra Mauricio Macri, tuvo varias fricciones este año con los funcionarios de la Casa Rosada. Primero fue por el tarifazo al gas y, luego por el recorte a las asignaciones familiares y el beneficio a zonas desfavorables, que finalmente obligó al Gobierno a dar marcha atrás con esa decisión.