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"En Argentina, la baja de la inflación gana elecciones"

Es uno de los 40 diputados radicales y de los 70 que tiene Cambiemos. No descarta el apoyo de los intendentes de su partido a la reelección de Vidal. La defensa boinablanca del Modelo M.
Por 11/11/2018 9:47

El 1° de marzo pasado, cuando el presidente Mauricio Macri pronunció el tercer discurso de su mandato para inaugurar el período de sesiones ordinarias del Congreso, divisó un solo pañuelo verde entre los legisladores de Cambiemos. Lo tenía el radical Fabio Quetglas, oriundo de Avellaneda y diputado nacional por la Provincia de Buenos Aires. El gesto, dentro de una alianza oficialista divida entre abortistas y antiabortistas, fue un pronunciamiento anticipado ante los debates que terminarían en la sanción en Diputados del proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), revertida más tarde en el Senado. Cercano al ex titular del radicalismo y fundador de Cambiemos, el mendocino Ernesto Sanz, este abogado y especialista en gestión de ciudades dialogó con Letra P, charla durante la que repasó las diferencias que puso en evidencia la Unión Cívica Radical (UCR) durante el último plenario que convocó el Comité Nacional partidario, encabezado hace tres semanas por el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo.

 

 

El 19 de octubre, la reunión de todos los titulares partidarios del interior, junto a los legisladores y gobernadores del mismo signo, cerró un documento en el que se pidió  a Macri que salga de la "agenda del ajuste" para entrar "en la agenda del desarrollo". Para algunos fue un planteo tardío, mientras que para otros resultó el eco de las críticas de abril contra las consecuencias del tarifazo para la base electoral del oficialismo, antes de la crisis que derivó en un endeudamiento inédito con el Fondo Monetario Internacional y en el ajuste fiscal previsto en el Presupuesto nacional del año próximo, votado por la UCR en la Cámara baja. El pedido partidario fue acompañado con la intención de utilizar las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) para definir candidaturas dentro de Cambiemos en 2019. El bonaerense defendió el plan económico del Gobierno y la política económica del Banco Central, en manos de Guido Sandleris

 

BIO. Fabio Quetglas tiene 53 años. Nació en Avellaneda el 6 de mayo de 1965. Tiene dos hijos.Es Abogado por la UBA y Magister en “La Ciudad: Políticas, Proyectos y Gestión” de la Universidad de Barcelona. Obtuvo un posgrado en Desarrollo de la Sociedad Civil de la Universidad de San Andrés, Di Tella y el CEDES, junto a otro en Economía del Sector Público de la Universidad de Barcelona. Es diputado nacional por la provincia de Buenos Aires por Cambiemos.

 

-¿Hubo una respuesta del PRO al documento público del último plenario?

-Esta muy bien que el radicalismo se exprese públicamente, no creo en las murmuraciones. Somos un partido que tiene cosas para decir y, bien dichas, tienden a enriquecer Cambiemos. Creo que en el Gobierno también existe la preocupación muy sentida sobre cómo estabilizar el panorama cambiario y cómo disponer de presupuesto y herramientas adecuadas para que la economía argentina tenga un comportamiento mas fluido. Más allá de lo que hemos dicho públicamente, yo nunca tuve la sensación de que el Gobierno sea impermeable con el radicalismo. Es permeable y se producen diálogos de tipo temático y en los espacios de gestión, dentro de muchos ministerios, en los cuales hay funcionarios radicales. Después hay, como en cualquier gobierno, aun en uno de monopartido, políticas que gustan más o menos. Por ejemplo, vi que el Banco Central estableció regulaciones al ingreso de capitales y me puse contento, porque veo que Argentina paga tasas muy altas y no hay que premiar el ingreso de capitales especulativos. Me parece una buena medida, oportuna, después de cerrar el cuento de la corrida. 

-Uno de los cuestionamientos que recibe la administración de Cambiemos es que, en este escenario, toma medidas que le criticaba a la gestión anterior. ¿Cuál es su explicación?

-Me parece que el pragmatismo de las medidas económicas y monetarias es acertado. Respecto al gobierno anterior, mis criticas tenían que ver con las inconsistencias de fondo, porque si había control de capitales sin medidas fiscales, como la baja del déficit, iba a ser pan para hoy y hambre para mañana. Tenemos que tener la generosidad de sostener un debate político basado en ideas que superen esa cuestión más chicanera. Me parece que las retenciones no son un buen instrumento, pero si usted produce una abrupta devaluación y tiene que enfrentar el frente fiscal, las retenciones ayudan a salir del déficit. A diferencia del gobierno anterior, pensamos en tributos mas inteligentes que los utilizados por el kirchnerismo antes, aun con la caída de la superficie sembrada. Los dos aplicamos el mismo instrumento, pero no en el mismo sentido. Y aclaro además que el gobierno anterior no utilizó medidas de control de capitales. 

