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"No hay un plan de desarrollo para Tierra del Fuego, solo un plan de ajuste"

El diputado nacional habla sobre la pérdida de puestos de trabajo que generaría el nuevo régimen tributario. Dice que la buena relación de Bertone con la Rosada no llevó ningún beneficio a la isla.
Por 04/11/2017 14:11

El proyecto de reforma tributaria anunciado por el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, que elimina los impuestos internos a los televisores, celulares y otros productos electrónicos generó un cimbronazo en Tierra del Fuego, donde se concentra su fabricación. La gobernadora Rosana Bertone aseguró que la aprobación del plan significaría "la disolución territorial" de la isla y convocó a una reunión multisectorial para defender el régimen de promoción industrial, de la que participaron todos los sectores políticos, representantes de empresarios y sindicatos.

El diputado nacional por el Frente para la Victoria Martín Pérez, que encabezó la lista del Frente Ciudadano y Social que resultó ganadora de la elección del 22 de octubre, formó parte de la reunión y firmó un compromiso para defender la industria local. En diálogo con Letra P, Pérez explicó el impacto que tendría la reforma tributaria en la isla, dijo que Cambiemos no tiene "un plan de desarrollo para Tierra del Fuego sino solo un plan de ajuste" y respaldó al reclamo de la gobernadora peronista Bertone, aunque criticó su buena sintonía con la Rosada. "No observo cuáles fueron los beneficios de mantener esa relación con el Gobierno nacional. Lo único que hubo hasta ahora fue pérdida de puestos de trabajo", dijo.

 

 

-¿Cuál es su lectura sobre los anuncios del Gobierno nacional y qué impacto tendrían para Tierra del Fuego?

-Esto comenzó con los anuncios del lunes, de Mauricio Macri, que tienden a llevar adelante un ajuste muy fuerte en todo el país y que obviamente iba a impactar en Tierra del Fuego. Al día siguiente el ministro Dujovne anunció que pensaban bajar la tasa de impuestos internos, del 17 por ciento al cero. Eso afectaría 9.600 puestos de trabajo en la provincia de manera directa, más todo lo que significaría de manera indirecta. La industria manufacturera abarca más o menos el 35 o 38 por ciento del PBI de la isla.

-La gobernadora reaccionó al anuncio y rápidamente convocó a una mesa multisectorial de trabajo.

-Sí, yo celebro el diálogo, me parece saludable. Hay una posición unificada en el daño que significaría para Tierra del Fuego. Inclusive firmaron diputados, legisladores y concejales de Cambiemos. Pero también digo que esto no se agota solamente en los impuestos internos. La provincia no debería respaldar el ajuste estructural, porque uno ha observado a lo largo de este tiempo de mucho acuerdo entre el gobierno de la provincia y el nacional.

 

 

-Ustedes formaron parte del oficialismo y después rompieron con la gobernadora Bertone. ¿Su crítica es respecto de la buena relación de la provincia con la Nación?

-Nosotros no compartimos la mirada que tuvo ella este tiempo sobre todas y cada una de las medidas que tomó el Gobierno nacional. Esta situación se vivió en particular con el pago a los fondos buitre. Nos castigaron duramente en la provincia por no haber acompañado esa ley. Nos decían que había que votarla porque iba a significar una lluvia de inversiones y obra para Tierra del Fuego. Sin embargo la provincia no recibió ninguna obra y fue una de las más golpeadas por las políticas del Gobierno nacional.

-Con un alto crecimiento del desempleo.

-Ya se perdieron 6.500 puestos de trabajo directo en la industria con la reducción a cero del arancel de computadoras. Y los sectores que se dedican a la extracción de recursos naturales, como la madera y la turba, fueron muy golpeados por la caída de la actividad económica, la caída del consumo y la apertura de importaciones. El pueblo de Tierra del Fuego convalidó nuestras críticas hace dos semanas en las elecciones.

-El Gobierno dice que la economía de la provincia no puede depender únicamente de la industria y de unas pocas empresas, que debe diversificar la actividad.

-Esa es una gran falacia y un gran cuento que nos ha querido instalar el oficialismo desde diciembre de 2015. La reconversión de la que habla Macri significó la pérdida de 6.500 puestos de trabajo y una industria que no se ha reconvertido en nada. No hay ningún plan de reconversión y de desarrollo para Tierra del Fuego, lo que hay es un plan de ajuste.

-¿Qué busca el Gobierno entonces?

-Lo que quiere el Gobierno nacional desde una mirada estrictamente fiscalista es terminar con el régimen de promoción industrial. Yo espero que esta medida no signifique una presión política para decirnos "o votan esto la reforma laboral o el ajuste jubilatoria o Tierra del  Fuego queda sin beneficios impositivos". No me sorprendería que sucediera eso.