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El gobernador Cornejo quiere obligar a los presos a trabajar

Promoverá una reforma para que el trabajo en los penales deje de ser opcional. No habló de los salarios que percibirán. No quiere más “cárceles de máxima ociosidad”.
Redacción 01/05/2017 13:49

El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo (Cambiemos), anunció este lunes que promoverá la modificación de una ley a fin de "obligar" a las personas privadas de su libertad a trabajar para terminar con las “cárceles de máxima ociosidad”. No dio detalles, el mandatario, de los salarios que percibirán esos trabajadores.

 

 

Al inaugurar el 177 período de sesiones ordinarias de la Legislatura provincial, el dirigente radical, que identificó su administración con lo que llamó la "revolución de lo sencillo" e inundó las redes sociales con propaganda en este sentido, dijo que impulsará la modificación de la ley de Ejecución de la Pena Privativa de la Libertad.

 

 

El objetivo de Cornejo es " revisar la vida dentro de los penales” en su convicción de que “las cárceles necesitan orden” y que, para lograrlo, son necesarios “nuevos instrumentos para trabajar", subrayó.

La intención, resumió, es terminar con las cárceles de "máxima ociosidad", ya que la permanencia inactiva de los detenidos se convierte en un "privilegio", opinó. "No tienen la misma obligación de trabajar que los ciudadanos decentes", calificó, y evitó mencionar cuál es la ley que obliga a los ciudadanos libres a tener un empleo.

Cornejo lamentó que "la jurisprudencia conocida como garantista hizo que hasta ahora la ley fuera el piso de los derechos para las personas privadas de la libertad. Cada vez se les otorgó más y más ventajas, de manera que el trabajo dejó de ser una obligación y se convirtió sólo en una opción", dijo. "Esto terminó generando la ociosidad indeterminada con gravísimas consecuencias para la vida del penal y, lo que es más importante, para la vida misma de los internos y sus posibilidades de reinserción en la sociedad", argumentó.

Cornejo no hizo menciones a los salarios que –como los demás trabajadores- percibirán los internos como retribución por sus labores.

Durante el segundo mandato de la presidenta Cristina Fernández, la oposición de entonces cuestionó duramente el hecho de que los internos de los penales federales que trabajaban durante sus condenas cobraran un salario similar al mínimo, vital y móvil.