Tierra del Fuego: la isla que ensambla electro, a punto de ser 100% importadora
La UOM alertó sobre despidos en Mirgor, la empresa que Macri fundó con su amigo Nicolás Caputo. Es el primer hito del debate interno en el Gobierno sobre qué hacer con ese negocio.
La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Tierra del Fuego dio la primera señal de alerta de un fenómeno que irá en expansión: el achicamiento de las plantillas de las empresas electrónicas que ensamblaban productos en la isla. Como en tantos otros temas, el Gobierno mantiene aguas dividas por qué hacer con el régimen de fomento impositivo a las plantas que funcionan en Rio Grande. Pero la posición que viene triunfando es la del ministro de la Producción, Francisco Cabrera, en detrimento del pedido de gradualismo de otros funcionarios económicos. Al inicio de la gestión Cambiemos, la duda era más profunda, dado que el amigo de la infancia de Mauricio Macri, Nicolás Caputo, era uno de los tres más grandes grupos que producían dentro de ese sistema. Pero hay hechos que empiezan a mostrar una tendencia que conjuga el deseo de reconvertir industrias que no sean competitivas sin ayuda del Estado y la necesidad del Gobierno de dejar de desembolsar capital en Tierra del Fuego para bajar el déficit. Cabe destacar que, para este año, las partidas de subsidio no se han alterado, pero la discusión está puesta en qué pasará en 2018.
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Paradójicamente, el secretario de Organización de la UOM Río Grande, Ángel Gordillo, confirmó que la firma IATEC -perteneciente al Grupo Mirgor, fundado por Macri y Caputo- tiene decidido desvincular trabajadores contratados a raíz de la paralización de líneas que fabricaban celulares Samsung. En declaraciones a la agencia DyN, explicó que “la firma IATEC, que es parte del Grupo Mirgor, ya manifestó que hay varias líneas que van a dejar de producir y, por lo tanto, va a caer una cantidad de contratos. La realidad es que no sabemos exactamente cuántos, lo que estamos haciendo -como organización y como cuerpo de delegados- es discutir con la empresa para tratar de que sea la menor cantidad posible".
El argumento de la empresa es "que van a dejar de producir en algunas líneas de celulares, que es donde los compañeros están trabajando hoy. Esta situación ya fue informada a los trabajadores en asamblea, pero el número final no lo tenemos porque estamos abocados a que sea la menor cantidad posible", respondió sobre la posibilidad de que queden desvinculados unos 400 trabajadores, como trascendió en un primer momento.
Vale decir que el rol sindical en este embrollo es de cuidado. La UOM confronta poco pensando más en la conservación de puestos de trabajo. El gremio sabe en qué va a terminar el régimen de fomento. Tiene indicios, como el aval oficial para importar computadoras y celulares terminados. Para la idea de reconversión del Gobierno para las plantas productoras, se necesita la reducción en la cantidad de empleos que se contrataron para una intención bastante más pretensiosa: la de instalar allí un Macao argentino.