 

 

-En el último plenario, la UCR insistió en que no descarta dirimir candidaturas mediante internas abiertas. ¿Cuál será la posición de la UCR en un escenario de desdoblamientos en muchas provincias? 

-La definición no solo que no la se sino que me permito decirle que dude usted del que diga que la sabe. Tenemos una convención con trescientos y pico de convencionales y faltan cinco meses para que se realice. 

-Pero Cornejo confirmó el interés radical por utilizar las PASO en las elecciones del año próximo. ¿Está de acuerdo?

-Esa posibilidad estuvo antes, durante y después de que la dijera Cornejo, y va a estar latente hasta el día de la Convención, porque está disponible y la ley lo permite. Pero ese cuerpo responde a un conjunto de intereses federales y es muy distinta la posibilidad de la provincia de Buenos Aires, donde somos parte del Gobierno, de aquellos distritos donde somos oposición, y distinto a su vez  donde hay un gobierno radical de una buena relación con el central, como en Corrientes. Está bien que el radicalismo no renuncie a la posibilidad de competir dentro de Cambiemos y que lo defina en la Convención dentro de cinco meses.

-Pero en un escenario de recesión, un proceso de este tipo puede resultar corrosivo. En la Provincia de Buenos Aires, ¿cual será la posición de la UCR respecto de la utilización de las PASO?

-En la provincia, la UCR está muy alineada con nuestro vice, Daniel Salvador, que tiene un nivel de dialogo muy bueno con la gobernadora María Eugenia Vidal. Nuestros intendentes tienen los canales de expresión necesarios y nuestros bloques legislativos han actuado en consecuencia. Cambiemos tiende a perfeccionarse y, en la provincia, la UCR va más en camino de discutir programas políticos que candidatos. Hay un respeto muy significativo por los ejecutivos municipales ejercidos por nuestros intendentes y eso es un valor muy importante.

 

"En la provincia, la UCR está muy alineada con nuestro vice, Daniel Salvador, que tiene un nivel de diálogo muy bueno con la gobernadora María Eugenia Vidal. Nuestros intendentes tienen los canales de expresión necesarios y nuestros bloques legislativos han actuado en consecuencia".

 

-¿Quiere decir que el PRO avalaría la reelección de los candidatos radicales en la provincia?

-Vidal tiene una muy buena relación con los intendentes radicales. Yo no me puedo adelantar, pero si me apura sobre qué clima veo yo, veo un clima de mucha concordia en la alianza. A veces el modus operandi del día a día va facilitando la toma de decisiones. 

 

 

-En estos últimos 20 días se conocieron sondeos que mostraron una caída de la imagen del Gobierno y de la gobernadora, en el conurbano y en otras partes del interior provincial. ¿Cuál es la lectura del radicalismo, teniendo en cuenta que la recesión golpea la base social que los votó?

-Yo soy bastante más optimista. Estamos transitando un momento muy difícil por la aceleración inflacionaria, que lesiona el ingreso de las personas con ingresos fijos. Pero creo que el plan monetario va a ser exitoso con la inflación y va a revertir mucho el clima. No soy ingenuo ni creo que se arreglen todos los problemas, y en esa lógica el vínculo de la gobernadora con el elector es desde la proximidad y asumir los problemas. Lo digo sin perder de vista los reproches por lo que se haya hecho mal, pero soy optimista sobre el futuro de la alianza. Aunque entiendo que hay gente que tiene desazón, pero eso se va a revertir parcialmente.

 

"Soy bastante optimista. Estamos transitando un momento muy difícil por la aceleración inflacionaria, que lesiona el ingreso de las personas con ingresos fijos. Pero creo que el plan monetario va a ser exitoso con la inflación y va a revertir mucho el clima".

 

-Tan cerca del arranque del año electoral, ¿no cree que la política monetaria que usted valora puede profundizar aún más la recesión y perjudicar más al oficialismo?

-Es un supuesto. En la medida de lo posible, el Banco Central, lenta y sistemáticamente, viene bajando la tasa. No está enamorado de ella  y recorta lo que puede, lo que la prudencia le permite. Ademas, en la Argentina, cuando la inflación se controla, sucede algo: que la baja inflación gana elecciones. Para los dos millones de familias que tienen ahorros dolarizados, cuando baja la inflación, aumenta el nivel de confianza. La paradoja argentina es que cuando uno pone una tasa alta, controla la inflación y, sesenta días después, contra todos los manuales, ve que se da un proceso de reactivación económica. Por eso la lectura simplista de que las tasas altas van a llevar a una recesión y a profundizar la crisis puede ocurrir, pero puede no ocurrir. En la medida que se estabiliza la inflación, en Argentina cambia el ciclo económico y, para eso, había que aplicar una tasa alta que atrase la volatilidad cambiaria. La gente no vende al no poder reponer,  no compra y eso baja el PBI, pero si uno estabiliza el cambio se termina el "después veo". Nos circunscribimos a una sola variable, pero las demás variables se van a estabilizar. Argentina está en un momento recesivo, pero están cambiando los humores por el control de la inflación.

