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Admitió que el Presidente acertó en el diagnóstico, pero advirtió que por sus propias restricciones los cambios serán “en cámara lenta”. Cuáles son esos obstáculos, según el economista.
Redacción 09/11/2017 11:04

“Timorata”: ese fue el calificativo que eligió Miguel Ángel Broda, integrante del “club de los economistas por derecha”, para describir la manera en que el Gobierno encaró el plan de reformas para sus próximos dos años de mandato.

En una extensa entrevista con radio Mitre, que fue más parecida a un monólogo, el especialista reconoció que el presidente Mauricio Macri acertó en el diagnóstico económico, pero sostuvo que por sus propias restricciones los cambios serán “en cámara lenta”.

Como señaló Letra P, Broda es el único de los “ultra” a quien el Gobierno tiene respeto a pesar de sus críticas, a diferencia de otros economistas que conforman ese pelotón, como Miguel Boggiano, José Luis Espert y Javier Milei.

 

 

“Esta es una reforma timorata por las restricciones que se impone el poder político”, sostuvo Broda, al explicar que “dentro de la visión del Gobierno hay valores relevantes que condicionan el diagnóstico” de la economía.

Para el economista, “la primera restricción a la utilización de remedios adecuados, es una decisión política de no bajar el gasto público en términos reales. La idea básica de Cambiemos, un partido de centro alejado del neoliberalismo, es que el gasto público en términos reales no puede bajar”.

“Esta primera restricción de que el gasto no puede bajar -prosiguió Broda- impone una segunda restricción: como no puede bajar y tenemos una altísima presión tributaria e igual tenemos déficit, tenemos que salir a ‘manguear’ afuera”.

En ese razonamiento, el experto analizó que “la segunda restricción implica que tenemos que demostrar que, por lo menos para adelante, tenemos que bajar el déficit fiscal, porque sino no nos van a seguir prestando”.

Fue así como Broda aseguró que “estas dos restricciones condicionan el diagnóstico, y la reforma permanente en términos generales por estas dos restricciones, es tímida y en cámara lenta”. En otras palabras, dijo, “es un escalón en la correcta dirección, pero no nos asegura el éxito”.

“Es ilusionante tener un presidente que tiene un buen diagnóstico, pero ha empezado de una manera lenta y timorata”, insistió Broda en diálogo con el periodista Marcelo Longobardi

Broda, del “club de los ultras”, llamó “timoratas” a las reformas de Macri

Admitió que el Presidente acertó en el diagnóstico, pero advirtió  que por sus propias restricciones los cambios serán “en cámara lenta”. Cuáles son esos obstáculos, según el economista. 

“Timorata”: ese fue el calificativo que eligió Miguel Ángel Broda, integrante del “club de los economistas por derecha”, para describir la manera en que el Gobierno encaró el plan de reformas para sus próximos dos años de mandato.

En una extensa entrevista con radio Mitre, que fue más parecida a un monólogo, el especialista reconoció que el presidente Mauricio Macri acertó en el diagnóstico económico, pero sostuvo que por sus propias restricciones los cambios serán “en cámara lenta”.

Como señaló Letra P, Broda es el único de los “ultra” a quien el Gobierno tiene respeto a pesar de sus críticas, a diferencia de otros economistas que conforman ese pelotón, como Miguel Boggiano, José Luis Espert y Javier Milei.

 

 

“Esta es una reforma timorata por las restricciones que se impone el poder político”, sostuvo Broda, al explicar que “dentro de la visión del Gobierno hay valores relevantes que condicionan el diagnóstico” de la economía.

Para el economista, “la primera restricción a la utilización de remedios adecuados, es una decisión política de no bajar el gasto público en términos reales. La idea básica de Cambiemos, un partido de centro alejado del neoliberalismo, es que el gasto público en términos reales no puede bajar”.

“Esta primera restricción de que el gasto no puede bajar -prosiguió Broda- impone una segunda restricción: como no puede bajar y tenemos una altísima presión tributaria e igual tenemos déficit, tenemos que salir a ‘manguear’ afuera”.

En ese razonamiento, el experto analizó que “la segunda restricción implica que tenemos que demostrar que, por lo menos para adelante, tenemos que bajar el déficit fiscal, porque sino no nos van a seguir prestando”.

Fue así como Broda aseguró que “estas dos restricciones condicionan el diagnóstico, y la reforma permanente en términos generales por estas dos restricciones, es tímida y en cámara lenta”. En otras palabras, dijo, “es un escalón en la correcta dirección, pero no nos asegura el éxito”.

“Es ilusionante tener un presidente que tiene un buen diagnóstico, pero ha empezado de una manera lenta y timorata”, insistió Broda en diálogo con el periodista Marcelo Longobardi