GREMIOS EN ALERTA

La CGT prevé “tiempos difíciles” y se reúne en enero para mostrar unidad

Barrionuevo agasajará nuevamente a los popes sindicales en su casa de Mar del Plata. Será un encuentro informal en el que, entre otras cosas, se hablará de la reunificación, que aún divide aguas.

Desde hace tiempo distintos líderes sindicales trabajan en la posibilidad de una unificación total de todas los gremios en la Confederación General de Trabajo. El sueño de una única CGT llevó a reuniones, encuentros, declaraciones públicas, pero aún falta para que los protagonistas se sienten cara a cara para cerrar la discusión.

 

En 9 días muchos de estos dirigentes se encontrarán en Mar del Plata, dentro de los terrenos de la casa del gastronómico Luis Barrionuevo, que nuevamente hará de anfitrión. Según pudo saber este portal, hasta allí se trasladarán, entre otros, Hugo Moyano, Julio Piumato (Judiciales) Omar Maturano (La Fraternidad), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Gerardo Martínez (UOCRA).

 

Todos ellos, indican desde su entorno, son los más comprometidos con la unidad sindical. Por la misma senda, afirman en UPCN, corre Andrés Rodríguez, que rechazó la cita porque estará de viaje para esa fecha. Restan confirmar: Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento), Carlos West Ocampo (Sanidad) y Armando Cavalieri (Comercio).

 

En rigor, quienes velan por la reunificación son los que se dejaron ver en la reunión de secretarios generales en el Hotel Castelar, cita a la que faltaron Antonio Caló (UOM), Aldo Pignanelli (SMATA) y Omar Viviani (Taxistas). “No entienden la necesidad de la unificación”, graficó, uno de los invitados al convite de la ciudad balnearia el 15 de enero.

 

Mientras el anfitrión pide hablar del impuesto a las ganancias –que Mauricio Macri les prometió eliminar- la inflación, la serie de reclamos al Gobierno nacional y dar un paso más en torno a la unificación sindical, otro sector no pone mucha esperanza en el encuentro. “El espíritu es juntarse en un ambiente más informal. Creemos que el camino a la unidad tienen que tener un poquito más de formalidad”, contó a este portal un dirigente sindical que pide acelerar las reuniones “serias”.

 

“La idea es más para asado que formalidades”, se sinceró uno de los primeros sindicalistas en confirmar asistencia. El mismo histórico gremialista destacó: “No hay que darle un marco formal. La unidad de la CGT no es sólo estar en ojotas y camisa en Mar del Plata”.

 

Los encuentros en la casa de Barrionuevo de las afueras de Mar del Plata combinan una reunión informal, charlas distendidas y una foto para la prensa hacia el final de la jornada. Generalmente, se reúnen desde temprano hasta pasadas las seis de la tarde. Almuerzan asado, juegan al truco y al sapo, aunque los más calurosos se tiran a la pileta del gastronómico.

 

Quizás por la dinámica de esos encuentros es que varios dirigentes creen que de allí no saldrá ninguna definición concreta sobre la posibilidad de unir a todas las entidades en la CGT. “Pusimos primera ya pero en el medio hay piedritas”, bramó un dirigente en referencia a Caló, Viviani y Pignanelli.

 

Por otra parte, quienes participarán del encuentro sindical marplatense aseguran que vendrán “tiempos difíciles” y esa es la razón más fuerte para coordinar la unificación gremial. “Tenemos que ser interlocutores de la sociedad con el gobierno con una sola voz y con una sola propuesta”, explicaron a este portal.

 

“Vamos a tener tiempos con dificultades y lo mejor para el país sería tener en claro como discutimos el rumbo del país, de manera unificados, y no corriéndonos por izquierda”, afirmó un secretario general que participó del plenario realizado el 18 de diciembre en la CGT Azopardo. En ese encuentro se acordó la reunión de enero y se exigió un bono a trabajadores y jubilados al Gobierno que sólo recibieron los afiliados al gremio de Camioneros.

 

En la reunión de octubre en el Hotel Castelar se adelantó algo sobre esta situación. Los líderes sindicales evaluaron y anticiparon allí que para contener el descontento social, producto de las medidas económicas de ajuste que encabezaría el PRO, se dependería mucho de la reunificación gremial.

 

El Gobierno huele una serie de “inquietudes” de los popes del sindicalismo y recibió la primera estocada de uno de sus aliados durante  el último tramo de la campaña electoral. En diálogo con Radio Del Plata, Moyano disparó sin dudar: “Se pasaron toda la campaña diciendo que iban a aumentar las fuentes de trabajo y ahora dicen que se van a perder puestos. Hay una contradicción total. Nosotros vamos a pedir lo que la inflación que ha depreciado el salario”.

 

El líder de la CGT Azopardo indicó que “si el Gobierno fue tan generoso con sacarle los impuestos al campo tiene que tener generosidad con los trabajadores”.

 

A esto se suma la futura quita de subsidios en distintas áreas, el ajuste en el sector privado y público y un escenario de devaluación que preocupa a las organizaciones gremiales.

 

De todas formas, el Ejecutivo ya ensayó una medida para dejar contentos a los sindicalistas y evitar más reproches antes de las paritarias. Como señaló el periodista Mariano Martín en el diario Ámbito Financiero, volverá a las obras sociales la suma de 26 mil millones de pesos que el kirchnerismo retuvo por años. Se trata de una caja conformada por aportes de las organizaciones de salud de las centrales sindicales. 

 

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