El sinceramiento. ganadores y perdedores

La clase media es la franja de usuarios más castigada por el tarifazo del gas

La “corrección” mantiene los beneficios para la población más pudiente del área metropolitana. Mejora la ecuación en sectores más vulnerables, porque se amplía la cantidad de subsidiados.

 

Es verdad que el crudo y tempranero invierno con temperaturas promedio de entre 4 y 6 grados más bajas no ayudaron a gastar menos. Al contrario,  aceleraron el consumo hogareño de sistemas de calefacción. El gas es el insumo más utilizado y, después de la resolución que establece un tope de 400% a las subas, se definen nítidamente tres sectores entre ganadores y perdedores: para los más acomodados, como residencias de barrios pudientes de la Ciudad de Buenos Aires, que pagaban facturas bimestrales de $50, el “tarifazo” las llevará a módicos $200. En cambio, para un usuario de clase media del interior del país que tiene una casa sin lujos para una familia tipo y usa calefón o termotanque y dos o tres estufas, el problema es serio.

 

Este último grupo abarca a vastas zonas del país que ya venían pagando boletas que sufrieron, en la medición del bimestre julio-septiembre de 2015, subas del 700% en la tarifa (el metro cúbico pasó de costar 22 centavos a $1,60). Este sector ya hizo frente el año pasado –tal como adelantó Letra P- facturas cercanas a los $2.000. Si consumieran lo mismo, hoy tendrían que pagar $10.000, que surgen de la suba del 400% más los $2.000 que gaste, según confirmaron a este medio fuentes de una de las empresas prestatarias del servicio.

 

Y los premios por consumir menos parecen, hasta ahora, una encerrona para los usuarios, porque se ven obligados a hacerlo año tras año para supuestamente ser premiados, cosa que en la práctica no pasa y, además, no se aplica a la hora de facturar.

 

Un usuario de la zona del Gran La Plata que redujo su consumo casi un 50% en 2016 contra igual período de 2015 (de 321 m3 a 211 m3) pagó $250 el año pasado. Este año ya tuvo que desembolsar $996,56 en la zona en que el servicio lo brinda Camuzzi Gas Pampeana.

 

En cambio, un usuario del barrio porteño de Liniers pagó el último bimestre una factura de $50 pesos para un departamento de tres ambientes con calefón, tres estufas y un consumo no muy diferente al de GBA o el interior. Este tipo de usuarios privilegiados –algunos de las zonas más pudientes, como Recoleta o barrio Parque- pagarán un “tarifazo” de $200.

 

Para los más postergados hay mejoras. Casi un tercio de los hogares que tienen acceso a la red de gas tendrán tarifa social, que reemplaza a un esquema más injusto de subsidios discrecionales que se aplicaba hasta ahora. Incluso se agregó geográficamente a zonas vulnerables, es decir, barrios enteros que pagarán tarifa social más allá de lo que se les facture. También ingresarán aquí personas o grupos familiares con ingresos inferiores a dos salarios mínimos, jubilados, discapacitados y pensionados.

 

El sistema de ahorro es el más difuso de todo lo anunciado. “El esquema dispuesto por el Gobierno exige un ahorro del 15% o más para tener un descuento en las boletas. La bonificación se aplicará sólo sobre el valor del metro cúbico y no sobre el cargo fijo y los renglones de transporte y distribución, y será del 20% para los que utilizan más de 1.800 metros cúbicos anuales, del 30% para los que usan entre 1.001 y 1.800 y del 50% para los que gastan hasta 1.000 metros cúbicos anuales”, dice la reglamentación. Por el momento, no se cumplió.

 

Martín Menem, junto al diputado Luis Picat e intendentes del Gran Córdoba.
Diputados: Ramiro Gutierrez presentó su proyecto para la reutilización social de bienes decomisados.

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