X

"La contienda en Santa Fe es entre Cambiemos y el kirchnerismo"

El candidato de la Rosada admite su bajo nivel de conocimiento pero apuesta a la polarización. Le asigna a Rossi el sello K y no el del peronismo. “Ojalá el socialismo se integre a Cambiemos”, sueña.
Por 27/08/2017 10:49

Albor Cantard lo admite sin demasiados pruritos: sabe que tiene bajos niveles de conocimiento en toda Santa Fe. Que, incluso, desde Rosario al sur de la provincia menos del diez por ciento del electorado tiene claro quién es. Sin embargo, fue el candidato más votado en las PASO santafesinas. No le alcanzó para gritar victoria, porque quedó por debajo de la suma de las tres listas que presentó el Frente Justicialista, encabezadas por el vencedor de esa primaria, Agustín Rossi, la ex jueza Alejandra Rodenas y Pablo Di Bert.

Ahora, con un escenario más claro, "Niky" Cantard cree que solo habrá lugar para un enfrentamiento mano a mano contra Rossi, pero ve con “optimismo” la contienda. Por mérito propio, entiende, pero también porque el voto que mereció Rodenas es “anti K” y no se trasladará de manera directa al ex ministro de Defensa.

En diálogo con Letra P, Cantard consideró que el socialismo quedó “engrampado” en medio de la polarización entre los tanques de alcance nacional, aunque el “deseo” lo mantiene: “Ojalá en un futuro el socialismo esté integrándose a Cambiemos”.

 

 

BIO. Nació en la ciudad de Santa Fe,  tiene 56 años y dos hijos. Es abogado, especialista en derecho laboral. Fue decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales y luego rector de la Universidad Nacional del Litoral. Con Mauricio Macri en la presidencia, asumió como secretario de Políticas Universitarias de la Nación. Cuando la Casa Rosada le dijo no a Mario Barletta como cabeza de la lista de Cambiemos, el intendente de Santa Fe y presidente de la UCR nacional, José Corral, lo propuso a él como primer candidato. Obtuvo casi 490 mil votos en su debut electoral.

 

-¿La polarización explica los resultados en Santa Fe?

-Esa polarización no se dio, entre las dos fuerzas más reunimos alrededor del 56 por ciento del electorado. Creo que va a ser distinto en octubre porque, ya clarificado dónde está la disputa central por el triunfo, estimo que se puede dar una polarización más marcada.

-Usted dice que no hubo polarización, ¿por qué entonces el Frente Progresista no pudo acercarse a los ganadores?

-El socialismo tuvo un discurso durante toda la campaña similar, por no decir idéntico, al del justicialismo, al kirchnerismo, en el tono de la crítica al Gobierno nacional. Por supuesto que está en todo su derecho, pero entre lo que era una posición muy firme de oposición y los que aparecían como un discurso similar, como particularmente era el de (el primer candidato a diputado del Frente Progresista, Luis) Contigiani, los opositores al Gobierno optaron por el justicialismo, por el original discurso opositor y no por la copia.

¿Es sólo eso o también el desgaste del partido y la gestión?

-Obviamente que hay un desgaste, particularmente eso se explica en los resultados de Rosario. El socialismo gobierna Rosario hace más de un par de décadas y ha habido otro castigo a la gestión municipal muy fuerte. El candidato del Frente Progresista salió cuarto en Rosario. Ahí si claramente hay un desgaste en la gestión.

“El socialismo tuvo un discurso idéntico al del kirchnerismo. Por eso los opositores al Gobierno nacional optaron por el justicialismo, por el original discurso opositor y no por la copia.”

-¿De dónde va a tomar votos usted para crecer en octubre?

-Hay dos aspectos centrales que nos hacen ver octubre con optimismo. En primer lugar, que en estas internas Cambiemos fue con lista única a diferencia de los otros dos frentes, y particularmente el Justicialista, que tenía una atracción electoral muy importante entre dos candidatos que a priori tenían cierta paridad. A eso le sumamos que si bien hemos avanzado mucho en el nivel de conocimiento de los candidatos de la lista, todavía hay un nivel de desconocimiento alto que nos permite pensar que en la medida que podamos avanzar en este sentido, vamos a tener más respaldo. Son esas dos cuestiones sumadas a que quedó claro que la contienda en Santa Fe es entre Cambiemos y el kirchnerismo se va a dar una polarización más marcada.

-¿El Frente Progresista sacará menos votos?

-No voy a hacer futurología, hay que ver si se mantienen dentro del Frente Progresista los votos del que salió perdedor en la interna (la concejala de Rosario María Eugenia Schmuck), si mucha gente no gira hacia (Jorge) Boasso (radical, que va por fuera de Cambiemos), al justicialismo o Cambiemos, atento a la paridad que se va a dar en los dos frentes. Si tengo que arriesgar un pronóstico, no va a haber una marcada diferencia en las PASO y octubre en lo que refiere al Frente Progresista.

