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En una entrevista con un canal local, el Presidente vinculó los reclamos del gobernador a la campaña. Córdoba es uno de los objetivos en el radar electoral de Cambiemos.
Redacción 28/07/2017 10:12

Mauricio Macri dio este jueves una nueva señal en el intento de federalizar el esfuerzo electoral ante una eventual derrota en la provincia de Buenos Aires. Muy activo en los medios del interior, el Presidente dialogó con un canal de Córdoba, uno de los objetivos en el radar de Cambiemos, y aprovechó para polemizar con el gobernador Juan Schiaretti, quien en los últimos días reforzó su reclamo de recursos al Gobierno nacional.

“Vamos a seguir trabajando, más allá de que hoy estemos en campaña y que el gobernador se haya puesto un poquito más enfático, por decirlo educadamente, pero no va a cambiar nada”, sugirió Macri, quien planea viajar a Córdoba durante la última semana de la campaña, con la misión de reforzar su presencia en la provincia que le dio el mayor caudal de votos en la elección de 2015.

Tras haber encabezado distintos actos en Mendoza y Tucumán, Macri visitó este jueves la provincia de Misiones, con un encendido discurso “nacionalizador” donde sostuvo que en los comicios legislativos “no se decide la calidad del gobierno local, sino hacia dónde queremos que vaya el país”. Antes del evento, el Presidente se reunió con el gobernador Hugo Passalacqua, una foto que no pudo darse con Juan Manzur.

 

 

Este mismo viernes Macri seguirá su recorrida electoral por Tandil, su ciudad natal, donde asistirá junto a la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal al lanzamiento de la campaña del oficialismo en la quinta sección electoral. Ya en el último tramo de cara a las PASO, el Presidente concentraría sus actividades en Córdoba, Santa Fe, la provincia y la Ciudad de Buenos Aires.

UNA RELACIÓN DE “AMOR-ODIO”. En la entrevista, Macri minimizó los tironeos con Schiaretti. Aclaró que “más allá de todas las cosas que se digan”, trabajó “muy bien” con el mandatario provincial “en estos 18 meses”. “Córdoba pasó de ser una provincia discriminada a ser una provincia que ha tenido toda la atención, todo el centralismo en la estrategia de desarrollo que necesita la Argentina, porque Córdoba es un motor fundamental de nuestro país”, remarcó.

 

Macri y Schiaretti bailaron cumbia en noviembre pasado en la Fiesta del Maní.

 

La relación entre ambos entró en los últimos días en una fase de tensión. Schiaretti, quien integra la “liga” de gobernadores peronistas, prometió luchar para que “la Nación deje de quedarse con recursos que son de las provincias”, molesto con Macri por haber dicho que el nivel del impuesto a los Ingresos Brutos desalentaba las inversiones. Pero a las pocas horas, obedeció y anunció una rebaja.

Schiaretti sostuvo en esa oportunidad que “al ‘cuco’ de Cristina (Kirchner) lo agranda el Gobierno nacional, porque pensó que le iba a dar resultados y lo agrandó fundamentalmente por los errores en política económica”. Pero Macri negó que su gestión haya intentado “polarizar” con la administración anterior, y enfatizó que busca sacar a la Argentina de la “situación catastrófica” en que se encontraba la economía.

En esa relación ambivalente, el Congreso de la Nación fue escenario de un gesto que apaciguó las aguas: los dos diputados que responden a Schiaretti, Ramón Bernabey y Andrés Guzmán, votaron este miércoles a favor de la expulsión de Julio De Vido, en una decisión valorada por la Casa Rosada.

“Yo  voy a seguir trabajando por los cordobeses”, afirmó Macri, y señaló que “las obras ya están en marcha”, como la circunvalación, la obra de Río Cuarto, que “ya había iniciado el Gobierno de la provincia, y estamos ayudando a que se termine”, y la obra de Villa María.

Señaló también que “hay obras en el sistema cloacal, se están haciendo obras de hábitat, más de 4 mil chicos se están incorporando a los Centros de Primera Infancia, y todo eso se está  haciendo en conjunto con el gobierno provincial, con las intendencias, y seguiremos trabajando de esa manera”.