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Kicillof: “En el terreno del combate a la pobreza nos faltó muchísimo”

El ex ministro, cabeza económica de Unidad Ciudadana, hizo autocrítica incluso por la inflación. Y aseguró que “Macri quiere destruir la industria”. Randazzo, Vallejos y la “nueva” versión de CFK.
Por 30/06/2017 17:03

Una semana después del armado de listas para las Legislativas de octubre, casi todos los espacios opositores a Cambiemos se decidieron a librar en campaña una batalla con eje en la economía y los efectos de la crisis en la población. Uno de los sectores que más fuerte salió a jugar ese partido fue el kirchnerismo, hoy devenido en el nuevo frente Unidad Ciudadana (UC), con Cristina Fernández a la cabeza. Fue, a la vez, el más cuestionado por el oficialismo a raíz de la herencia en muchas cuestiones vinculadas al bolsillo y a la situación macro económica del país.

Axel Kicillof, ex ministro de Economía, es referente central en la materia dentro de UC. Junto a CFK, ideó la propuesta de 15 puntos que actuó como una especie de lista de mandamientos del nuevo partido de cara a las elecciones y al después. El diputado nacional por el extinto sello del Frente para la Victoria (FPV) habló con Letra P en una entrevista particular, en la que contó detalles de los orígenes de la remozada campaña de Cristina, iniciada en el acto de Arsenal, realizó una “despiadada” autocrítica sobre los errores del gobierno anterior. Cuestionó fuertemente a Mauricio Macri en varios frentes. Y hasta se refirió a dos temas muy en el candelero: la defensa a Amador Boudou por parte de la primera candidata a diputada nacional por UC, Fernanda Vallejos, y su percepción sobre Florencio Randazzo, ministro con el que compartió gabinete y quien encabeza uno de los espacios que pretende robarle votos al kirchnerismo decepcionado.

 

BIO. Fue ministro de Economía y Finanzas Públicas desde el año 2013 hasta el fin del mandato de Cristina Fernández, en diciembre de 2015. Antes, en 2011, había ocupado el cargo de secretario de Política Económica. Luego de la estatización de los fondos de pensión, fue director por el Estado en YPF y Siderar, la firma del grupo Techint. Es licenciado y doctor en Economía por la Universidad de Buenos Aires y escribió varios libros. Uno de ellos, el más reconocido, “De Smith a Keynes: siete lecciones de Historia del Pensamiento Económico. Un análisis de las obras originales”. Hoy ocupa una banca como diputado nacional elegido por el Frente para la Victoria.

 

 

-¿Cómo encaran la campaña ya definidas las listas de candidatos?

-Unidad Ciudadana coincidió con lo que se dijo que sería una propuesta para el período legislativo 2017-2019. No se presentó un programa de gobierno para el 2019, sino una propuesta vinculada a la situación que está viviendo la Argentina. Primero se plantea una caracterización de lo que está ocurriendo en el terreno de la política económica, que lo hemos caracterizado como un clásico programa neoliberal: de ajuste salarial, ajuste fiscal, apertura económica, liberalización financiera y endeudamiento externo. Donde hay sectores que uno tras otro van sufriendo castigo, son víctimas de las políticas de este Gobierno. Yo creo que hay un elemento importantísimo de la campaña que es mostrar la realidad social, lo que está produciendo el modelo económico de Macri. Que, primero, va a contramano con lo que Macri prometió en campaña. Y luego tiene que ver con lo que pasa en Argentina con los jubilados, con los científicos, con los empresarios, a los que se les prometieron cosas que no se cumplieron.

-Ya que menciona  a los empresarios, ¿lo sorprendió que Macri dijera que se sintió poco acompañado por esos sectores?

“Con la cuestión de la corrupción, la posición de nuestro espacio es muy clara: los corruptos tienen que ir presos. Sean del Estado, porque fueron corrompidos, o sean los corruptores del sector privado”. 

-Me parece que es mutuo. Si uno habla con los empresarios, los sectores incluidos son pocos. La gran masa de empresarios argentinos que votó en gran mayoría a Macri pensando que el Macri empresario iba a favorecer a las empresas, ha sido traicionado. Macri habla (de falta de acompañamiento) por el hecho de que no se han producido grandes inversiones internacionales y mucho menos locales. Ahora, hablando de la teoría económica que funciona, ¿quién va a invertir en una economía que no tiene consumo? ¿Invertir para producir qué, que compra quién? Es una quimera, un verso.

