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Interna peronista y lealtad massista con beneficios le dieron el Presupuesto a Vidal

La Cámpora no consiguió la Defensoría. Se la quedan Insaurralde y Katopodis. La comparten con el FR. La rosca fue frenética: duró 12 horas. Los intendentes se llevaban garantía de caja.
Por 21/12/2016 23:33

Pasó un año desde la ruptura en el debate del Presupuesto 2016 y el peronismo no logró la unidad. Otra vez, votó dividido la norma que establece el cálculo de recursos y gastos de la provincia de Buenos Aires, lo que volvió a darle a la gobernadora María Eugenia Vidal, en la noche profunda de este miércoles, dividendos políticos. Poco antes de la medianoche, el Senado aprobó la iniciativa y la giró a Diputados, que la debatió en la plena madrugada de este jueves. 

Para conseguir el acompañamiento peronista que necesitaba, la mandataria cedió la Defensoría del Pueblo y habilitó el tratamiento de un proyecto que crea las figuras de dos nuevos defensores adjuntos. En total habrá cuatro defensores: el ex sciolista Guido Lorenzino (Grupo Esmeralda) será el titular del organismo y Walter Martello (Frente Renovador), el adjunto. El Defensor General queda vacante, el adjunto en Derechos Humanos será el radical Marcelo Honores (actual interino) y el adjunto en Derechos Sociales, Eduardo Ancona (Movimiento Evita).

Además, Vidal aceptó bajar considerablemente el endeudamiento que había solicitado en el proyecto original ($94.000 millones). Al final, quedaba autorizada a emitir por $52.000 millones, incluso menos de lo que había negociado para el primer ejercicio de su mandato ($60.000 millones).

En las últimas 48 horas, los intendentes peronistas tomaron la ciudad de La Plata para cerrar una posición común, pero no lo lograron. Cerca de las 22 de este miércoles, luego de doce horas de reuniones interminables, los bloques PJ bajaron al Senado a sesionar, pero el Frente para la Victoria no. Disconformes por la definición de la nueva grilla de autoridades de la Defensoría del Pueblo, el kirchnerismo no acompañó la votación del Presupuesto y del endeudamiento. 

RANDAZZO NO PUDO. El ex ministro del Interior instó durante toda la negociación a trabajar en unidad. Lo hizo pensando en su potencial respaldo interno para las elecciones 2017. Algunos intendentes se le dieron vuelta en el medio de las conversaciones y no pelearon la vicepresidencia de la Cámara de Diputados, que quedó para el Frente Renovador, como lo establecía el acuerdo original entre Vidal y el líder de ese espacio, Sergio Massa. No obstante, “El Flaco” no se quedó con las manos vacías: retuvo la vicepresidencia primera del cuerpo para el actual ocupante de ese sillón, Marcelo Feliú. En tanto, Jorge Santiago (GEN) será el vice segundo y Patricia Cubría (Peronismo para la Victoria, el bloque del Movimiento Evita), la vice tercera.

TRAS GANANCIAS, MASSA ALINEADO. En todo este último mes, el espacio del tigrense se mostró dialoguista en territorio provincial, mientras que en la Nación fue a la confrontación sobre todo con el proyecto para modificar el impuesto a las Ganancias. Resultado: logró entrar a la Defensoría del Pueblo con Martello y, pese a la presión del peronismo, Cambiemos le respetó el acuerdo. El Frente Renovador deja la presidencia de la Cámara de Diputados, que ejercía Jorge Sarghini y ahora estará al mando del vidalista Manuel Mosca, para mudarse a la vicepresidencia, que será controlada por Ramiro Gutiérrez.

EL GRUPO ESMERALDA, CON CAJA. Los intendentes que forman parte del espacio de la “renovación” peronista consiguieron lo que fueron a buscar desde un principio. Lograron el control de la Defensoría del Pueblo y recursos para sus territorios a través de un fondo para infraestructura de $8.500 millones. Se posicionan, además, dentro de la estructura del PJ. Dentro del peronismo algunos sostienen que los esmeraldas siempre respondieron a su propio juego. 

LA CÁMPORA, FUERA DEL ESQUEMA. En este mapa, el kirchnerismo salió con las manos vacías. Por eso en el Senado, el bloque del Frente para la Victoria decidió ausentarse cuando se votaron los nuevos Defensores del Pueblo y no acompañó el presupuesto; algo que sí había hecho el año pasado aunque en aquella oportunidad no votó el endeudamiento y los bloques del FpV terminaron estallando. En las últimas semanas, La Cámpora confiaba en la unidad junto a intendentes pero reclamaba lugares de poder. Le ofrecieron el lugar de Defensor del Pueblo general, pero lo rechazaron.

En Diputados el bloque kirchnerista votó dividido. La Cámpora decidió ir en contra del Presupuesto y el pedido de endeudamiento, mientras que los diputados Juan José Mussi, AnÍbal Regueiro, Marisol Merquel, Marcelo Torres, y Karina Nazabal -del mismo bloque político que los camporistas- acompañaron tanto el Presupuesto y la autorización de deuda que reclama la gobernadora Vidal. 

