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Con el presidente de la Cámara de Diputados, Manuel Mosca, como interlocutor, los jefes comunales amarillos salieron a respaldar la ley de leyes que transfiere gastos a los municipios.
Redacción 10/11/2018 9:58

Los intendentes Jorge Macri (Vicente López), Julio Garro (La Plata) y Julio Barroso (9 de Julio) salieron en las últimas horas a respaldar el presupuesto bonaerense 2019 en contrapartida con sus pares del peronismo que cuestionan las transferencias de responsabilidades que deberán asumir los municipios en lo que hace al subsidio en la tarifa social de la energía y el subsidio al transporte público de las líneas locales, un cálculo estimado en 13 mil millones de pesos. Los jefes comunales por Cambiemos, puntualmente del PRO, defienden el proyecto y hablan de un esfuerzo que asumirán para acompañar al gobierno provincial, que también padece el ajuste que dictaminó la Nación en su presupuesto.
 


Tanto Garro como Macri se reunieron con el titular de la Cámara de Diputados bonaerense, Manuel Mosca y manifestaron su esperable acompañamiento al proyecto. El jefe comunal de Vicente López, aseguró que Vidal “viene trabajando desde el primer día para ordenar las cuentas de la provincia".

Además, reconoció que “este proyecto, que también asume gastos que antes financiaba el Gobierno Nacional, es una nueva muestra de su compromiso con cada uno de los bonaerenses”.

“Cuando ella –Vidal- asumió en diciembre de 2015, recibió una provincia quebrada y, desde ese momento, tomó la decisión de ponerla de pie”, sostuvo Macri. 

También el intendente de La Plata había respaldado esta semana el presupuesto bonaerense al sostener que “los intendentes vamos a hacer el esfuerzo que la provincia necesite”.
 


Mosca, por su parte, aseguró “sabemos que en este contexto macroeconómico, tenemos que hacer un esfuerzo desde la provincia y es fundamental el respaldo de los intendentes”. El presidente de la Cámara de Diputados es la voz de Vidal en la Legislatura y uno de los encargados de conseguir los votos que el Ejecutivo necesita para aprobar tanto el presupuesto como el endeudamiento. Debe recolectar el respaldo de un sector de la oposición.

El pedido de esfuerzo no es compartido, hasta el momento, por los intendentes de la oposición que integran el Partido Justicialista (PJ). Los jefes comunales de ese sector ya han lanzado algunos cuestionamientos a la ley de leyes. 

Por caso, el titular del partido y jefe comunal de Merlo, Gustavo Menéndez le había dicho a Letra P que el presupuesto bonaerense se sacaba chispas con el de Nación “para ver cuál era más malo”. 

El intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde también cruzó esta semana el proyecto del presupuesto. El jefe comunal del distrito del conurbano consideró que implica un “ajuste brutal”, y que además se incide en las autonomías municipales. Sobre este punto, los intendentes opositores buscarán bajar el porcentaje que deben destinar del Fondo Educativo a la infraestructura escolar.

El proyecto establece que el 100% de lo que reciben los municipios del conurbano a través de este fondo se tiene que usar para obras. Ese punto, los deja atados de pies y manos, sostienen. Es que a través del Fondo Educativo muchos intendentes lo usan, por ejemplo, para pagar los sueldos de los docentes de escuelas de oficio que son administradas bajo la órbita local, para el combustible de los transportes escolares e incluso para contrataciones que se hacen a través de ese fondo. Ese será un punto de negociación política. 

Lo que más les preocupa a los intendentes es la transferencia del subsidio de las líneas locales del transporte público. Ese punto era sostenido por la Nación pero producto del acuerdo con el Fondo Monetario Nacional, el Consenso Fiscal y otras determinaciones presupuestarias la administración central se desprendió de esa erogación y la traslado a la provincia de Buenos Aires que solventará el subsidio solo de las líneas provinciales. Según un informe elaborado por la Defensoría del Pueblo bonaerense los municipios que recibían este subsidio ahora deberán desembolsar más de $8.400 millones.  