-Volviendo a lo político, el acto de CFK en Arsenal mostró una estética nueva, a la que muchos compararon con un acto del PRO…

-A los que tengan interés genuino por el tema, incluso a los publicistas y al propio Gobierno, que salieron a decir que esto era una copia del macrismo, los invito a que entren a Youtube y busquen el cierre de la campaña de 2011 y de 2007 de Cristina.

Es exactamente el mismo principio, con una diferencia: el hecho de usar un poco la campaña para trabajar en mayor cercanía de lo que te da ser Gobierno. Porque a mí mismo me pasa en primera persona, estuve recorriendo bastante la Provincia y el interior, y uno tiene una forma de escuchar y vincularse con la gente cuando es gobierno y cuando es oposición. Esta idea de remitir un poco más a los sentimientos, poder hablar con la gente de carne y hueso como dice Cristina, es algo que ya usó CFK en su campaña. En 2007 hace pasar al escenario a un científico, pero que estaba repatriado por lo que hacía desde la política pública, ahora llama a un científico que se quiere ir del país. Hoy el Estado se ha vuelto un Estado que no ayuda, que no apoya, que no acompaña.

“El programa del Gobierno es un clásico programa neoliberal: ajuste salarial, ajuste fiscal, apertura económica, liberalización financiera y endeudamiento externo.”

-¿Cuál va a ser su rol en la campaña?

-Fui electo diputado por la Ciudad de Buenos Aires en 2015, a mi quedaban dos años y medio, no me toca ser candidato, pero he pasado un año y medio en el cargo sin encerrarme en mi banca. Aprovechando el hecho de que habiendo sido ministro y teniendo familiaridad con los datos, con lo que hicimos, y con lo que está pasando, recorrer y hablar con gente. Charlar un poco sobre cuál es el programa económico en la vinculación con la gente. Voy a hacer eso también en la campaña de este año.

-Desde el macrismo y otros espacios le recriminan al kirchnerismo por su falta de autocrítica en materia económica. ¿Cuál es la suya?

-Mi autocrítica con lo que hicimos es despiadada. Primero porque ésa es mi forma de ser. Y creo que cualquier argentino, ocupe el lugar que ocupe, sabe que si no es crítico de uno mismo no se mejora y no puede hacer las cosas. Hilando un poco fino, creo que nos faltó muchísimo en doce años de gobierno, pero porque en buena medida nos propusimos objetivos muy elevados. Por ejemplo, nos planteamos desde esa crisis enorme del 2001, cuando el país era un desastre, reinduistrializar el país. Y creo que para la provincia de Buenos Aires era un dato central esto, era un gobierno que hizo intentos muy grandes de inclusión social, de crecimiento económico, de redistribución del ingreso y de reindustrialización. Y nos fue en muchas cosas muy bien y en otras nos costó muchísimo. Y hay cosas que también se hicieron mal.

“De Randazzo lo único que puedo decir es que, mientras éramos compañeros, no voy a decir que era más cristinista que yo, pero por ahí andaba”.

En el terreno de la industrialización, la integración regional, y en el terreno del combate a la pobreza también nos faltó muchísimo. Se hicieron muchísimas cosas bien y yo no estoy haciendo unilateralmente autocrítica, sino un balance: cosas que se hicieron bien, cosas que se hicieron mal, cosas que faltaron. Tenemos que hacer una autocrítica que parte de la evaluación del gobierno actual también. Macri intenta plantear que terminamos un gobierno desastroso, repudiado. Y si uno mira el resultado electoral, Macri ganó por un punto. Uno tiene muchas críticas para hacer, pero el punto de partida es que Macri viene a hacer neoliberalismo. Ergo, las críticas de Macri son desde el neoliberalismo. La crítica que quiere oír Macri de nosotros es que no aplicamos el programa que está aplicando él, que no abrimos la economía, que no generamos la bicicleta financiera, no le pagamos a los buitres más de lo que pedían. Esas son las críticas, pero cuando yo respondo que nos faltó industrializar Macri dice que no es autocrítica, porque él no quiere industrializar, quiere destruir a la industria.

“La gran masa de empresarios argentinos que votó en gran mayoría a Macri pensando que el Macri empresario iba a favorecer a las empresas, ha sido traicionado”. 