-¿Qué pasa con aquellos que no tienen ahorros en dólares para afrontar este proceso y que quedan bajo el nivel de pobreza por la depreciación de sus ingresos?

-Ese es el sector que más precisa que estabilicemos la economía porque no tiene otro refugio que su propio trabajo. Por supuesto que debe haber un malhumor, hay que trabajar con sinceridad. Procesos recesivos hubo en todos los gobiernos, pero para afrontarlos el insumo de la realidad es clave. Tuvimos una sequía muy importante y el Gobierno se vio obligado a adecuar su presupuesto. Es un momento complejo y hay que llevarlo con responsabilidad. A los sectores de la economía informal, cualquier inestabilidad los complica mucho y por eso estabilizamos el mercado lo mas rápido posible. 

-En ese proceso, los encuestas ya identifican un desgaste que el Gobierno parece afrontar más con polarización que con concordia. ¿Cree que un proceso de unidad del peronismo genera riesgos para la reelección de Macri?

-Si el arco opositor se une, se dará un debate. Si no, se dará otro y ahí tendremos mucho para decir sobre coherencia. La sociedad dirá si es creíble que personas que se denunciaron, que se distanciaron, puedan juntarse. No me gusta opinar sobre una fuerza política que no es la mía, como no me gusta que opinen sobre la mía. 

 

"Si el arco opositor se une, se dará un debate. Si no, se dará otro y ahí tendremos mucho para decir sobre coherencia. La sociedad dirá si es creíble que personas que se denunciaron, que se distanciaron, puedan juntarse".

 

-Pero su partido había advertido en abril que el ajuste de las tarifas dañaría a las clases medias urbanas que lo habían votado. ¿Coincide?

-Yo coincido con ese pronunciamiento y los funcionarios de Cambiemos estamos todos preocupados, pero es un pronunciamiento de diálogo, no es un pronunciamiento del cual se derive una crisis política. Abre un dialogo que es interesante, porque nosotros decimos que una parte de la política también es pedagogía. Hoy por hoy la Argentina es la estrella mundial en energía renovable: se abren parques eólicos casi todos los meses, todas las empresas quieren venir. Esa es la contracara de nuestra política tarifaria, pero a esos prestadores les garantizamos un precio. La Argentina recuperó en septiembre la balanza comercial positiva porque aumentó la exportación de energía. La política tiene que recuperar su valor pedagógico. Si no, todo es chicana. 

 

 

-Su partido también se pronunció contra las políticas sociales de Cambiemos, y acusó a los movimientos sociales de usar los subsidios para hacer política contra Macri. ¿Por qué el radicalismo sale con este planteo en medio de la crisis?

-Esa posición es bastante acompañada en el partido, porque nosotros creemos, y creo que la ministra (de Salud y Desarrollo Social) Carolina Stanley también, que se puede mejorar mucho la política social. Heredamos políticas sociales basadas en las transferencias en la post crisis de 2001, pero el conjunto de políticas sociales requiere un rol mas protagónico para que los movimientos no sean entidades colaboradoras. Tenemos una política social devaluada, en la que la construcción de ciudadanía debe ser mejor. 

-¿Tiene sentido jugar ese concepto en un escenario de creciente conflictividad antes de fin de año? ¿Cómo coincide ese punto con su definición sobre la concordia?

-Si hacemos una propuesta superadora, creo que las organizaciones van a aceptar. El Gobierno tiene que dar una respuesta y no guiarse por lo que diga uno u otro. 

-Como especialista en urbanismo, ¿cómo impactarán en el gobierno de Vidal los costos políticos de aumentar el boleto, luego de la provincialización de los subsidios estatales al transporte público?

-En la medida que lo hagamos bien, no creo que haya problemas. Hay un fondo compensador, no veo un fantasma ahí, ya hubo casos de transferencias que se hicieron con cuidado y no estoy alarmado al respecto.

-Para el año que viene, ¿ve a su alianza Macri yendo por la reelección o con Vidal como cabeza de lista?

-Que lo decidan ellos. No lo sé. 

-Con respecto al financiamiento de las campañas de Cambiemos, hay investigaciones judiciales que avanzan sobre las recaudaciones de 2015 y 2017. ¿Cuál es la posición del radicalismo?

-Todo eso está en la Justicia, que tiene una investigación periodística de base. Así como investiga la de 2015, deberá investigar las otras campañas cuestionadas. Me parece que el aprendizaje es que necesitamos campañas más cortas, más austeras, que garanticen las condiciones de equidad en la competencia. También hay que tener en cuenta que el conjunto de las fuerzas políticas ha tenido prácticas que lesionan la calidad democrática. Estamos escuchando a todos los sectores y vamos a dar un salto en ese sentido. No vamos a transitar esto sin hacer lo que corresponde.