El presidente Mauricio Macri se pronunció este jueves en Córdoba por un replanteo de la política migratoria del país con el objetivo de hacerla más restrictiva.
El presidente Mauricio Macri se pronunció este jueves en Córdoba por un replanteo de la política migratoria del país con el objetivo de hacerla más restrictiva.
"Estoy de acuerdo (con eso). Tenemos que debatir el manejo migratorio del país. En esta Argentina que madura todo tiene que ser debatido sin miedo. Tenemos que ver cuáles son las reciprocidades, porque la Argentina es un país de una generosidad absoluta, de demasiada apertura", dijo en una conferencia de prensa que brindó en el predio de la Sociedad Rural de Río Cuarto, Córdoba.
"Tenemos que replantearnos lo que estamos haciendo. Queremos gente que venga con la vocación de trabajar y de hacer su aporte, y protegernos de otros que vienen con otro tipo de intenciones y que le generan un enorme trabajo a la ministra (Patricia) Bullrich", añadió.
El Jefe de Estado respondió las preguntas de la prensa junto a los ministros de Producción y Trabajo, Dante Sica, y de Seguridad, Patricia Bullrich.
Más allá de esa respuesta, que sintonizó con el clima que se vive en la región desde el triunfo electoral de Jair Bolsonaro en Brasil, el grueso de las definiciones del mandatario pasó por el intento de involucrar a los gobernadores y a sus legisladores en la aprobación del Presupuesto, actualmente en trámite en el Senado.
El equilibrio fiscal “es un desafío de todos, del Presidente, de los gobernadores, de los intendentes, de los diputados… Todos tenemos que entender que acá hubo algo que se salió de la normalidad y que hay que revertirlo”, señaló.
De acuerdo con Macri, eso “depende de nosotros, con la ayuda que nos da el Fondo. El mundo decidió ayudar a la Argentina, algo que yo pedí porque los mercados se cerraron para el mundo emergente”.
“A los argentinos se les ha vendido que el Fondo es malo, pero no es así: no es ni bueno ni malo. Es simplemente un organismo que brinda ayuda cuando se le presenta un programa económico y evalúa si se puede cumplir”, añadió.
“Argentina tiene potencialidad en cada sector y por eso nos quieren ayudar en la medida en que cumplamos con el Presupuesto y no pidamos más prestado. No se puede vivir de prestado, pero había que sentarse a una mesa y decir qué íbamos a tachar. Nadie había querido hacerlo, pero nosotros lo hicimos. Ahora hay que seguir”, definió.
La excesiva presión impositiva fue otro de los temas que abordó. Reconoció la inconveniencia de incrementar los gravámenes para superar el rojo fiscal, pero la presentó como algo inevitable en la coyuntura.
“Lamentablemente, una parte de lograr el déficit cero el año que viene tiene que ver, por una parte con una suba de impuestos y otra con una baja del gasto. Hay que ver el gasto de la administración (pública) en los tres niveles, porque este nivel de impuestos es perjudicial para el desarrollo del país. El inversor comprara y va a los países donde tiene impuestos menores”, admitió.
“Ya pagamos impuestos demasiado altos. Tenemos uno de los sistemas más caros del mundo. Tenemos que pagar menores impuestos para que haya más trabajo de calidad. Necesitamos gobernantes que hagan cumplir los presupuestos”, aseveró a modo de comentario.
“El superávit primario, por lo menos, es un compromiso que comienza y nunca más debe incumplirse. Hace 70 años que lo venimos incumpliendo y eso generó más pobreza y retrocedo”, dijo Macri.
“Quiero llevarles tranquilidad a los argentinos. Lo que hemos hecho va en dirección a la estabilidad. Por eso estamos viviendo meses de más estabilidad, porque aunque el mundo se sigue moviendo, eso ahora nos afecta menos”, cerró.
La conferencia de prensa fue posterior a la reunión de gabinete que celebró en el Centro Cívico de Río Cuarto, Córdoba, con la participación del gobernador loca, Juan Schiaretti.