19|10|2021

Enacom: fin de la intervención, nombres para el directorio y edificios en danza

04 de enero de 2016

04 de enero de 2016

El decreto publicado este lunes disolvió la AFSCA y la AFTIC, dio por finalizada la labor de los interventores y modificó algunos aspectos de la ley de medios aún vigente. Críticas del sabbatellismo.

El jefe de Gabinete de la Nación, Marcos Peña, informó el miércoles 30 de diciembre, mediante una conferencia de prensa, que el Gobierno nacional presentaría un decreto que modificaría artículos de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y eliminaría la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) y la Autoridad Federal de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (AFTIC).

 

A cinco días del anuncio, el DNU se publicó en el Boletín Oficial, se disolvieron esos dos organismos y el ex secretario de Medios de la Ciudad de Buenos Aires Miguel de Godoy fue confirmado como presidente del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), el flamante órgano que absorbe las funciones de AFSCA y AFTIC y que depende del Ministerio de Comunicaciones que encabeza Oscar Aguad.

 

Además, la medida puso fin a la intervención, también avalada por un decreto. En principio, la intervención se iba a extender por seis mes, pero la publicación y entrada en vigencia del DNU da de baja esa determinación previa. Los interventores Agustín Garzón (AFSCA) y Mario Frigerio (AFTIC) culminaron sus funciones aunque, según informaron a este portal desde Casa Rosada, suenan para integrar el directorio del flamante organismo en representación del Gobierno nacional. “Será gente que trabajó en el tema y con experiencia en el área de comunicaciones”, informaron desde Casa Rosada sobre los futuros miembros de la dirección del organismo, cuyos nombres están bajo siete llaves por ahora.

 

El Enacom, según consta en el DNU publicado este lunes, tiene un organigrama de funcionarios compuesto por un presidente, tres directores designados por el Poder Ejecutivo y otros tres propuestos por el Congreso.  A estos últimos, la Comisión Bicameral de Promoción y Seguimiento de la Comunicación Audiovisual, las Tecnologías de las Telecomunicaciones y la Digitalización los seleccionará “a propuesta de los bloques parlamentarios, correspondiendo uno a la mayoría o primera minoría, uno a la segunda minoría y uno a la tercera minoría”.

 

Todos esos cargos tienen una duración de cuatro años con posibilidad de una sola reelección. Además, el DNU adelantado por Peña y avalado por Mauricio Macri desde hace tiempo, modifica lo central de la ley de medios impulsada por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y aprobada por el Congreso en 2009.

 

Se cambia el artículo 45, por lo que no habrá tope a la cantidad de ciudades en las que puedan operar empresas de cable. También,  se termina con la prohibición de la venta de medios audiovisuales y se facilita la integración de cadenas privadas de radio y televisión, que hasta ahora estaba muy restringido.

 

En tanto, se modifica el artículo 40 para que  las licencias puedan prorrogarse por 5 años automáticamente, con un simple pedido al Enacom. Las prórrogas posteriores serán de 10 años.

 

Actualmente, el ministro Aguad y De Godoy ubicaron sus despachos en el piso 19 y 18 del edificio de lo que hasta esta mañana fue la AFTIC, sobre la calle Perú, frente a la Legislatura porteña.

 

En caso de que prospere ese inmueble como la sede central del Ministerio de Comunicaciones y el Enacom, la duda pasa por qué pasará con el edificio de la AFSCA emplazado en la calle Suipacha.  En el Gobierno nacional creen que parte de la planta de empleados y del directorio podría mudarse allí.

 

Garzón, que reporta a Peña, se instaló en el organismo desde que se anunció la intervención hasta este lunes. Según trascendió, entre los informes que llegaron a Casa Rosada sobre la situación de la AFSCA, se comunicó  que en ese edificio había “varios” empleados sin funciones y “muchas máquinas para triturar papeles”.

 

La novela del 30: el silencio del PRO, Sabbatella furioso y el fallo de Arias

 

El miércoles 30 de diciembre el juez de La Plata Luis Arias emitió un fallo que expresó la “prohibición de alterar, modificar, eliminar o suprimir las funciones y la existencia” de la AFSCA.

 

El ex titular Martín Sabbatella, apartado de su cargo por el decreto de intervención, se amparó en la medida del magistrado bonaerense y se presentó en el edificio de su antiguo despacho para pedir el ingreso de colaboradores suyos que aún forman parte de la planta de funcionarios, aunque circuló que fueron despedidos. El Gobierno nacional solo removió a los integrantes del directorio.

 

Desde Casa Rosada desconocieron el fallo desde el primer momento, decidieron no responder al sabbatellismo e incluso Garzón no se encontraba en el edificio ese día porque había asueto administrativo.  Tiempo después, amplió una denuncia hacia Sabbatella por “resistencia a la autoridad” al querer ingresar al edificio. “Había una intervención que lo separaba de su cargo”, explican en el PRO, mientras en el entorno del líder de Nuevo Encuentro advierten que la intención era únicamente que “ingresen a trabajar los funcionarios”.

 

“El asueto es administrativo. No es una prohibición de entrada. El que quiere trabajar, entra. Pero no nos dejó la Policía por pedido de Garzón”, fustigaron desde el sabbatellismo.

 

Entonces, cada uno interpretó al juez Arias a su manera. Para el PRO, “la medida es del 29 de diciembre para adelante, por lo tanto lo que se hizo antes el juez lo avala”. “No hubo despidos de esa esa fecha”, justificó un hombre con despacho en Casa Rosada.

 

Lo cierto es que, ante ese conflicto, no hubo diálogo posible entre ambas partes. Ni Garzón llamó a Sabbatella ni el ex intendente de Morón se comunicó con el íntimo amigo del jefe de Gabinete desde sus tiempos de escolares en el marista Champagnat.

 

Según adelantaron por medio de un comunicado, en Nuevo Encuentro planean ampliar la denuncia penal este martes por la mañana en Juzgado Penal Federal  N° 3, a cargo de Ernesto Kreplak. La denuncia original incluía a Garzón y al comisario de la Federal que negó el ingreso al AFSCA a los funcionarios de Sabbatella, ahora se sumaría a a Macri  y al resto de los 16 funcionarios que firmaron el DNU.

 

Por otra parte, según explican en el sabbatellismo, producto de esta situación, "hace 10 días que no hay vigencia de la ley de medios". "No hay nadie controlando, ni mirando las pantallas para ver si los medios cumplen con la ley", advirtieron. El Gobierno nacional trabaja desde hace meses en un proyecto "superador" de la normativa actual, tal cual explicó Peña en la conferencia de prensa de la semana pasada.

 

Miembros de la Fundación Pensar, la legisladora porteña del PRO Silvana Giúdici -que podría integrar el directorio- y hombres del gabinete nacional participaron de los trabajos para elaborar una "ley del siglo XXI" que "no sea vieja", precisaron desde Balcarce 50. Aún no se sabe cuándo se terminaría este expediente pero en el oficialismo aseguran que faltan varios meses. Por el momento, los cambios a la ley de servicios de comunicación audiovisual son los explícitos en el DNU presentado formalmente este lunes pero rubricado el martes 29 de diciembre.