Los cerca de 25 puntos de diferencia entre Mauricio Macri y Daniel Scioli en la Ciudad de Buenos Aires encendieron las luces de alarma en el búnker naranja y lograron acelerar y acrecentar los diálogos con el kirchnerismo porteño para mejorar la performance del candidato a presidente del Gobierno nacional.
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El candidato del PRO acumuló 751.557 contra los 419.325 que cosechó el gobernador bonaerense. Si se suma el total de sufragios de Ernesto Sanz y Elisa Carrió en el distrito, la cifra de Cambiemos aumenta a 881.902 y evidencia una diferencia de más de veinte unidades entre el porcentaje obtenido por el frente opositor (48,89%) y el de Scioli (23,25%).
En la gobernación bonaerense se trazaron como objetivo alcanzar los 30 puntos en octubre, aunque hay quienes marcan que lo más factible es que el ex motonauta escale sólo cinco unidades. La prioridad es crecer y superar la barrera histórica del kirchnerismo porteño pero, fundamentalmente, sacar más votos que los candidatos que ya se midieron en la Ciudad.
“Scioli no puede sacar la misma cantidad de votos o un poco más que La Cámpora. Tiene que hacer mejor elección”, se quejó un diputado kirchnerista afín al gobernador. En concreto, el candidato a presidente superó por poco más de 18 mil votos la performance de Mariano Recalde en los comicios por la Jefatura de Gobierno del 5 de julio de este año.
Los asesores más estrechos ya diagramaron cómo será la campaña de Scioli en el distrito que lo vio nacer políticamente. Para eso, pidieron apoyo a los referentes de los distintos espacios del Frente para la Victoria local.
El lunes por la mañana el jefe de Gabinete provincial, Alberto Pérez, y el titular del Banco Provincia, Gustavo Marangoni, reunieron a la tropa kirchnerista y a los aliados porteños en el edificio que tiene la institución bancaria, en el microcentro, para evaluar propuestas y sugerir ideas.
Entre los presentes sorprendió la ausencia de La Cámpora y de los representantes del PJ local, que tienen una excelente relación con los jóvenes de la agrupación que fundó Máximo Kirchner. Para evitar suspicacias, Alberto Pérez actuó rápido y se encargó de aclarar que “todos fueron invitados”.
Lo escuchaban, entre otros, Jorge Taiana, María Rachid, Daniel Filmus, Aníbal Ibarra, Gustavo López, Roberto Feletti y los sciolistas Oscar Cuartango, Alicia Pierini, Ricardo Morato, Silvia La Ruffa, Kelly Olmos y Alejandro Rodríguez.
En la reunión se determinó avanzar en propuestas para los clubes de barrio, para los comerciantes, en trabajar para captar el voto femenino y en profundizar la campaña en el “eje Rivadavia”.
Con respecto a los comercios, la histórica Raquel Cecilia Kismer, más conocida como Kelly Olmos, propuso enviar una carta con propuestas a los comerciantes porteños, que esté firmada por Scioli y que aclare el compromiso del candidato para con el sector.
El secretario de Deportes bonaerense, Alejandro Rodríguez, comunicó que en la segunda semana de octubre habrá un encuentro nacional con clubes de barrio que el candidato a presidente debería capitalizar. “Daniel tiene mucho vínculo con los clubes porteños por su paso por el deporte y por la gestión que hizo en esa área desde la provincia”, señalaron desde el sciolismo.
Sin duda, la apuesta más fuerte del gobernador será enviar guiños a los porteños en algunos temas claves que, además, son atravesados por la histórica discusión acerca de la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires.
Bajo esa premisa, Marangoni trabaja en la organización de un foro en el que expertos discutan sobre la autonomía porteña y Scioli firme un documento para comprometerse con esa idea que, en caso de ser presidente, debería consensuarla con el jefe de Gobierno electo del PRO, Horacio Rodríguez Larreta. Sería la semana que viene.
“Se va a poner del lado de Horacio”, repiten confiados desde el búnker naranja. En el entorno del gobernador adelantan que está “seguro” y “comprometido” con trabajar por traspasar la Policía Federal, la Justicia e incluso el Puerto a la Ciudad de Buenos Aires.
Otro punto que se acordó trabajar es en el “voto femenino”. En el sciolismo notaron que las mujeres representan el 51 por ciento del padrón de la Ciudad y prometerán políticas para el sector. Por ahora, se habló de instalar mesas en las calles de la Ciudad para entregar el documento que Scioli firmó comprometiéndose a impulsar políticas de igualdad de género.