-¿Una porción importante del voto de Rodenas, que perdió la PASO con Rossi, va a ir a Cambiemos?

-Es un voto muy heterogéneo, un porcentaje va a retener el justicialismo y otro porcentaje va a ir a Cambiemos. Entiendo que el voto de Rodenas es una mirada diferente del peronismo, pero también es un voto anti K. Está muy marcado que no se va poder retener dentro del espacio del kirchnerismo.

-El gobernador está haciendo una buena gestión, pero ante la coyuntura nacional no puede hacer pie. ¿No puede trasladarlo a sus candidatos?

-Hay una buena gestión, marco que hay un desaprovechamiento de la buena relación que hay con Nación, me refiero a la presencia nacional en la provincia, algo que no ha ocurrido en los últimos ocho años. Eso podría hacer que la gestión provincial mejore mucho más aún. Son diferentes cuestiones las que se están discutiendo, eso fue lo que no comprendió la dirigencia socialista, de que es una elección nacional, se nacionalizó una elección que es de diputados nacionales.

 

 

-¿Qué cosa no comprendió?

-Lo que está en discusión es un modelo de país y aparecen dos modelos muy antagónicos. El socialismo quedó engrampado en el medio, sin tener una posición muy clara al respecto y en campaña padeció tomar una posición muy similar a la de Rossi. No encontró el espacio para tener el respaldo del electorado.

 

"Todavía hay un nivel de desconocimiento alto que nos permite pensar que, en la medida que podamos avanzar, vamos a tener más respaldo."

 

-Hay un número importante de radicales dentro del Frente Progresista. ¿Confía en que de a poco se vayan pasando a Cambiemos?

-Siempre esperamos sumar dirigentes a Cambiemos y no sólo del radicalismo, también de otras fuerzas, incluso dirigentes socialistas. Se irá viendo con el transcurso del tiempo. Tengo la visión, después de recorrer la provincia, que una cosa son los dirigentes y otra el elector radical, que ha estado indudablemente respaldando la propuesta de Cambiemos.

-¿Insiste con la idea de que el socialismo ingrese a Cambiemos?

Sí, de hecho en algunas localidades el socialismo está con Cambiemos. Tal vez sea más una expresión de deseo, porque sería fortalecer un proyecto democrático, fuertemente republicano, que intenta romper con una tradición populista en Argentina y el socialismo es un actor importante en este sentido. Ojalá en un futuro el socialismo esté integrándose a Cambiemos.

"La contienda en Santa Fe es entre Cambiemos y el kirchnerismo"

El candidato de la Rosada admite su bajo nivel de conocimiento pero apuesta a la polarización. Le asigna a Rossi el sello K y no el del peronismo. “Ojalá el socialismo se integre a Cambiemos”, sueña.

Albor Cantard lo admite sin demasiados pruritos: sabe que tiene bajos niveles de conocimiento en toda Santa Fe. Que, incluso, desde Rosario al sur de la provincia menos del diez por ciento del electorado tiene claro quién es. Sin embargo, fue el candidato más votado en las PASO santafesinas. No le alcanzó para gritar victoria, porque quedó por debajo de la suma de las tres listas que presentó el Frente Justicialista, encabezadas por el vencedor de esa primaria, Agustín Rossi, la ex jueza Alejandra Rodenas y Pablo Di Bert.

Ahora, con un escenario más claro, "Niky" Cantard cree que solo habrá lugar para un enfrentamiento mano a mano contra Rossi, pero ve con “optimismo” la contienda. Por mérito propio, entiende, pero también porque el voto que mereció Rodenas es “anti K” y no se trasladará de manera directa al ex ministro de Defensa.

En diálogo con Letra P, Cantard consideró que el socialismo quedó “engrampado” en medio de la polarización entre los tanques de alcance nacional, aunque el “deseo” lo mantiene: “Ojalá en un futuro el socialismo esté integrándose a Cambiemos”.

 

 

BIO. Nació en la ciudad de Santa Fe,  tiene 56 años y dos hijos. Es abogado, especialista en derecho laboral. Fue decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales y luego rector de la Universidad Nacional del Litoral. Con Mauricio Macri en la presidencia, asumió como secretario de Políticas Universitarias de la Nación. Cuando la Casa Rosada le dijo no a Mario Barletta como cabeza de la lista de Cambiemos, el intendente de Santa Fe y presidente de la UCR nacional, José Corral, lo propuso a él como primer candidato. Obtuvo casi 490 mil votos en su debut electoral.

 

-¿La polarización explica los resultados en Santa Fe?

-Esa polarización no se dio, entre las dos fuerzas más reunimos alrededor del 56 por ciento del electorado. Creo que va a ser distinto en octubre porque, ya clarificado dónde está la disputa central por el triunfo, estimo que se puede dar una polarización más marcada.

-Usted dice que no hubo polarización, ¿por qué entonces el Frente Progresista no pudo acercarse a los ganadores?