 

Vidal tiene quien defienda su presupuesto: los intendentes del PRO

Con el presidente de la Cámara de Diputados, Manuel Mosca, como interlocutor, los jefes comunales amarillos salieron a respaldar la ley de leyes que transfiere gastos a los municipios. 

Los intendentes Jorge Macri (Vicente López), Julio Garro (La Plata) y Julio Barroso (9 de Julio) salieron en las últimas horas a respaldar el presupuesto bonaerense 2019 en contrapartida con sus pares del peronismo que cuestionan las transferencias de responsabilidades que deberán asumir los municipios en lo que hace al subsidio en la tarifa social de la energía y el subsidio al transporte público de las líneas locales, un cálculo estimado en 13 mil millones de pesos. Los jefes comunales por Cambiemos, puntualmente del PRO, defienden el proyecto y hablan de un esfuerzo que asumirán para acompañar al gobierno provincial, que también padece el ajuste que dictaminó la Nación en su presupuesto.
 


Tanto Garro como Macri se reunieron con el titular de la Cámara de Diputados bonaerense, Manuel Mosca y manifestaron su esperable acompañamiento al proyecto. El jefe comunal de Vicente López, aseguró que Vidal “viene trabajando desde el primer día para ordenar las cuentas de la provincia".

Además, reconoció que “este proyecto, que también asume gastos que antes financiaba el Gobierno Nacional, es una nueva muestra de su compromiso con cada uno de los bonaerenses”.

“Cuando ella –Vidal- asumió en diciembre de 2015, recibió una provincia quebrada y, desde ese momento, tomó la decisión de ponerla de pie”, sostuvo Macri. 

También el intendente de La Plata había respaldado esta semana el presupuesto bonaerense al sostener que “los intendentes vamos a hacer el esfuerzo que la provincia necesite”.
 


Mosca, por su parte, aseguró “sabemos que en este contexto macroeconómico, tenemos que hacer un esfuerzo desde la provincia y es fundamental el respaldo de los intendentes”. El presidente de la Cámara de Diputados es la voz de Vidal en la Legislatura y uno de los encargados de conseguir los votos que el Ejecutivo necesita para aprobar tanto el presupuesto como el endeudamiento. Debe recolectar el respaldo de un sector de la oposición.

El pedido de esfuerzo no es compartido, hasta el momento, por los intendentes de la oposición que integran el Partido Justicialista (PJ). Los jefes comunales de ese sector ya han lanzado algunos cuestionamientos a la ley de leyes. 

Por caso, el titular del partido y jefe comunal de Merlo, Gustavo Menéndez le había dicho a Letra P que el presupuesto bonaerense se sacaba chispas con el de Nación “para ver cuál era más malo”. 

El intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde también cruzó esta semana el proyecto del presupuesto. El jefe comunal del distrito del conurbano consideró que implica un “ajuste brutal”, y que además se incide en las autonomías municipales. Sobre este punto, los intendentes opositores buscarán bajar el porcentaje que deben destinar del Fondo Educativo a la infraestructura escolar.

El proyecto establece que el 100% de lo que reciben los municipios del conurbano a través de este fondo se tiene que usar para obras. Ese punto, los deja atados de pies y manos, sostienen. Es que a través del Fondo Educativo muchos intendentes lo usan, por ejemplo, para pagar los sueldos de los docentes de escuelas de oficio que son administradas bajo la órbita local, para el combustible de los transportes escolares e incluso para contrataciones que se hacen a través de ese fondo. Ese será un punto de negociación política. 

Lo que más les preocupa a los intendentes es la transferencia del subsidio de las líneas locales del transporte público. Ese punto era sostenido por la Nación pero producto del acuerdo con el Fondo Monetario Nacional, el Consenso Fiscal y otras determinaciones presupuestarias la administración central se desprendió de esa erogación y la traslado a la provincia de Buenos Aires que solventará el subsidio solo de las líneas provinciales. Según un informe elaborado por la Defensoría del Pueblo bonaerense los municipios que recibían este subsidio ahora deberán desembolsar más de $8.400 millones.