Además, la pareja del gobernador, Karina Rabolini, también hará campaña en territorio porteño y se trabaja para que concurra a un encuentro con “mujeres empresarias” del que también participarían las ministras y funcionarias bonaerenses.
Cuando se discutió acerca de las “zonas a crecer”, Aníbal Ibarra propuso ir en busca del “voto por fuera de la pecera” y Alberto Pérez habló del “voto quirúrgico”.
En ese sentido, Filmus marcó como prioridad la zona centro de la Ciudad, en donde ganó Martín Lousteau en las últimas elecciones y, según argumentan los sciolistas, “no es un voto proclive a Macri”. El desafío en el “eje Rivadavia” es alto porque el Frente para la Victoria no obtuvo buenos resultados.
A pesar de que las controversias existen, en el sciolismo saben que cuentan con el apoyo de La Cámpora y del PJ porteño. El titular del Partido Justicialista, Víctor Santa María, la legisladora María Rosa Muiños, el ministro Axel Kicillof, el diputado nacional Andrés Larroque e incluso la sabbatellista Gabriela Cerruti son parte del comando de campaña “Scioli Presidente” que suele reunirse en la sede que tiene el PJ porteño sobre la calle San José.
De hecho, el diálogo de Scioli con Santa María y con Juan Manuel Olmos es fluido y en buenos términos. Olmos no asiste a las reuniones que el kirchnerismo porteño organiza para colaborar con el comité de campaña del gobernador porque es funcionario de la Ciudad (preside el Consejo de la Magistratura) y no quiere “mezclar” las cosas, pero su alineamiento con el mandatario bonaerense existe desde en tiempos en que Florencio Randazzo aún estaba en carrera. Una ventaja con la que muchos de los que ahora integran esa mesa no pueden contar.
Hace cerca dos meses, los peronistas de la Ciudad vivieron una situación insólita que tuvo al gobernador como protagonista. En el piso 23 del edificio del Banco Provincia que está en San Martín 137, Scioli reunió a dirigentes del PJ y del SUTERH para disculparse por no haber sido candidato en 2003 ni en 2007, ya que se postuló para vicepresidente de la Nación y gobernador bonaerense respectivamente. Los peronistas presentes no entendían el mensaje y quedaron sorprendidos por la insólita situación, pero le juraron lealtad en la Ciudad.
El lunes, como bien comunicaron desde el búnker naranja, se constituyó la “Mesa Scioli Presidente” de la Ciudad de Buenos Aires, pero los distintos espacios del FpV local colaboran con la campaña nacional desde hace un tiempo.
Entre los progresistas presentes a más de uno le llamó la atención la presencia del ex jefe de Gobierno Aníbal Ibarra. Pocos conocen la buena sintonía entre el gobernador y el actual legislador porteño que terminó de cristalizarse en el mes de febrero. Scioli fue quien alentó a Ibarra a presentarse como candidato a jefe de Gobierno dentro del kirchnerismo, algo que también hizo el candidato a vicepresidente Carlos Zannini.
Ambos convencieron y respaldaron a “El flaco” por teléfono, cuando Juan Cabandié, hasta último momento, proponía correrlo de la discusión. Los asesores del gobernador recuerdan que cuando llegó al búnker instalado en el Luna Park el 9 de agosto, se fundió en un “gran” abrazo con Ibarra y, luego, sí saludó a sus colaboradores de todos los días. Con Taiana y Filmus sucede algo similar. Ambos fueron ninguneados por La Cámpora, tienen muy buena relación con Scioli y suenan como miembros del Gabinete si el gobernador llega a la Casa Rosada.
Las tensiones con La Cámpora
Tanto en el PJ porteño como en el sciolismo destacan la labor de los referentes de La Cámpora en la campaña nacional, aunque nadie niega las tensiones.
El progresismo, los peronistas porteños y los sciolistas coinciden en que el lema, que más que una frase es un concepto, es “Scioli presidente”. Del otro lado, en la agrupación juvenil repiten una y otra vez que “el candidato es el proyecto”.
“Nosotros queremos que se haga énfasis en la figura de Daniel. Las elecciones son de candidatos y tenemos todos que entender eso”, precisó una de las asistentes al encuentro del lunes en el Banco Provincia.
La discusión y las tensiones son, a la vez, discursivas y conceptuales. A nadie se le escapa que Axel Kicillof, primer candidato a diputado nacional por la Ciudad, lanzó “el candidato es el proyecto” delante de Daniel Scioli en el plenario kirchnerista en la Facultad de Arquitectura de la UBA el sábado 29 de agosto.