EL CIERRE DE CAMPAÑA

Scioli prometió la baja de Ganancias y auguró “la victoria de la gran Argentina”

Encabezó un acto muy peronista en el Luna Park, rodeado de posibles ministros y poco camporismo. Cantó Montaner. Zannini denunció que la oposición planea “un sistema de denuncias”.

Con el elenco del cada vez más numeroso sciolismo, poco camporismo y respaldado por todos los gobernadores del PJ, Daniel Scioli cerró este jueves su campaña presidencial en el Luna Park, se comprometió a modificar el impuesto a las Ganancias, garantizó “tranquilidad” y anunció: “Yo les garantizo que ésta será la victoria de la gran Argentina”.

 

“¿Queremos un futuro mejor? Vayamos a buscarlo. Yo les garantizo que ésta será la victoria del desarrollo”, arengó el candidato del oficialismo sobre el cierre de su discurso desde el escenario montado en un Luna Park repleto de militancia, funcionarios y dirigentes ya totalmente subidos a “la ola naranja”. En los altoparlantes sonaba Ricardo Montaner, con su hit de campaña “Himno para la victoria”. El cantante argentino-venezolano había sido el encargado de presentar el discurso del candidato oficialista. 

 

Arriba del escenario acompañaban los gobernadores de las provincias peronistas, algunos de los cuales ya tienen un lugar asegurado en el eventual gabinete sciolista, como el entrerriano Sergio Urribarri y el misionero Maurice Closs. El lugar más próximo al atril del candidato estuvo reservado, hacia la izquierda, para el salteño Juan Manuel Urtubey, quien llegó cuando promediaba el discurso de Carlos Zannini, casi justo para escuchar los reproches del candidato a vicepresidente a quienes proponían “ir a pagar a los fondos buitre”.  En la misma fila se sentaron el riojano Luis Beder Herrera y el mendocino Francisco “Paco” Pérez

 

Del otro lado del atril se ubicaron el tucumano Juan Manzur, el recién electo gobernador de Chaco, Domingo Peppo -no estuvo Jorge Capitanich- , y la gobernadora de Santiago del Estero, Claudia Ledesma Abdala. También estuvo el sanjuanino José Luis Gioja

 

En el estadio predominó la militancia puramente sciolista: hubo banderas naranjas, sindicales, del Movimiento de Unidad Popular (MUP) y del Movimiento Evita. La Cámpora no aportó fervor militante y estuvo solo representada por el secretario general de la Presidencia, Eduardo “Wado” de Pedro –que ocupó un privilegiado lugar en el escenario, junto a Oscar Parrilli y Aníbal Fernández-; el ministro de Economía, Axel Kicillof –que llegó rodeado por varios hombres de seguridad– y el presidente de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde.

 

Además de Kicillof, entre los miembros del gabinete nacional que fueron a apoyar a Scioli estuvieron el ministro de Defensa, Agustín Rossi; la ministra de Seguridad, Cecilia Rodríguez; el titular de Justicia, Julio Alak, de Trabajo, Carlos Tomada, y de Cultura, Teresa Parodi. También estuvieron algunos de los funcionarios que ya tienen asegurado un lugar en el equipo del gobernador, en caso de que llegue a la Rosada, como el titular de la Anses, Diego Bossio; el jefe de la AFIP; Ricardo Echegaray; el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, y Daniel Filmus –que llegó tarde-  quien ya fue anunciado como eventual titular de la cartera de Ciencia y Tecnología. 

 

“Vengo a ofrecerle al pueblo argentino previsibilidad, confianza y tranquilidad”, dijo Scioli durante el discurso en el que volvió a hacer eje en la llegada de “la etapa del desarrollo”. “La Argentina va a decidir integrarse cada día más al mundo; mi compromiso serán los humildes, los trabajadores y la clase media”, aseguró el candidato, antes de anunciar las modificaciones que planea hacer en el impuesto a las Ganancias.

 

Scioli aseguró que  continuará con la idea del kirchnerismo de “incentivar el mercado interno y el consumo popular” como preámbulo para prometer que “un trabajador o jubilado que gane menos de 30 mil pesos netos de bolsillo no va a pagar impuesto a las Ganancias”. Además, aseguró que cumplirá con su compromiso de “devolver el IVA a jubilados y beneficiarios de planes sociales” y bajar la inflación. Desde abajo del escenario aplaudieron a rabiar el jefe de la CGT oficialista, Antonio Caló; el secretario general del sindicato de peones de taxis, Omar Viviani, y el diputado Omar Plaini.

 

Entre los dirigentes que fueron a dar su apoyo al gobernador también estuvieron los intendentes Fernando Espinoza –que aspira a tener un lugar en el gabinete-, Martín Insaurralde, Alberto Descalzo, Pablo Bruera, Darío Díaz Pérez y Jorge Ferraresi. Todos se sumaron al elenco tradicional del  sciolismo, formado por Alberto Pérez, Martín Ferré, María Cristina Álvarez Rodríguez, Santiago Montoya, Gustavo Marangoni, Alejandro Arlía, Ricardo Casal, Alejandro Granados y los hermanos Nicolás y José “Pepe” Scioli. También estuvieron el candidato a senador por Santa Fe, Omar Perotti -por el momento sin lugar en el gabinete nacional- y algunas figuras del deporte y la farándula, como Nacha Guevara, Victoria Onettto, Carlos Bilardo y Sergio Goycochea. 

 

Scioli aprovechó la ocasión para pedir el voto de los independientes, los peronistas que se fueron y los radicales, a quienes apuntó recordando a Raúl Alfonsín, “el padre de nuestra democracia”. También convocó a los socialistas y a los progresistas. “Voy a gobernar para todos”, prometió. El candidato también le agradeció a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. “El 10 de diciembre, asumiremos en un país ordenado, desendeudado y sin conflictividad social”, aseguró.

 

El discurso de Scioli estuvo precedido, como ya es tradicional en los actos de campaña de la fórmula, por el de Zannini, quien aportó la cuota de mística kirchnerista al recordar el embargo de la fragata Libertad y defender la política del Gobierno frente a los fondos buitre. Zannini no mencionó a Scioli en ningún pasaje de su discurso, pidió un aplauso para “Perón, Evita, Néstor y Cristina”, y recordó  emocionado a Kirchner. “Voy a leerles las palabras de un amigo que perdí”, dijo al evocar el discurso que dio el ex presidente cuando asumió, el 25 de mayo de 2003.

 

El secretario de Legal y Técnica acusó a la oposición de tener “un sistema de denuncias y campañas sucias”. “Siempre tienen un peligro con el que asustarnos, juegan con la política del susto para meter de contrabando políticas antipopulares”, aseguró. Antes había hablado el candidato a gobernador por la provincia de Buenos Aires, Aníbal Fernández, cuyo compañero de fórmula, Martín Sabbatella, se ubicó abajo del escenario. 

 

Con Montaner en la banda de sonido, acompañado por una impecable Karina Rabolini, rodeado por dirigentes siempre fieles y leales de última hora, Scioli prometió “la victoria de la gran Argentina” y tiñó al peronismo de naranja. 

 

Guillermo Francos, logró destrabar la ley ómnibus. 
Federico Achaval, intedente de Pilar.

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