-El socialismo tuvo un discurso durante toda la campaña similar, por no decir idéntico, al del justicialismo, al kirchnerismo, en el tono de la crítica al Gobierno nacional. Por supuesto que está en todo su derecho, pero entre lo que era una posición muy firme de oposición y los que aparecían como un discurso similar, como particularmente era el de (el primer candidato a diputado del Frente Progresista, Luis) Contigiani, los opositores al Gobierno optaron por el justicialismo, por el original discurso opositor y no por la copia.

¿Es sólo eso o también el desgaste del partido y la gestión?

-Obviamente que hay un desgaste, particularmente eso se explica en los resultados de Rosario. El socialismo gobierna Rosario hace más de un par de décadas y ha habido otro castigo a la gestión municipal muy fuerte. El candidato del Frente Progresista salió cuarto en Rosario. Ahí si claramente hay un desgaste en la gestión.

“El socialismo tuvo un discurso idéntico al del kirchnerismo. Por eso los opositores al Gobierno nacional optaron por el justicialismo, por el original discurso opositor y no por la copia.”

-¿De dónde va a tomar votos usted para crecer en octubre?

-Hay dos aspectos centrales que nos hacen ver octubre con optimismo. En primer lugar, que en estas internas Cambiemos fue con lista única a diferencia de los otros dos frentes, y particularmente el Justicialista, que tenía una atracción electoral muy importante entre dos candidatos que a priori tenían cierta paridad. A eso le sumamos que si bien hemos avanzado mucho en el nivel de conocimiento de los candidatos de la lista, todavía hay un nivel de desconocimiento alto que nos permite pensar que en la medida que podamos avanzar en este sentido, vamos a tener más respaldo. Son esas dos cuestiones sumadas a que quedó claro que la contienda en Santa Fe es entre Cambiemos y el kirchnerismo se va a dar una polarización más marcada.

-¿El Frente Progresista sacará menos votos?

-No voy a hacer futurología, hay que ver si se mantienen dentro del Frente Progresista los votos del que salió perdedor en la interna (la concejala de Rosario María Eugenia Schmuck), si mucha gente no gira hacia (Jorge) Boasso (radical, que va por fuera de Cambiemos), al justicialismo o Cambiemos, atento a la paridad que se va a dar en los dos frentes. Si tengo que arriesgar un pronóstico, no va a haber una marcada diferencia en las PASO y octubre en lo que refiere al Frente Progresista.

-¿Una porción importante del voto de Rodenas, que perdió la PASO con Rossi, va a ir a Cambiemos?

-Es un voto muy heterogéneo, un porcentaje va a retener el justicialismo y otro porcentaje va a ir a Cambiemos. Entiendo que el voto de Rodenas es una mirada diferente del peronismo, pero también es un voto anti K. Está muy marcado que no se va poder retener dentro del espacio del kirchnerismo.

-El gobernador está haciendo una buena gestión, pero ante la coyuntura nacional no puede hacer pie. ¿No puede trasladarlo a sus candidatos?

-Hay una buena gestión, marco que hay un desaprovechamiento de la buena relación que hay con Nación, me refiero a la presencia nacional en la provincia, algo que no ha ocurrido en los últimos ocho años. Eso podría hacer que la gestión provincial mejore mucho más aún. Son diferentes cuestiones las que se están discutiendo, eso fue lo que no comprendió la dirigencia socialista, de que es una elección nacional, se nacionalizó una elección que es de diputados nacionales.

 

 

-¿Qué cosa no comprendió?

-Lo que está en discusión es un modelo de país y aparecen dos modelos muy antagónicos. El socialismo quedó engrampado en el medio, sin tener una posición muy clara al respecto y en campaña padeció tomar una posición muy similar a la de Rossi. No encontró el espacio para tener el respaldo del electorado.

 

"Todavía hay un nivel de desconocimiento alto que nos permite pensar que, en la medida que podamos avanzar, vamos a tener más respaldo."

 

-Hay un número importante de radicales dentro del Frente Progresista. ¿Confía en que de a poco se vayan pasando a Cambiemos?

-Siempre esperamos sumar dirigentes a Cambiemos y no sólo del radicalismo, también de otras fuerzas, incluso dirigentes socialistas. Se irá viendo con el transcurso del tiempo. Tengo la visión, después de recorrer la provincia, que una cosa son los dirigentes y otra el elector radical, que ha estado indudablemente respaldando la propuesta de Cambiemos.

-¿Insiste con la idea de que el socialismo ingrese a Cambiemos?

Sí, de hecho en algunas localidades el socialismo está con Cambiemos. Tal vez sea más una expresión de deseo, porque sería fortalecer un proyecto democrático, fuertemente republicano, que intenta romper con una tradición populista en Argentina y el socialismo es un actor importante en este sentido. Ojalá en un futuro el socialismo esté integrándose a Cambiemos.