El año electoral

Congreso 2017: Cambiemos promoverá consensos y el PJ, la agenda del empleo

El oficialismo quiere transitar este período sin sobresaltos en materia legislativa y retomar proyectos que quedaron pendientes de 2016. El peronismo va por la protección del trabajo.

Tendrán la mirada puesta en las urnas. Como sucede en cada año electoral, el Congreso quedará sumergido en 2017 en tensiones entre el oficialismo y la oposición, que buscarán sacar el mayor rédito político posible de la discusión legislativa. Para Cambiemos, el objetivo central será transitar el tiempo hasta las elecciones sin sobresaltos. Los operadores del Ejecutivo buscarán “temas de consenso” y procurarán no llegar al recinto sin tener el éxito asegurado. En la vereda de enfrente, el peronismo se prepara para instalar una agenda que tendrá como prioridad la protección del trabajo.

 

“Nosotros solo vamos a buscar temas de consenso. La agenda más compleja la van a querer imponer ellos”, define a Letra P una de las espadas de Cambiemos en el Congreso. Entre los proyectos que buscará priorizar el oficialismo están aquellos que quedaron pendientes en 2016, como la ley de emprendedores, ley de tarjetas, tres normas vinculadas a seguridad  (otorgamiento de libertades en proceso penal, protección de víctimas del delito y aumento de penas para la portación ilegal de armas), ley de mercado de capitales y la aprobación de acuerdos comerciales con Brasil y Egipto, entre otros.

 

Para contentar a los socios radicales y a la siempre inquieta Elisa Carrió, el Ejecutivo ya dio órdenes de impulsar la ley que crea el Tribunal Nacional de Defensa de la Competencia, que fue presentada en 2016 por la líder de la Coalición Cívica y por el presidente del interbloque, Mario Negri pero que aún no fue siquiera discutida en comisiones. Para preservar los acuerdos parlamentarios que le dieron satisfacción en 2016, el oficialismo intentará darle tratamiento a leyes de otros bloques, como es el caso del proyecto sobre Marina Mercante, que impulsa el presidente del bloque Justicialista, Oscar Romero, y que será tenido en cuenta en 2017.  

 

En cuanto a las sesiones, la estadística marca que en años electorales la cantidad de reuniones desciende a la mitad que en aquellos que no lo son. Mientras que en 2016 la Cámara de Diputados celebró 23 debates en el recinto, en el Senado hubo 22. En 2017, se estima, habrá alrededor de una decena en cada Cámara, salvo que la oposición logre convocar más, un intento que el oficialismo ya da por descontado. 

 

El peronismo buscará instalar desde el Congreso temas con impacto directo en el electorado.  “Vamos a impulsar una agenda fuerte en temas de defensa del trabajo, de la industria nacional y en defensa de las importaciones”, contó a Letra P un senador del PJ que confirma que el bloque buscará estar “en sintonía” con la CGT y la marcha convocada para el 7 de marzo. Otro importante dirigente del peronismo en Diputados fue más allá.

 

"Se está pensando en algo para proteger el empleo parecido a lo que fue la ley antidespidos, aunque no puede ser exactamente igual", explicó. Los distintos bloques que integran el peronismo y el panperonismo - Frente para la Victoria, bloque Justicialista y massismo - intentarán dejar de lado las fuertes diferencias internas para coordinar estrategias. "Sería ideal aplicar el modelo Ganancias, con todos juntos. Veremos si se puede", le dijo a Letra P un diputado kirchnerista en el mes de enero. La idea quedó desdibujada con las fuertes tensiones que desató la sanción de la ley de Riesgos de Trabajo, en la que diputados del FpV terminaron a los gritos con los legisladores del massismo y el bloque Justicialista en pleno recinto.  

 

La bandera del oficialismo quedará plantada por el propio presidente Mauricio Macri, en la Asamblea Legislativa del 1 de marzo, con el discurso que dará inicio a las sesiones ordinarias. Será la señal de largada para el comienzo de la pulseada legislativa que promete momentos de tensión durante el año electoral.

 

 

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