-Pero yendo a cuestiones de agenda común, como la inflación, la alteración de estadísticas del Indec…

-Nos faltaron muchísimas cosas. Yo diría, por ejemplo, la inflación. Nosotros desde 2014 fuimos a una devaluación, hasta el 2015 bajamos la inflación a la mitad sin ajustar y con un salario yendo por encima siempre. ¿Qué es lo que hizo Macri? Prometió terminar con la inflación en quince días, lo dijo en un spot de campaña, y su receta es el ajuste, la caída del salario y el desempleo. Y así y todo duplicó la inflación. Creo que a nosotros también nos faltó seguir bajando la inflación, pero tratábamos de hacerlo con Precios Cuidados, con Ahora 12, trabajando y controlando a los supermercados. Lo contrario a lo que hace Macri, que es dejar que haya un festival de precios.

Hay una agenda común, coincido en que faltó, de hecho desde el primer día yo dije que nuestra tarea era bajar la inflación y no terminamos con esa tarea. Pero Macri interrumpió nuestra tarea, hizo lo contrario y la inflación fue el doble.

 

 

-Convengamos que las declaraciones de Vallejos sobre la corrupción y el caso Boudou no suman mucho a la idea de un espacio que hace autocrítica…

-Con la cuestión de la corrupción, la posición de nuestro espacio es muy clara: los corruptos tienen que ir presos. Sean del Estado, porque fueron corrompidos, o sean los corruptores del sector privado. Tienen que ir presos. Con una Justicia que no sea corrupta y no tenga doble vara. Pero después uno puede comunicar las cosas de una manera, y sé cómo actúan los medios con nuestros dirigentes. Pero el punto es ese, los corruptos tienen que ir presos, por eso pedimos que se investiguen todas las licitaciones de obra pública de nuestro gobierno. El macrismo no lo quiere hacer porque sabe que van a aparecer más empresarios que funcionarios, como es el caso Odebrecht. Lo único que sabemos de Odebrecht es que el único socio en Argentina es Macri. Investigar a Odebrecht es investigar a Macri y Arribas.

-¿A Vallejos la conocía?

-Sí. Fue alumna mía en la facultad. Le llevo cómo diez años.

-¿Comparte lo que dijo?

-No vi la declaración, la verdad que no pude escuchar. Sí leí lo que dicen los medios, pero no puedo opinar sin escuchar la declaración textual. Porque yo muchas veces fui víctima de los manejos de los medios. Pero no digo ni una cosa ni la otra. Es una excelente economista y además ha tenido ya bastante participación en la discusión económica.

“Mi autocrítica con lo que hicimos es despiadada. Hilando un poco fino, creo que nos faltó muchísimo en doce años de gobierno, pero porque en buena medida nos propusimos objetivos muy elevados”. 

-Por lo bajo, en el espacio de Randazzo (Cumplir) afirman que además de cuestionar a Macri pretenden quedarse con votos del votante kirchnerista defraudado por el gobierno de Cristina. ¿Cómo lo analizan?

-Yo no quiero hablar mal ni calificar a ningún compañero. Randazzo fue ministro de Cristina pero además fue compañero mío en el gabinete nacional y todavía no lo he oído declarar. No sé bien cuál va a ser la orientación de su campaña. Lo único que puedo decir es que mientras éramos compañeros y él quería ser candidato a presidente, no voy a decir que era más cristinista que yo, pero por ahí andaba. Y esa es la última vez que hablé con él. Tenía una posición muy crítica para con el candidato de nuestro espacio (Daniel Scioli). Él se presentaba como el más kirchnerista, como el más defensor de nuestro modelo. En ese momento no conocía cuáles eran sus críticas, y no estoy diciendo que no las tuviera. En ese momento lo criticaba fuerte a Scioli por no defender suficientemente a nuestro gobierno.

-Por último, ¿está de acuerdo con que el bono de 100 años sea una causa dirimida en el ámbito judicial?

-Hay dos sintonías. Es una operación financiera a la que todos los especialistas de cualquier tendencia califican de lamentable. Porque es una tasa de interés muy alta y estamos acordando por 100 años., Y tiene una tasa de salida muy inconveniente para argentina. Y es, además, injustificado. Muy pocos países lo han hecho, y los que se embarcaron lo trataron de hacer cuando tenían una tasa de interés muy baja. Nosotros lo hicimos y a los pocos días bajó la tasa. Por eso hemos citado al ministro para que lo explique en el Parlamento.