 

Interna peronista y lealtad massista con beneficios le dieron el Presupuesto a Vidal

La Cámpora no consiguió la Defensoría. Se la quedan Insaurralde y Katopodis. La comparten con el FR. La rosca fue frenética: duró 12 horas. Los intendentes se llevaban garantía de caja.

Pasó un año desde la ruptura en el debate del Presupuesto 2016 y el peronismo no logró la unidad. Otra vez, votó dividido la norma que establece el cálculo de recursos y gastos de la provincia de Buenos Aires, lo que volvió a darle a la gobernadora María Eugenia Vidal, en la noche profunda de este miércoles, dividendos políticos. Poco antes de la medianoche, el Senado aprobó la iniciativa y la giró a Diputados, que la debatió en la plena madrugada de este jueves. 

Para conseguir el acompañamiento peronista que necesitaba, la mandataria cedió la Defensoría del Pueblo y habilitó el tratamiento de un proyecto que crea las figuras de dos nuevos defensores adjuntos. En total habrá cuatro defensores: el ex sciolista Guido Lorenzino (Grupo Esmeralda) será el titular del organismo y Walter Martello (Frente Renovador), el adjunto. El Defensor General queda vacante, el adjunto en Derechos Humanos será el radical Marcelo Honores (actual interino) y el adjunto en Derechos Sociales, Eduardo Ancona (Movimiento Evita).

Además, Vidal aceptó bajar considerablemente el endeudamiento que había solicitado en el proyecto original ($94.000 millones). Al final, quedaba autorizada a emitir por $52.000 millones, incluso menos de lo que había negociado para el primer ejercicio de su mandato ($60.000 millones).

En las últimas 48 horas, los intendentes peronistas tomaron la ciudad de La Plata para cerrar una posición común, pero no lo lograron. Cerca de las 22 de este miércoles, luego de doce horas de reuniones interminables, los bloques PJ bajaron al Senado a sesionar, pero el Frente para la Victoria no. Disconformes por la definición de la nueva grilla de autoridades de la Defensoría del Pueblo, el kirchnerismo no acompañó la votación del Presupuesto y del endeudamiento. 

RANDAZZO NO PUDO. El ex ministro del Interior instó durante toda la negociación a trabajar en unidad. Lo hizo pensando en su potencial respaldo interno para las elecciones 2017. Algunos intendentes se le dieron vuelta en el medio de las conversaciones y no pelearon la vicepresidencia de la Cámara de Diputados, que quedó para el Frente Renovador, como lo establecía el acuerdo original entre Vidal y el líder de ese espacio, Sergio Massa. No obstante, “El Flaco” no se quedó con las manos vacías: retuvo la vicepresidencia primera del cuerpo para el actual ocupante de ese sillón, Marcelo Feliú. En tanto, Jorge Santiago (GEN) será el vice segundo y Patricia Cubría (Peronismo para la Victoria, el bloque del Movimiento Evita), la vice tercera.

TRAS GANANCIAS, MASSA ALINEADO. En todo este último mes, el espacio del tigrense se mostró dialoguista en territorio provincial, mientras que en la Nación fue a la confrontación sobre todo con el proyecto para modificar el impuesto a las Ganancias. Resultado: logró entrar a la Defensoría del Pueblo con Martello y, pese a la presión del peronismo, Cambiemos le respetó el acuerdo. El Frente Renovador deja la presidencia de la Cámara de Diputados, que ejercía Jorge Sarghini y ahora estará al mando del vidalista Manuel Mosca, para mudarse a la vicepresidencia, que será controlada por Ramiro Gutiérrez.

EL GRUPO ESMERALDA, CON CAJA. Los intendentes que forman parte del espacio de la “renovación” peronista consiguieron lo que fueron a buscar desde un principio. Lograron el control de la Defensoría del Pueblo y recursos para sus territorios a través de un fondo para infraestructura de $8.500 millones. Se posicionan, además, dentro de la estructura del PJ. Dentro del peronismo algunos sostienen que los esmeraldas siempre respondieron a su propio juego. 

LA CÁMPORA, FUERA DEL ESQUEMA. En este mapa, el kirchnerismo salió con las manos vacías. Por eso en el Senado, el bloque del Frente para la Victoria decidió ausentarse cuando se votaron los nuevos Defensores del Pueblo y no acompañó el presupuesto; algo que sí había hecho el año pasado aunque en aquella oportunidad no votó el endeudamiento y los bloques del FpV terminaron estallando. En las últimas semanas, La Cámpora confiaba en la unidad junto a intendentes pero reclamaba lugares de poder. Le ofrecieron el lugar de Defensor del Pueblo general, pero lo rechazaron.

En Diputados el bloque kirchnerista votó dividido. La Cámpora decidió ir en contra del Presupuesto y el pedido de endeudamiento, mientras que los diputados Juan José Mussi, AnÍbal Regueiro, Marisol Merquel, Marcelo Torres, y Karina Nazabal -del mismo bloque político que los camporistas- acompañaron tanto el Presupuesto y la autorización de deuda que reclama la gobernadora Vidal.