ELECCIONES 2017

Massa acusó el golpe, quedó tercero lejos pero insiste con negar polarización

Muy por debajo de las cifras esperadas, la alianza 1País que fundó con Stolbizer no logró meterse en la gran disputa bonaerense. El tigrense sigue en caída pero confían en subir en octubre.

La alianza 1País obtenía en provincia de Buenos Aires, escrutado el 80% de las mesas, el 15,6% de los votos. Esos números no llevaron tranquilidad a la fuerza que lideran Sergio Massa y Margarita Stolbizer. “Queremos contarles a los argentinos cómo les vamos a resolver los problemas de todos los días”.

 

Intentando mostrarse como la tercera posición, cerró su discurso con un “ni Macri, ni Cristina, Argentina”. Minutos antes había llamado a los peronistas bonaerenses “a sumarse a una propuesta con más futuro que pasado para retomar el camino de la victoria”.

 

En un primer análisis, Massa consideró que “más del 65 por ciento de los bonaerenses le dieron un claro mensaje al Gobierno, que no están conformes”. También subyace otra lectura: la propia. En territorio bonaerense, el ex jefe de Gabinete obtuvo el 43,95% en las legislativas 2013 y el 22,4% en las presidenciales 2015. Su peso electoral en el distrito con más votos del país muestra un franco retroceso. Un duro golpe para alguien con aspiraciones presidenciales.

 

Desde el centro del escenario, con Stolbizer y su indisimulable rostro de derrota, el ex alcalde de Tigre consideró que “tenemos que resolver los problemas de bolsillo e inseguridad que tienen los bonaerenses”.

 

También tuvo tiempo de apuntarle los cañones a Cristina Fernández al sostener que “la sociedad no quiere que la impunidad y corrupción del pasado vuelvan a ser una marca de la Argentina” para luego recordar que “no queremos el ajuste que este Gobierno representa”.

 

“Estamos de pie para octubre” fue uno de los mensajes centrales de la noche porque “el desafío no es Macri ni Cristina, es el de los argentinos que necesitan una oposición responsable que trabaje sobre ideas concretas y le ponga límites al Gobierno”.

 

En el tramo más político del discurso y con la mira puesta en octubre, Massa comenzó a buscar votos en campos ajenos. “Llamamos a todos aquellos que buscaron una opción en la oposición, que vengan, que nos acompañen, que somos más futuro que pasado, para ponerle límite al ajuste de Macri, sin convalidar la corrupción del pasado”.

 

En esa línea, se envalentonó para invitar “a los peronistas a conformar una propuesta ganadora”.

 

Todos los voceros que desfilaron por el área de prensa, hablaron de “competitividad” electoral y sostuvieron que “no existió” polarización entre oficialismo y kirchnerismo. Pero los guarismos finales, pintaron otra aldea.

 

Para contrarrestar el golpe, el diputado nacional José Ignacio De Mendiguren intentó llevar optimismo a la tropa propia y montar un discurso de competitividad electoral a la opinión pública.

 

“Nuestro espacio tiene claro hacia dónde tenemos que ir y con quién. Hemos hecho propuestas concretas, en eso vamos a seguir. Esperemos que la campaña por delante, el gobierno haga como elemento de campaña y discusión reformas laborales, previsionales”.

 

De Mendiguren se aferró al pasado reciente y recordó que “en otras ocasiones, en las PASO, no nos fue tan bien, pero nos hemos recuperados. Somos la oposición de la nueva política, buscando propuestas superadoras, no la destrucción del adversario”.

 

“Mañana le hablaremos a la gente con los hechos concretos de lo que les pasa. Felicitamos a quienes han participado, a nuestros equipos y a nuestros adversarios. Fue un escenario electoral muy tranquilo y positivo”, resaltó.

 

Sobre el final de la noche aparecieron los bombos y la liturgia justicialista. Hasta se entonó la marcha peronista, cuando poco quedaba por contar desde el complejo Pipa Tigre, y los televisores sólo mostraban la alegría de Cambiemos.

 

Ricardo Gil Lavedra.
Los gobernadores Maximiliano Pullaro, Martín Llaryora y Rogelio Frigerio.

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